Bruno Marioni, el de los milagros

A lo Atlas. Empate al fin. No se perdió, pero se ganó un punto. El Jalisco se caía. La 51 festejaba un empate con olor a triunfo. Marioni el goleador o Bruno, el de los milagros.
A lo Atlas. Empate al fin. No se perdió, pero se ganó un punto. El Jalisco se caía. La 51 festejaba un empate con olor a triunfo. Marioni el goleador o Bruno, el de los milagros.
 A lo Atlas. Empate al fin. No se perdió, pero se ganó un punto. El Jalisco se caía. La 51 festejaba un empate con olor a triunfo. Marioni el goleador o Bruno, el de los milagros.

Juan Téllez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Jalisco, 15 de Marzo de 2008

  • Pumas trajo mucha gente al estadio

A lo Atlas. Empate al fin. No se perdió, pero se ganó un punto. El Jalisco se caía. La 51 festejaba un empate con olor a triunfo. Marioni el goleador o Bruno, el de los milagros.

Con 10 hombres desde los primeros minutos, con un Pumas dominador, pero perdonando. Al final fiesta en Guadalajara; Pumas se quedó con lo suyo.

Mención especial a La Rebel, cantó y estuvo siempre ahí, más de tres mil en la parte baja, pero se fueron al DF sin un triunfo que festejaban desde los primeros minutos del duelo.

En los primeros minutos el partido incendió la tribuna. Tener en el mismo inmueble a La Rebel y a la 51 no es una tarea fácil, y menos cuando los ánimos se prenden por lo que ocurre en el césped.

Gran ambiente en las gradas, buen partido en el rectángulo. Lo malo y lo natural, alguna de los dos hinchadas saldría triste del Jalisco.

De entrada, Pumas trajo mucha gente al estadio. No sólo en la parte baja sur, donde estuvo La Rebel, si no en todas las localidades de estadio había afición con motivos universitarios.

La piratería afuera del Jalisco estaba mucho más fuerte, que en el mercado Libertad, mejor conocido como San Juan de Dios, que se encuentra a unos 15 minutos del estadio. Es que la gente de Pumas sacó la nueva línea de camisetas retro de los capitalinos.

La Rebel ofertaba camisetas con el "20" de Olaf Heredia, con el "7" del Tuca y otros jugadores eternos. Es posible que estas prendas en el Distrito Federal no sean novedad, pero en Jalisco hacían que los universitarios de corazón corrieran a comprarlas con la finalidad de revivir viejas épocas. Tiempos dorados, donde sólo las melenas abultadas de los felinos levantaban las copas.

De los locales, hay que rescatar que a lo largo de los 90 minutos estuvieron con los suyos. El resultado era lo de menos, es de destacar la manera en que la Fiel se entrega por su causa.

En guerra de barras se pude dar un empate. Los dos grupos de animación se mueren por sus colores, es de destacar la condición física de los miembros de estas barras, pues cantan o gritan y siempre están brincando.

A lo Atlas, sufrido y no apto para cardiacos, pero hubo fiesta en el Jalisco.

[mt][foto: V. Straffon/MEXSPORT]

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