Antes del juego, la cordura se impuso en el Jalisco

El cielo tapatío estaba amenazador. La lluvia parecía inminente pero un aire fresco se llevó las nubes y el buen clima reinó en el norte de la ciudad.
 El cielo tapatío estaba amenazador. La lluvia parecía inminente pero un aire fresco se llevó las nubes y el buen clima reinó en el norte de la ciudad.

Juan Téllez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Jalisco. 9 de Febrero de 2008

  • El ingreso al estadio fue ordenado y con buenos tiempos

El cielo tapatío estaba amenazador. La lluvia parecía inminente pero un aire fresco se llevó las nubes y el buen clima reinó en el norte de la ciudad.

La llegada al estadio de ambas barras se dio de la mejor manera. Temprano, sin sobresaltos y en franca paz.

Fue por el excelente operativo de la Policía de Guadalajara o porque la cordura se impuso, pero la previa del partido fue como antes. Sin golpes, sin palizas, eso de entrada ya es ganancia.

El problema de las barras no es una moda mediática. Ya son cuatro Clásicos consecutivos donde el resquemor, el odio y el miedo fueron invitados especiales a los partidos que paralizan Jalisco y nadie hacía nada. Sólo se veía a los barristas como un estorbo a la sociedad y ellos dejaban sentir su resentimiento ante la menor provocación.

El año pasado un dirigente de la Policía de Guadalajara señaló minimizando el problema, "no puedo negar a que alguien le hayan sacado la sangre, pero de ahí no pasó". Pero para esta ocasión el operativo de la ley fue efectivo.

La barras de Chivas arribaron al Jalisco a las 18:55 horas. Era un tropel de camisetas rojiblancas. Los miles de seguidores del Rebaño arribaron y lo hicieron con todo. Como si en su arribo se jugarán la vida, algunos así lo hacen y hasta lo cantan.

De inmediato comenzaron su ingreso al estadio y a las 20:00 horas ya estaban todos los visitantes en sus lugares.

Los rojinegros llegaron a las 19:20 horas por la parte norte. Sólo las personas con boleto en mano y respectivamente formadas podían estar por esa zona. Nadie accedía a esa parte del Jalisco, sin pasar dos filtros de inspección policial. La paz se logró casi o a la fuerza, pero el saldo entre barras era blanco.

Sólo destacar que enfrente del estadio sucedió un accidente automovilístico, un Atlantic rojo se impactó con un camión urbano y salió disparado, por fortuna no hubo lesionados.

Las cosas en el Jalisco están dadas. Ambas barras estaban amenazantes. Los golpes parecían inminentes, pero en la Independencia no hay lluvia, ni pelea.

[mt][foto: R.Ruiz/MEXSPORT]

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