Santos avanzó, empatando a un Necaxa sin muchas ambiciones

Santos se quitó la espinita. Apenas el torneo pasado, después de haber llegado a la Liguilla con la etiqueta de Superlíder, los laguneros fueron eliminados en las Semifinales por los Pumas.
 Santos se quitó la espinita. Apenas el torneo pasado, después de haber llegado a la Liguilla con la etiqueta de Superlíder, los laguneros fueron eliminados en las Semifinales por los Pumas.

Fernando Ruiz Moffat | MEDIOTIEMPOTorreón, 18 de Mayo de 2008, Estadio Corona, ante un lleno

  • Con la eliminación de Chivas, Santos se convierte en el número uno
  • Aunque Necaxa complicó las cosas, no pudo tomar provecho

Santos se quitó la espinita. Apenas el torneo pasado, después de haber llegado a la Liguilla con la etiqueta de Superlíder, los laguneros fueron eliminados en las Semifinales por los Pumas.

Esta vez no llegaron con el peso de ser el mejor equipo del torneo, aunque sí uno de los más efectivos. No cabe duda que a Necaxa las ausencias le pesaron, pero quedó demostrado que lo peor que tuvieron los aguascalentenses no fue una plantilla mermada, sino una desidia que les pesó como loza de concreto. Dominaron un buen porcentaje del partido, se vieron más ordenados que Santos durante mucho tiempo, pero no lograron traducir eso en un esquema que los favoreciera. Parecía que los Rayos llegaron preparados para evitar otra derrota, pero no para buscar el resultado que los metiera en Semifinales.

Por su parte, Santos consiguió lo que quería, seguir con vida. Aunque el nivel visto en la escuadra de Torreón hace suponer que podrían vérselas negras frente al Monterrey, equipo al que enfrentarán en la penúltima fase del torneo.

Los laguneros llevan ahora mano para escoger horarios y cerrarían las dos series en su casa, suponiendo que lleguen a la Final.

EL PARTIDO

Era previsible cómo arrancaría el juego. Los goles de ventaja de Santos le darían cierta tranquilidad y el control en el partido, también contando que estaban en casa.

Santos comenzó dominando ligeramente e hizo el primer esbozo de ataque. Por la banda izquierda, Édgar Castillo y Ludueña hicieron una jugada de pared, que terminó saliendo por la línea de meta cuando Castillo alargó demasiado en auto pase de cabeza. La presión de Santos cobró la primera tarjeta amarilla de Necaxa, cuando en una jugada que no llevaba peligro, Luis Omar Hernández bajó con una patada a Uribe. En el tiro libre, Ludueña volvió a poner peligro dentro del área con un balón elevado.

Pero la presión estaba en los Rayos, quienes consiguieron hacerse con el control del balón, por lo menos en media cancha. Poco a poco se hicieron con el manejo del partido, un encuentro que se puso duro en la forma de juego, pues ninguno de los equipos tuvo un panorama claro, una estrategia específica que lo llevara a conseguir el objetivo. Aunque esta combinación sin duda le estaba resultando a Santos, equipo que trató de administrar cada uno de los minutos de la primera mitad, para meter presión al equipo visitante.

Ángel Reyna se convirtió, por unos minutos, en el primer dolor de cabeza de la zaga santista. El necaxista intentó de todo, por izquierda, por el centro y por derecha; Solo y en jugadas. Pero ahí estaba Édgar Castillo para incomodarlo lo más posible.

La primera mitad se convirtió en un ir y venir en el que los de Aguascalientes tuvieron quizás un poco más de control, aunque no las oportunidades más claras o de peligro.

Las dos más claras de la primera mitad fueron desviadas por los arqueros. El primero en hacer el llamado de atención fue el "Lorito" Jiménez, cuando después de un recorte cerca del semicírculo del área, disparó colocado hacia el poste izquierdo del "Gato" Ortíz. El arquero de Necaxa desvió a dos manos y el balón todavía alcanzó a tocar el poste.

El otro tiro de peligro fue prácticamente al terminar la primera parte, cuando Reyna centró, Luis Omar Hernández peinó y Oswaldo alcanzó a desviar con los dedos.

El resto de la primera mitad fue un partido muy trabado, con un Necaxa ordenado, pero que no iba en busca del gol como debería, pues necesitaba de dos para pasar a Semifinales. La segunda mitad tuvo mucho más brillo. De hecho, las dos anotaciones del encuentro se dieron en estos 45 minutos restantes.

Necaxa arrancó con un ímpetu que le duró pocos minutos. Héctor Giménez tocó la puerta de Oswaldo mediante remate de cabeza. Después de esto, los Rayos se volvieron un equipo gris en el terreno de juego, por lo menos durante otros diez minutos. Cedieron el control del balón a los locales, quienes de nuevo por conducto de Ludueña y Benítez, generaron cierto peligro.

De hecho, el ecuatoriano Benítez tuvo un brillo extra en esta segunda mitad. Hizo jugadas de fantasía con Ludueña, en jugadas de pared que incluso andaban cerca del área chica del "Gato" Ortiz. La zaga necaxista tuvo que revolverse aparatosamente un par de veces para descomponer las combinaciones de los sudamericanos.

Cuando menos aparecía en el juego, Necaxa se puso adelante en el marcador. El primero de los goles que necesitaba vino ante la insistencia de Reyna. El atacante aguascalentense disparo desde el corner, el rechace del defensa fue de nuevo a donde él estaba, re centró a segundo poste, donde Quatrocchi, con un poderoso martillazo de cabeza, la mandó al fondo de la cabaña de Oswaldo Sánchez.

El partido tomó un segundo aire. Santos no bajó los brazos y siguió buscando acortar la diferencia en el marcador. Pero Necaxa todavía necesitaba uno, así que los espacios se abrieron y el espectáculo mejoró considerablemente.

Benítez y Ludueña, ahora por derecha, volvían a intentar jugadas de pared. Pero esta jugada, al minuto 24, fue la última por parte de Santos en un lapso de diez minutos. Necaxa recobró el dominio del partido, Reyna siguió haciendo un esfuerzo heroico por armar ataque, y consiguió algunas jugadas de peligro. Al minuto 25, recuperó el balón pasando la media cancha, siguió la jugada por la banda con un autopase, pero el centro que salió de sus botines no generó peligro.

Al 33 llegó la oportunidad de la igualada para Santos. En un centro por derecha, el "Gato" Ortiz salió por el balón, rechazó, y en la inercia cometió una carga sobre Benítez. El silbante Mauricio Morales consideró que la carga fue excesiva y marcó la pena máxima. Juan Pablo Rodríguez anotó desde los once pasos, mandando el balón a su izquierda, lado contrario al lance del "Gato".

Santos explotó en el juego cuando Necaxa tendría que haberse volcado al frente. Vinieron embates ofensivos de los de Torreón que hicieron pensar más en la ventaja santista, que en que Necaxa se llevara un triunfo como visitante, aun cuando no fuera por más de dos goles, como era necesario.

Benítez se convirtió en una pesadilla para la zaga de Rayos. El ecuatoriano falló dos estrellándolas contra el poste derecho de Ortiz, y una más cuando estaba solo frente al arquero, estrellándola en el cuerpo del guardameta.

Necaxa no consiguió retomar el balón para generar peligro. El partido terminó y para los de Aguascalientes el sueño terminó.

EL ARBITRAJE

Bueno de Mauricio Morales. Fue riguroso con el comportamiento de los jugadores, exigiendo a los capitanes que hubiera juego limpio cuando las patadas y los manotazos empezaron a aflorar, y sancionando con tarjetas cuando la ocasión lo ameritaba. El penal sobre Benítez fue la clara muestra de que Morales no titubeó en marcar lo que le parecía más claro.

[mt][foto: Mexsport]

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