No cambio por un par de triunfos o títulos: Brindisi

Miguel Ángel Brindisi llegó a Guadalajara a finales de noviembre de 2007. El reto era bravo. Llegaba a un equipo que tenía problemas serios, sólo hicieron doce unidades, ocuparon el último lugar...
Miguel Ángel Brindisi llegó a Guadalajara a finales de noviembre de 2007. El reto era bravo. Llegaba a un equipo que tenía problemas serios, sólo hicieron doce unidades, ocuparon el último lugar general, y a la interna se decía que no había unidad.
 Miguel Ángel Brindisi llegó a Guadalajara a finales de noviembre de 2007. El reto era bravo. Llegaba a un equipo que tenía problemas serios, sólo hicieron doce unidades, ocuparon el último lugar general, y a la interna se decía que no había unidad.

Juan Téllez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Guadalajara, Jalisco. 8 de Mayo de 2008

  • Está agradecido con Boca Juniors
  • Considera que la disciplina es fundamental

Miguel Ángel Brindisi llegó a Guadalajara a finales de noviembre de 2007. El reto era bravo. Llegaba a un equipo que tenía problemas serios, sólo hicieron doce unidades, ocuparon el último lugar general, y a la interna se decía que no había unidad.

Pero arribó un técnico, que pasaba los 50 años, que se caracterizaba por trabajar con jóvenes y que en últimas fechas no tenía buenos resultados, en otras palabras con experiencia probada y ganas de revancha.

Después de cuatro meses de arduas competiciones, donde lograron el pase a la Copa Santander Libertadores y ahora están en los Cuartos de Final de este certamen, el timonel no se agranda. La eliminación del Lanús fue sufrida, pero ahora hay que pensar en Necaxa y en Boca Juniors, pero el entrenador señala que hay que mantener la humildad.

"No, yo soy siempre el mismo. Una vez un periodista, uno importante. Cuando ganamos con Independiente (Argentina) tres títulos consecutivos, el campeonato argentino, la Recopa y la Intercontinental en Japón y me hacía unas preguntas y le decía, ';mira que sigo siendo el mismo de siempre';. Tengo una forma de ser, de sentir el futbol. Pero no cambio por un título, porque cuando no ganamos nada sigo siendo la misma persona.

"Es como cuando se trasciende en algo, pareciera que hay más capacidad o más honestidad y uno sigue siendo la misma persona. Como que el hombre siempre tiene una búsqueda, que es el equilibrio en la vida. Cuando uno va acumulando experiencias, ni te crees aquello de que eres tan malo, cuando no se pueden conseguir los objetivos. No tan bueno cuando los consigues. Eres un trabajador de esto, un profesional, que soy un privilegiado de haber jugado al futbol, de seguir ligado al futbol mediante la dirección técnica, que es lo que más amo después de mi familia".

—¿Por qué dice que no pecará de humildad cuando habla del éxito de este Atlas?— "Sí soy el responsable, pero hay un grupo de trabajo. Sería un desagradecido, si no reconociera y no fuera agradecido a la confianza que Claudio me tuvo y a su vez a la Directiva que creyó lo que decía Claudio de que yo podía, y sería un desagradecido si no reconociera a mis compañeros. La capacidad física que tiene el equipo, el trabajo que hace, la capacidad de Gastón Obledo, que es la persona que me acompaña siempre y él es una fuente permanente de consulta. Toda la gente que conforma la parte médica, que está en la recuperación de los jugadores, porque yo doy una orden y si el jugador no está bien físicamente y no está bien médicamente. El reconocimiento a los colaboradores de utilería que siempre tenemos las cosas y a la Directiva.

"Si no hay un apoyo así, por eso digo que sería un desagradecido si no reconozco la capacidad de quien nos acompañan. Después los jugadores son los que ejecutan y siempre dijimos no sabemos hasta dónde vamos a llegar, pero sí dijimos que aquellos que nos vayan a ganar se van a tener que romper el alma, porque enfrente estará gente que si cae, caerá de pie. Llegamos a una instancia donde no hay más 90 minutos, son de 180 minutos no hay más. Son todos de 180 y uno de los dos gladiadores se queda, uno de los dos muere y el otro se va.

"Qué orgullo debe sentir la gente de Lanús, por cómo cayó. Entregándose todo, cuando te toca caer y lo haces con dignidad, luchando y caes de pie en definitiva y esto es sólo un embudo y hay un solo campeón. Un solo ganador y no significa que fue el mejor, ni el único que hizo las cosas bien, ni el único que lo dejó todo. Si tu a la hora del balance, en tu consciencia nada te pesa porque dejaste todo dentro del campo de juego y por el accidente que puede haber en un partido, o por la superioridad de un rival y te ganó y listo. Es así lo veo de esa forma y me gratifica cuando un equipo mío deja todo en el campo de juego. Todos queremos ganar, todos queremos ser campeones, pero sólo hay uno solo". ADELANTAR PROCESOS Miguel como jugador hizo más de 170 goles. 130 en Argentina, con Huracán y Boca Juniors y los otros en su experiencia en España, cuando jugó para Las Palmas y el Espanyol, pero ahora su faceta es desarrollar el potencial de los jugadores de Atlas.

-En este caso le están dando jóvenes y tiene que regresarlos profesional y hombres, ¿no es así?- "El mismo proceso fue cambiando a medida que la cosa fueron saliendo bien. Interliga hizo que este proceso que la mayoría de las veces tiene que ser lento y seguro, fuera bastante más rápido porque fueron tantos los compromisos y son tantos que muchos de ellos tuvieron que aparecer de una vez e ir haciéndose experiencia y fíjate que (Néstor) Vidrio por como es el presente le toca volver a ir a jugar contra Boca y ya lo hizo dos veces y le toca ir a Argentina y ya fue a los climas de ir a jugar contra Campeones.

"Como es el caso de Colo-Colo, y eso no tiene precio, que todos los jóvenes vayan adquiriendo la experiencia y estas cosas de como es el futbol y será el quinto partido pues jugó dos contra Boca, dos contra Lanús y dos contra Colo-Colo y viene otra ida a Argentina. No tiene precio y son cosas, de recorrer el camino de la experiencia contra equipos tan encumbrados que parecen que estamos predestinados a jugar contra campeones. El Campeón de Argentina, el Campeón de Chile, el último Campeón de América y ahora volver a reiterar y eso da un crecimiento y acelera tiempos y fíjate lo que es la concentración que hay pibes más jóvenes y no está Chávez porque está en la Selección".

-Llegó la palabra vorágine. ¿Al parecer no la tenía contemplada?- "Pero la vorágine que nos puso esto es la más hermosa que no pudo pasar, en la vida en ocasiones siempre están las caras del teatro: la risa o la tristeza. Hay momentos en que hay vorágines y que todo viene mal en la vida. Pueden ser enfermedades, problemas personales, familiares y preguntas ¿cuándo se va a terminar esto? Hay otra vorágine que viene todo bien y uno quiere seguir. En todo hay que poner esfuerzo, ponerle la dedicación y el amor a las cosas, pero bueno la vida no siempre es color de rosa. Yo llegué y fue bastante complicado, pero uno sabía bastante bien, qué clase de profesionales tienes la suerte de que estén acompañándote en todo esto. Estaba muy claro el norte y había un solo camino claro a seguir, es el que transitamos siempre". REGRESAR A LA BOCA

-¿Qué significa volver a casa, y que la hinchada más brava del planeta se ponga de pie con tu presencia?- "No es un volver. Porque siempre estuve y siempre estaré. Lo que pasa es que hoy y toda mi responsabilidad es Atlas y como que tengo un estigma. Cuando salimos Campeones con Independiente, la Final la jugamos contra Huracán, el equipo de toda mi vida. Independiente le faltaba sólo una copa en la vitrina era la Súper Copa, fuimos eliminando a equipos brasileños y ¿la final contra quién? Contra Boca y ganamos la Súper Copa, le tengo un agradecimiento y un amor especial a Lanús, por los dirigentes, por el club y me toca la eliminación directa con Lanús y ahora sigue contra Boca. En veces hay cosas de la vida y pase lo que pase, mi afecto sigue siendo incondicional y mi gratitud incondicional a Lanús, más allá de que quedaron eliminados y de la misma forma con Boca, no me voy siempre estoy". -Una vez dijo que no se dedica a hacer enemigos, pero a este Atlas, y usted sabe, se le achaca que juega defensivo, que su mejor hombre es Bava y un sinfín de cosas. Pero Brindisi da la cara y ofrece una sonrisa, ¿por qué?- "El código que manejé toda mi vida fue el del respeto a las opiniones y cada uno vemos la cosa desde distinto trino y todo el mundo tenemos todo el derecho del mundo de opinar. Después se puede compartir o no. Si yo soy respetuoso con vos voy a recibir respeto, podemos estar o no de acuerdo en conceptos.

"Si yo digo que nos manejemos con respeto, a lo sumo terminará la charla y tú tendrás tu forma de verlo y yo tengo mi forma de verlo. Pero yo soy anti agresión y sí absolutamente respetuoso. En el futbol estoy, arranqué muy joven, a los 14 años y a los 15 ya estaba trabajando con un plantel profesional y a los 16 debuté en Primera, estoy en 42 años de profesión. Jamás en mi vida levanté un teléfono para… Y me mataron, me mataron como jugador y como todo acumulamos éxitos y fracasos. Tenía 18 años y en Argentina quedamos eliminados para el Mundial México 1970.

"Esperé cinco años para volver a tener la posibilidad y hasta el 74 de Alemania, me quedé esperando la oportunidad de la revancha y terminamos en sexto lugar y no podíamos ni bajar del avión. Fue durísimo, pero hay de las buenas y de las malas. Como en todo. Jamás tuve una pelea con nadie. Pero seguro que debo tener enemigos, hay gente que le caigo bien y hay gente que no le caigo bien. Pero de ahí a decir este es mi enemigo, no. Así es la vida. Soy un tipo familiar, sencillo. Toda mi vida he sido así".

-¿La disciplina?- "Fundamental".

-¿Te han sacado de las multas al parecer hay gente que no le gusta eso?- "Sabes a dónde va la plata de las multas. Te puedo asegurar que no es para el entrenador, ni para el club ni para nada. Tienen destinos solidarios, es una cosa totalmente diferente y dejémoslo ahí, porque lo otro se maneja dentro de la privacidad. El dinero que nosotros recudamos tiene fines solidarios. Pero pongo el ejemplo, el primero en pagar multa doble soy yo si llego tarde. La cosa no pasa por sacarle el dinero a un jugador.

"Es una forma de que nos respetemos, de los horarios, que estemos bien vestidos porque estamos representando a la institución, es una forma de respetarnos y si nosotros decimos a la una es la comida y vos llegas a las dos o una y media. No si decimos a la una es a la una, porque el doctor y el preparador físico planifican el tiempo para tener que comer. Es más largo y complejo, pero se conjugan un mejor de cosa y si no lo hacemos con disciplina y respeto es muy difícil llevar las cosas adelante, pero es para todo orden de la vida. Si nosotros sólo dejamos un estilo de juego y no dejamos ningún hombre de bien, no le enseñamos cómo manejarnos en la vida, no le dejamos nada".

-¿Atlas Campeón se puede?- "A nosotros tenemos una meta y no voy a rehusarme a ninguna palabra, vamos por turno. Mira cómo hacemos, que parece que hace un montón jugamos la Libertadores y ahora sigue el turno del Clausura y de a poquito ir viendo y nos fuimos ilusionando también. Cada festejo ha durado por mucho, con Colo-Colo, dos horas. No más, porque los tiempos no nos daban, dos horas y un poco más. Termina la cena y después ir pensando en lo que venía, y después terminaba el siguiente partido y lo que venía. Por ejemplo terminamos contra Lanús y era la una de la mañana y a las ocho de la mañana estábamos reunidos sobre el viaje, que si toca Brasil o Argentina, que si tocaba Necaxa".Brindisi se va, como técnico de los Zorros tiene mucho trabajo aún. Esta historia no terminará en 2008. Puede llegar algún título, pero el proceso sigue, camina, anda. Los primeros frutos maduran. Crecen. Brindisi una vez llevó a un chico para el partido ante La Paz F.C y lo hizo debutar. El ocho de abril el que nulificó al goleador Martín Palermo fue Néstor Vicente Vidrio.

[mt][foto: V. Straffon/MEXSPORT]

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