Lleno en San Luis en el Día de la Madre

Lejos quedó aquel tiempo en que los aficionados de San Luis acudían al Alfonso Lastras en las jornadas finales no para ver a su equipo colarse a la Liguilla, sino para tronarse los dedos, comerse...
Lejos quedó aquel tiempo en que los aficionados de San Luis acudían al Alfonso Lastras en las jornadas finales no para ver a su equipo colarse a la Liguilla, sino para tronarse los dedos, comerse las uñas y apoyarlos para mantenerse en Primera División.
 Lejos quedó aquel tiempo en que los aficionados de San Luis acudían al Alfonso Lastras en las jornadas finales no para ver a su equipo colarse a la Liguilla, sino para tronarse los dedos, comerse las uñas y apoyarlos para mantenerse en Primera División.

Héctor Cruz | MEDIOTIEMPOEstadio Alfonso Lastras, 10 de Mayo de 2008

  • La venta de artículos del equipo es enorme

Lejos quedó aquel tiempo en que los aficionados de San Luis acudían al Alfonso Lastras en las jornadas finales no para ver a su equipo colarse a la Liguilla, sino para tronarse los dedos, comerse las uñas y apoyarlos para mantenerse en Primera División.

Porque de aquella memorable noche, cuando con goles en los últimos 5 minutos en un juego ante Atlas consiguieron quedarse un año más en el Máximo Circuito, las cosas han cambiado, pues prácticamente con el mismo equipo, y dirigidos por el mismo viejo lobo de mar del futbol mexicano, Raúl Arias, ese conjunto potosino al que se le ha dado una continuidad, caso extraño en nuestro balompié, ahora es un gran protagonista del torneo nacional.

Pero cosas que sólo suceden en nuestro futbol, San Luis, a pesar de ser cuarto lugar general, y desplegar un futbol preciso, por momentos ofensivo, pero sobre todo efectivo ahora está disputando su pase a la Liguilla en el Repechaje ante Pachuca, pero ¿quién olvidará aquel partido en el Jalisco, de la Jornada 7 cuando tenían al invicto Guadalajara en la lona por dos goles, y al final dejaron que les sacaran el empate, o los dos golazos en Ciudad Universitaria, el primero de volea de Braulio Luna desde tres cuartos de cancha, o la maniobra individual de Tressor Moreno para quitarse a Darío Verón y al "Pikolín", para después burlar al veterano Sergio Bernal y casi meterse con todo y balón a la portería?

Pero los aficionados potosinos bien lo saben, saben que su equipo es fuerte y sólido en sus líneas, y aun jugando defensivamente como el miércoles en Pachuca, o de forma abierta como varios duelos en el Alfonso Lastras o de visita, sus jugadores son experimentados y saben apretar a la hora buena, y no por nada tienen casi noqueado al equipo más ganador del futbol mexicano de los últimos años, a los Tuzos, y de entrar a la Fiesta Grande, nadie querrá enfrentarse contra Raúl Arias y sus pupilos.

En las afueras del inmueble potosino, los aficionados son tumulto, no importa que sea Día de la Madre, la vendimia de playeras y objetos alusivos al equipo va viento en popa, lo mismo la comida, porque las mismas progenitoras prefirieron ver a su equipo con familia en el estadio, que tener comenzar el festejo en casa y seguirlo por televisión.

El San Luis de hoy ya no es una preocupación más para sus aficionados, sino una esperanza y una realidad al mismo tiempo, se han acostumbrado a pelearle a los llamados grandes, y ya sin problemas de descenso, a manejar partidos y a pegarle a cualquiera, ningún equipo es temido para los potosinos.

El ambiente en el Lastras, que tiene un lleno casi total, es de festejo, la porra detrás de la portería que en el primer tiempo protege el veterano Adrián Martínez, no deja de apoyar, de cantar, de gritar, y así como el inmueble aún está en obra en algunas partes, sobre todo en los palcos, este equipo potosino también está acabando de madurar y no tardará en darle otra alegría a su gente, quizá otra Final como aquella ante Pachuca, pero ahora sí con un marcador a su favor.

[mt][foto: Mexsport]

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