Pachuca saca otra vez a un técnico felino: Gallego, la nueva víctima

Tigres venía de caer 3-0 en casa ante Veracruz y tanto Américo Gallego, ex técnico de Tigres, como sus pupilos veían como se les acercaba la nube negra. El fondo de la Tabla Porcentual los asusta...
Tigres venía de caer 3-0 en casa ante Veracruz y tanto Américo Gallego, ex técnico de Tigres, como sus pupilos veían como se les acercaba la nube negra. El fondo de la Tabla Porcentual los asusta y el funcionamiento del equipo viene de ser malo para conve
 Tigres venía de caer 3-0 en casa ante Veracruz y tanto Américo Gallego, ex técnico de Tigres, como sus pupilos veían como se les acercaba la nube negra. El fondo de la Tabla Porcentual los asusta y el funcionamiento del equipo viene de ser malo para conve

Andrés Felipe López | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Hidalgo, 13 de Febrero del 2008

  • El "Tolo" perdió su empleo en dos horas

Tigres venía de caer 3-0 en casa ante Veracruz y tanto Américo Gallego, ex técnico de Tigres, como sus pupilos veían como se les acercaba la nube negra. El fondo de la Tabla Porcentual los asusta y el funcionamiento del equipo viene de ser malo para convertirse en paupérrimo. Pues la gota que rebosó la copa fue este miércoles, cuando Pachuca los goleó 6-1 en el Hidalgo. Este escandaloso resultado provocó la salida de Américo Gallego tras el anuncio dado por Enrique Borja, Presidente de los Tigres.

Así ocurrió hace aproximadamente un año y medio. Durante el Torneo de Apertura 2006,  José Luis Trejo venía de ser técnico Campeón con Pachuca en el Clausura 2006 y sorpresivamente días después recibió una excelente oferta de los Tigres de la UANL. Él aceptó y su inicio de temporada no fue el mejor, así que esperaba estabilizar el barco en su visita a la Bella Airosa, un escenario el cual lo sacó por la puerta grande. Finalmente todo resultó ser una pesadilla, cayó 5-0 y se fue de "patitas a la calle" al ser destituido de su cargo posterior a esta goliza.

En esta ocasión, la del "Tolo" Gallego parecía ser una de los tantas circunstancias de la vida cuya síntesis periodística se resume en la famosa obra de Gabriel García Márquez: "Crónica de una muerte anunciada". El fantasma del descenso se aparecía a cada rato y el timonel argentino lo sentía en cuerpo y carne desde que perdió en su bella recordada Toluca en la Jornada 3 por 2-0, para luego sellar su fracaso en la escuadra felina siendo estrepitosamente apabullado por Tiburones y Tuzos.

Gallego llegó con empleo al Huracán y salió de allí sin él. Parece increíble ver como en dos horas te sacan de tu cargo, sobretodo, contemplando la manera en la que se presentaron los hechos. El "Tolo" comenzó dirigiendo el partido casi en la raya, pero el primer gol lo hizo retroceder un poco en su ubicación en la zona técnica. Para el segundo y el tercer tanto hidalguense, Américo ya estaba más cerca del banco que del campo. El cuarto aumentó su cara de preocupación y midió otro paso en reversa.

El imperioso cierre del primer tiempo en Tigres cuando Pachuca se relajó y el inicio de la etapa complementaria donde consiguieron el gol del descuento por intermedio de Lucas Ayala, devolvió algo de esperanza a la cabeza de un amargado entrenador. Pero vino el quinto, luego el sexto y Gallego ya estaba parado y escondido bajo el techo de la banca. Es como si la vergüenza te obligara a retroceder e incrementara tu instinto de escapatoria o de humillación.

Al acabarse la pesadilla comenzaba una nueva. El Presidente Enrique Borja bajaba a los vestidores y le informaba al alicaído "Tolo" y a sus jugadores que tendrán un nuevo entrenador para el próximo juego ante las Chivas el sábado siguiente. De allí nace la parafernalia y el morbo de una goleada tan escandalosa. Los medios de comunicación se enardecieron y comenzaron a correr desde el momento en el cual Borja le dijo a uno de los periodistas: "Atención por favor, voy a hacer un anuncio".

La sala de prensa parecía una obra de teatro para ver primero la furia de un capatáz quien se cansó de los malos resultados y luego de la llegada de Gallego con un gesto de risa penosa y resignada. Se estuvo algunos minutos y cuando se cansó de escuchar cuestionamientos dejó a más de un reportero con la pregunta en la boca, abandonando de esa manera el inmueble con un gesto de "ya no más, quiero despertar".

[mt][foto: C. Palma/MEXSPORT]

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