Por amor a México

Desde que Mónica González hizo su presentación con la Selección Femenil de México, llamó la atención, entre otras cosas, porque no hablaba español. La jugadora nació en Richardson, Texas en 1978,...
 Desde que Mónica González hizo su presentación con la Selección Femenil de México, llamó la atención, entre otras cosas, porque no hablaba español. La jugadora nació en Richardson, Texas en 1978, hija de padres mexicanos que vivió su niñez y parte de su a

Karina Xicotencatl | MEDIOTIEMPO (enviada)Ciudad Juárez, Chihuahua. 5 de Abril de 2008

  • Cinco jugadoras del equipo actual tienen doble nacionalidad

Desde que Mónica González hizo su presentación con la Selección Femenil de México, llamó la atención, entre otras cosas, porque no hablaba español. La jugadora nació en Richardson, Texas en 1978, hija de padres mexicanos que vivió su niñez y parte de su adolescencia en Estados Unidos.

González, vivió un tiempo en la región de Corpus Christi, y ahí jugó en equipos de futbol varonil. Al llegar el momento de la preparación universitaria, Mónica formó parte del equipo de la Universidad de Notre Dame por varios años en los que disputó cualquier cantidad de partidos colegiales y por fue nombrada como una de las mejores jugadoras de la liga.

En 1998, "Gonzo" apareció en un torneo oficial con la playera de la Selección Mexicana marcando una nueva puerta para el futbol femenil y para las mexicanas que, por nacimiento, compartían una doble nacionalidad. Tal vez en aquel instante causaba rareza escuchar cómo Mónica se esforzaba por hablar español y los reporteros por hacerse entender en español, hoy ya es cosa de todos los días.

En la actualidad es común ver en la lista de convocadas a la Selección a jugadoras que son mexico-norteamericanas, algunas de ellas estarán mañana en el terreno de juego o en la banca ante el país que las ha visto crecer, les ha otorgado casa, educación y sustento: Estados Unidos.

Tal es el caso de la portera Sophia Pérez, de las zagueras Leticia Villalpando, Natalie Vinti, de la mediocampista Rebecca Mendoza y de la atacante Carmen Padilla, quienes estudian y juegan en clubes de futbol en Estados Unidos.

Estas cinco jugadoras renunciaron a la posibilidad de convertirse en seleccionadas norteamericanas y con ello dejaron de lado los recursos económicos, deportivos y educativos que otorga esta liga. Optaron por vestir la playera verde a pesar de que en México el balompie para las mujeres camina lento, no cuenta con el reconocimiento de la sociedad, ni de las autoridades deportivas y apenas reciben una beca de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte que va de los cuatro a los ocho mil pesos al mes aproximadamente, esto entre otros detalles.

Gracias a que Leonardo Cuéllar ha abierto esta posibilidad al futbol de nuestro país, hoy México se sabe más fuerte y mejor preparado, ya que el roce da tal experiencia que puede marcar la diferencia en partidos como el de mañana ante Estados Unidos en el Torneo Preolímpico Femenil.[mt][foto: Mexsport]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×