La frustración de un estadio alrededor del 'catenaccio'

La fe estaba intacta entre los seguidores del Pachuca, el estadio registraba una muy buena entrada ante el recuerdo reciente de la dulzura correspondida por ser los Campeones de CONCACAF y repetir...
 La fe estaba intacta entre los seguidores del Pachuca, el estadio registraba una muy buena entrada ante el recuerdo reciente de la dulzura correspondida por ser los Campeones de CONCACAF y repetir viaje en diciembre al Mundial de Clubes, tal como lo hicie

Andrés Felipe López | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Hidalgo, miércoles 7 de Mayo del 2008

  • Los fanáticos locales se enojaron con la defensiva potosina
  • Apareció una mascota japonesa como homenaje tuzo

La fe estaba intacta entre los seguidores del Pachuca, el estadio registraba una muy buena entrada ante el recuerdo reciente de la dulzura correspondida por ser los Campeones de CONCACAF y repetir viaje en diciembre al Mundial de Clubes, tal como lo hicieron los Tuzos el año anterior.

La connotación de trasladarse en épocas decembrinas por un año más a la tierra del Sol Naciente, provocó la creación de un personaje japonés por parte de un patrocinador del equipo hidalguense. Este personaje, vestido con traje típico de la tierra de los nipones lucía una cabeza grande y unos ojos rasgados gigantes (dignos de la raza asiática), mientras daba una vuelta por la grama entusiasmando al público pachuqueño.

Chocó con el "Pachus", mascota oficial de los Tuzos y entre ellos bromearon un poco sobre el campo en el medio tiempo, momento en el cual la gente observaba y analizaba el partido de Reclasificación contra San Luis de manera tranquila, sin necesidad de alterarse y comprendiendo como en ninguna otra época que los partidos de Liguilla o Preliguilla son cerrados y en ocasiones con pocas emociones.

Pero la segunda parte mostró a un Raúl Arias dirigiendo al equipo visitante cual si fuera Marcelo Lippi o Giovanni Trapattoni. Fiel a su ideología futbolística, cerrando espacios e impidiendo la prosperidad ofensiva de su rival local.

A unos les gusta esta forma de plantear los partidos, otros la detestan y hasta quieren desaparecerla del futbol. Sin embargo, cuando el local es el de la desesperación, el de la necesidad, no solamente los jugadores, en este caso del Pachuca, se enojan y molestan por el constante corte o él "rompo y me ubico" de los equipos con mentalidad defensiva.

El 0-1 final sentenció la capacidad psicológica de los aficionados para rechazar la famosa técnica del "catenaccio" cuando es del rival, que se viene nombrando desde la mitad del siglo que nos precede. Insultos al árbitro y a los jugadores visitantes, son una explosión aderezada por la resistencia de una gente acostumbrada al toque ofensivo Tuzo y no al un orden táctico ejemplar de los equipos de Raúl Arias.

[mt][foto: O.Martínez/MEXSPORT]

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