Sánchez y Gutiérrez, porteros de 45 minutos

Una noche intensa vivieron Oswaldo Sánchez y Yosgart Gutiérrez, porteros de Santos y Cruz Azul, respectivamente, durante la ida de la Final del Clausura 2008. Ambos guardianes se repartieron el...
Una noche intensa vivieron Oswaldo Sánchez y Yosgart Gutiérrez, porteros de Santos y Cruz Azul, respectivamente, durante la ida de la Final del Clausura 2008. Ambos guardianes se repartieron el espectáculo, los aplausos y los gritos de ¡portero, portero!,
 Una noche intensa vivieron Oswaldo Sánchez y Yosgart Gutiérrez, porteros de Santos y Cruz Azul, respectivamente, durante la ida de la Final del Clausura 2008. Ambos guardianes se repartieron el espectáculo, los aplausos y los gritos de ¡portero, portero!,

Karina Xicotencatl | MEDIOTIEMPOEstadio Azul, 29 de Mayo de 2008

  • Ambos metas trabajaron intensamente este jueves en el Estadio Azul

Una noche intensa vivieron Oswaldo Sánchez y Yosgart Gutiérrez, porteros de Santos y Cruz Azul, respectivamente, durante la ida de la Final del Clausura 2008. Ambos guardianes se repartieron el espectáculo, los aplausos y los gritos de ¡portero, portero!, que sus respectivas porras gritaban cuando atajaban el balón.

El primer tiempo fue de Sánchez, quien vistió de suéter rojo, pantaloncillos negros y medias blancas. A pesar de que estuvo lejos del nutrido grupo de seguidores que llegaron esta tarde de La Comarca tras 13 horas de travesía en autobús, el meta agradeció a la afición con un saludo antes de tomar su posición en el terreno de juego.

Oswaldo demostró que todavía tiene los reflejos de un gato y la gran habilidad para manejar el balón con las manos. Cuando la pelota se encontraba lejos de su portería, el Guerrero recorría su terreno de un lado a otro, atento a los movimientos de sus compañeros mientras dejaba en evidencia el tic de subirse el Gafete de Capitán el cual usa en el brazo derecho, al menos tres veces cada cinco minutos.

El complemento fue para Yosgart Gutiérrez, quien vistió de totalmente de negro. El joven meta celeste evitó salirse de su área, con las manos en las rodillas Gutiérrez observaba a lo lejos las acciones de ataque, mientras esperaba el balón de regreso para salir en algún achique.

Yosgart suele brincar en su lugar y subirse las medias previo a una jugada a balón parado. Levanta los brazos en señal de reclamo cuando sus jugadores le dejan indefenso, tal como pasó esta noche en el segundo tiempo del partido de ida de la Final.

El domingo tendrán la oportunidad de protagonizar una nueva historia. La incógnita es ¿quién será el héroe y quién el villano?

[mt][foto: J. Reyes/MEXSPORT]

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