El incansable jugador número 12

El jugador número 12 ha demostrado en incontables ocasiones que su lealtad al Tri está hecho a prueba de balas, de errores, penales inexistentes, balones que se estrellan en los palos, buenas...
El jugador número 12 ha demostrado en incontables ocasiones que su lealtad al Tri está hecho a prueba de balas, de errores, penales inexistentes, balones que se estrellan en los palos, buenas actuaciones del guardameta contrario o eliminaciones de torneos
 El jugador número 12 ha demostrado en incontables ocasiones que su lealtad al Tri está hecho a prueba de balas, de errores, penales inexistentes, balones que se estrellan en los palos, buenas actuaciones del guardameta contrario o eliminaciones de torneos  (Foto: Sergio Álvarez Reiset)

Karina Xicotencatl | MEDIOTIEMPOEstadio Azteca, 20 de Agosto de 2008

  • Gran motivación para el público con el Oro de Pérez

El jugador número 12 ha demostrado en incontables ocasiones que su lealtad al Tri está hecho a prueba de balas, de errores, penales inexistentes, balones que se estrellan en los palos, buenas actuaciones del guardameta contrario o eliminaciones de torneos internacionales.No importa si México contrató a uno de los entrenadores internacionales famoso por su futbol y también por su vida amorosa, poco caso hizo la afición a que el Tri sólo tuvo 24 horas para entrenar y que la legión extranjera haya atravesado un océano para estar esta noche en el Azteca.Tampoco hicieron mucho caso al hecho que hoy hayan jugado un argentino y brasileño por nuestro país. El jugador número 12 lo tolera, lo sufre y lo acepta todo cuando se pierde y vaya que sabe disfrutar cuando se gana.El Tri vibró con los gritos de aliento de sus imbatibles seguidores, quienes sudaron, lloraron, se mordieron las uñas, sintieron mariposas en el estómago y mantuvieron los nervios de punta hasta que llegó el gol del empate de Pável Pardo.La ola verde levantó las manos y unió los corazones para festejar el gol y de paso exigió como todo un conocedor la entrada de su ídolo, Cuauhtémoc Blanco, quien hoy demostró que realmente nunca se ha ido del corazón de los mexicanos al instante en el que entró por Fernando Arce.Y fue Cuauh, sí Cuauh para los amigos que hoy asistieron al Azeca para aplaudirle, para festejar con él el gol de la ventaja al 75';, el tanto que le dio la voltereta al marcador, que dominó a los hondureños y que hizo cantar al jugador número 12: ¡Hay, hay, hay, hay canta y no llores, porque cantando se alegran cielito lindo los corazones!.[mt][foto: S. Álvarez/MEDIOTIEMPO][r/edsag]

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