El sufrimiento se instaló en el Jalisco

Un partido se vuelve trascendente e inolvidable, entre más emoción genere. En la noche tapatía, sólo había un gol, pero las pulsaciones estaban a mil. El duelo estaba por finalizar. El fantasma...
 Un partido se vuelve trascendente e inolvidable, entre más emoción genere. En la noche tapatía, sólo había un gol, pero las pulsaciones estaban a mil. El duelo estaba por finalizar. El fantasma del tiempo añadido rondaba el inmueble y nadie de los 32 mil

Juan Téllez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Jalisco, sábado 16 de Febrero de 2008

  • Los rojinegros vitorearon a Colotto

Un partido se vuelve trascendente e inolvidable, entre más emoción genere. En la noche tapatía, sólo había un gol, pero las pulsaciones estaban a mil. El duelo estaba por finalizar. El fantasma del tiempo añadido rondaba el inmueble y nadie de los 32 mil presentes se movía de su lugar. No se buscaban las salidas, los rojinegros querían celebrar el triunfo y los de Coapa la igualada.

Al comienzo del duelo hubo una división entre la afición y el Cuerpo Técnico de los atlistas. Pero mientras que el discurso del estratega es que "están bárbaros", la gente del Atlas le da el respaldo a Diego Colotto.

Por razones, sólo conocidas del entrenador, Diego está en la banca desde el partido de la vuelta ante La Paz en el marco de la Copa Santander Libertadores, después lo dejó fuera de la oncena titular contra Chivas y Atlante; ahora contra las Águilas, Diego sale de nueva cuenta al banquillo.

Desde la Barra 51 se escuchaba el: "!Queremos a Colotto! A Colotto, ¡queremos a Colotto!", después la afición atlista dejaba en claro que querían en el campo al defensor quien jugara en Estudiantes de La Plata, pues desde la tribuna bajaba el tradicional cántico: "Olé, olé, olé, olé Diego, Diego", mientras eso pasaba, el argentino peloteaba con los sustitutos.

Después de esos pedidos al timonel local, lo demás fue entrega de los rojinegros, pues con sacrificio tenían el partido en ventaja para los Zorros.

En este encuentro América también tenía su gente; por momentos el estadio lucía dividido, pues se sabe que los capitalinos son muy queridos en tierras tapatías.

La cabecera sur tanto en la parte alta, como en la baja estaba plagada de camisetas amarillas y cuando el América salió a calentar, los alaridos fueron mayúsculos, al grado que opacaron un poco a los locales.

Pero la alegría en el primer tiempo, fue para la localía, pues el gol de Mendívil puso felices a los rojinegros, pues ya tenían ganas de festejar un gol de su equipo y más ante un rival de tanto nombre.

Como dato curioso, el portero del Atlas, Jorge Bava, cuando estaba por comenzar el segundo tiempo pasó a la banca del América para saludar a Rodrigo López, quien fue su compañero en el Libertad de Paraguay.

El nerviosismo se apoderó de los locales, como de los foráneos; pero lo que relajó el ambiente fue el ingreso de Colotto, quien a 23 minutos del final volvió a las canchas y todo el Atlas a defender. Todo.

Roberto García se apiadó de todos, levantó la mano derecha apuntó al círculo central y terminó el duelo.

Los rojinegros se quedaron con un triunfo que da tranquilidad; mientras que al Ruso se le agudiza la crisis.

[mt][foto: V.Straffon/MEXSPORT]

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