Sólo al final el 'Huracán' se percató de la nube negra

Cuando la hinchada tuza arribaba a las inmediaciones del Estadio Hidalgo se percató de que algo no era normal, de que algo parecía distinto, cambiante, salido de lo regular para ver un compromiso...
Cuando la hinchada tuza arribaba a las inmediaciones del Estadio Hidalgo se percató de que algo no era normal, de que algo parecía distinto, cambiante, salido de lo regular para ver un compromiso de los Tuzos del Pachuca en el "Huracán". Normalmente vemos
 Cuando la hinchada tuza arribaba a las inmediaciones del Estadio Hidalgo se percató de que algo no era normal, de que algo parecía distinto, cambiante, salido de lo regular para ver un compromiso de los Tuzos del Pachuca en el "Huracán". Normalmente vemos

Andrés Felipe López | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Hidalgo. 12 de Abril de 2008

  • El tanto definitivo del "Chicharito" al 87'; dejó callado a más de uno
  • La lluvia, la expulsión de Torres y el gol regio amargaron el show

Cuando la hinchada tuza arribaba a las inmediaciones del Estadio Hidalgo se percató de que algo no era normal, de que algo parecía distinto, cambiante, salido de lo regular para ver un compromiso de los Tuzos del Pachuca en el "Huracán". Normalmente vemos un sol radiante impactando en alguna de las graderías o en el mismo campo de juego, pero esta vez no; una nube oscura era el paisaje que irradiaba el cielo pachuqueño.

De pronto, los jugadores tardan en saltar a la cancha. Los locales por hacer caso de una campaña publicitaria reciente de teléfonos móviles y los visitantes como causa de esperar a ver quién salía primero al gramado hidalguense. A consecuencia de esto, el partido inició un poco más tarde de lo acordado y ya la anormalidad se volvía una constante en esta tarde-noche sabatina de abril.

Los visitantes entraron pisando fuerte y el público se preocupaba al no ver ni al "Chaco" Giménez, ni a Caballero, ni a Chitiva y tampoco a Juan Carlos Cacho en la nómina titular tuza. Aunque Brambila había anotado contra el América y Torres tiene continuidad en el equipo, la gente había pagado por ver a los mejores jugadores no entendiendo realmente que en el futbol jugar cada tres días te cansa y estos futbolistas venían de un viaje largo y de un partido sofocante en Washington el miércoles anterior.

El gol de Leobardo López a escasos minutos de culminarse la primera mitad anestesió las cosas y dejó una tranquilidad más argumentada aún a que las aproximaciones de los Rayados norteños sólo finalizaban con disparos desviados o bloqueados por la defensa local sin hacer trabajar al portero Miguel Calero. Es más, remates peligrosos de media distancia de Pachuca sobre la partida de la etapa complementaria hacían creer que estaba más cerca el 2-0 que el 1-1.

Pero el actual Campeón del balompié mexicano con el Atlante, José Joel "Chicharito" González entró en la segunda parte para Monterrey sin hacer mucho ruido en sustitución del uruguayo Arévalo. Metió un disparo al 64'; que dio más risa que temor pero ese fue su anuncio, su aviso, su intimidación previa por banda derecha.

Minutos antes había comenzado a caer agua desde arriba, no fuerte pero sí recia, constante, molesta, chispeante y gritándole a los asistentes al Hidalgo que aquella nube negra que se observaba con la luz del sol, continuaba amenazando ya en la noche de la capital hidalguense. De repente, el "Tuzito" Francisco Torres entró pasado de revoluciones en una falta sobre un rival al 61';, fue expulsado y Pachuca quedaba con 10 para que instantes después el técnico Meza sacrificara al único delantero, Luis Gabriel Rey, para meter a Caballero con el fin de llenar el espacio dejado por Torres.

Pachuca se quedó sin ataque y el Monterrey con el dominio del balón y del terreno de juego. Las personas veían como derivación normal de las cosas que la superioridad numérica es determinante, pero no veían a un equipo regiomontano capaz de hacer daño. Sin embargo, faltaban dos minutos, centro desde la izquierda al "Chicharo" y el ex Potro se mandó una bolea de dioses en el área, dejando sin aliento a más de uno: Pachuca se dio cuenta de la nube negra que estaba encima de sí, sólo hasta el final, aunque factores secundarios la venían mencionando lentamente con anterioridad.

Monterrey en los últimos segundos creyó poder ganar el juego, pero no le quedo más tiempo y un Ricardo La Volpe quien se la pasó sentado (casi recostado) en su silla casi todo el juego, se levantó con fuerzas como en su última visita al Hidalgo con el Tri (7-0 a San Vicente en el 2004 por Eliminatorias a Alemania 2006) y aquel impulso físico, psicológico y a posteriori táctico, le sirvió para con paciencia llevarse un punto sobre el epílogo y así seguir con intenciones serias de entrar a la Liguilla con los norteños.

[mt][foto: C. Palma/MEXSPORT]

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