Markarían ya hace su madriguera en el 'Huracán'

Al "Huracán" vino el América el año pasado y venció a los Tuzos del Pachuca en un par de ocasiones. Ahora, otro grande del futbol mexicano se acerca a la Bella Airosa para hacer de las suyas en...
Al "Huracán" vino el América el año pasado y venció a los Tuzos del Pachuca en un par de ocasiones. Ahora, otro grande del futbol mexicano se acerca a la Bella Airosa para hacer de las suyas en oportunidades consecutivas. Cruz Azul derrotó a los hidalguen
 Al "Huracán" vino el América el año pasado y venció a los Tuzos del Pachuca en un par de ocasiones. Ahora, otro grande del futbol mexicano se acerca a la Bella Airosa para hacer de las suyas en oportunidades consecutivas. Cruz Azul derrotó a los hidalguen

Andrés Felipe López | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Hidalgo, 23 de Febrero de 2008

  • El DT azul sólo conoce la victoria en la Bella Airosa

Al "Huracán" vino el América el año pasado y venció a los Tuzos del Pachuca en un par de ocasiones. Ahora, otro grande del futbol mexicano se acerca a la Bella Airosa para hacer de las suyas en oportunidades consecutivas. Cruz Azul derrotó a los hidalguenses en la repesca del campeonato anterior y en la noche del 23 de febrero lo volvió a realizar, pero de una manera más contundente y quizás hasta humillante para su víctima.

Sergio Markarían, entrenador de La Máquina, ha venido en un par de ocasiones a Pachuca y ha salido con un saldo favorable. Fue un 2-0 el 14 de Noviembre del 2007 y esta noche un electrizante 4-1 ha confirmado que el "Pingüino", apodo que ha recibido el técnico uruguayo por su similitud con un personaje de las series de Batman, se siente muy cómodo en el momento de dirigir en la fría y gélida Pachuca. Dos visitas, dos victorias, seis goles a favor y uno en contra es el recibo saliente de las llegadas de Don Sergio al Estadio Hidalgo.

Así de la manera en que las Águilas del América hicieron su nido en esta plaza, el "Conejo" fundó su madriguera en campo del Tuzo, donde por fin se dio la oportunidad en la cual los habitantes de la capital del Estado de Hidalgo observaran jugar a su equipo contra los vestidos de playera azul, shorts blancos y calcetines celestes.

Por fin se pudo ver a La Máquina. El primer caso se presentó en los Cuartos de Final de la Liguilla del Torneo Clausura 2007, cuando Isaac Mizrahi, en aquel entonces técnico de Cruz Azul decidió alinear a Salvador Carmona, suspendido de por vida por repetir la ingestión ilegal de sustancias de dopaje. La Federación Mexicana de Futbol detuvo la marcha en aquel campeonato del cuadro celeste por colocar a jugar a un futbolista en el campo. Este suceso desencadenó la perdida por "Doble U" del Cruz Azul para el segundo partido de aquella serie contra los Tuzos en Pachuca y nos hemos quedado con las ganas de observarlo.

Pero una vez más la vida no dejó que una nueva visita de este club fuera contemplada ante los ojos de los pachuqueños. Una sanción de un partido sin público por mal comportamiento de los asistentes al Estadio Hidalgo en un encuentro contra el Puebla, provocaba que sólo la prensa y los integrantes de los equipos pudiera acercarse a ver el cotejo.

Es por ello que este partido tuvo desde media hora antes de su pitazo inicial un ambiente casi irrepetible, de final, de partido importante y trascendental. Los hermanos hidalguenses se volvían a encontrar en la historia del balompié azteca y las graderías completamente copadas se pintaban de puros colores azul y blanco, situación que confundía en cual lugar se encontraban los fanáticos locales y en cual se albergaban los foráneos.

En el principio del encuentro, el grito de "¡Tuzos, Tuzos!" invadía las inmediaciones de este escenario deportivo, superando a los alegatos de "¡Azul, Azul!" de los cementeros. Sin embargo, llegaron los dos primeros tantos de los visitantes en un lapso de tres minutos. Tras el primer gol en contra, el público local explotó en euforia para no dejar morir a sus Tuzos, pero al arribar la conversión de Sabah se sintió una herida profunda en el alma. A partir de allí, los capitalinos tomaron la batuta y cuando los celestes le daban circulación a la pelota para no permitirle efectuar su juego al Pachuca, retumbaba el cántico de "Olé olé olé Azul, azul"

La situación pudo haber cambiado momentáneamente tras el descuento de Gabriel Caballero, pero la esperanza Airosa se sepultó con el tanto de Velasco en los últimos minutos. Allí, el fanático que fue capaz de tapar con una cinta pegante gruesa al patrocinador de la parte frontal de la camiseta del Pachuca, con el fin de rechazar enfáticamente a la institución cementera, se fue a su casa con la cabeza gacha y encontrándose con un sentimiento el cual no se aparecía desde el año pasado.

[mt][foto: O. Martínez/MEXSPORT

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