Monterrey 1 - 4 Tigres

TIGRES HUMILLÓ A RAYADOS EN 16 MINUTOS
TIGRES HUMILLÓ A RAYADOS EN 16 MINUTOS
 TIGRES HUMILLÓ A RAYADOS EN 16 MINUTOS  (Foto: Edgar Quintana, Notimex)

TIGRES HUMILLÓ A RAYADOS EN 16 MINUTOS

Walter González | MEDIOTIEMPO (Enviado)Estadio Tecnológico, 18 de Octubre de 2008 ante un lleno

  • El jovencito provocó faltas para tres goles y anotó el cuarto
  • Rayados llega a seis sin ganar, cuatro de ellos derrotas

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Quien diga que en el futbol actual la historias de ensueño y romanticismo no existen, está muy equivocado. Quien asegure que los técnicos ya no pueden sacarse de la manga movimientos que sorprendan y acribillen al rival, tiene que ver la grabación de este juego.

Y es que el Clásico Regio del Apertura 2008 tuvo 74 minutos de futbol trabado, decepcionante y perfectamente olvidable, pero unos últimos 16 que quedarán en la memoria de todos los que lo gozaron o lo sufrieron por su afición a cualquiera de los dos equipos.

Monterrey se fue al frente con una genialidad de Suazo que concretó Ochoa, pero eso sólo alebrestó al Tigre y su debutante Francisco Acuña, quien sacado de la manga por Lapuente, con un desenfado hasta inconsciente y un hambre de triunfo envidiable, provocó dos tiros libres que acabaron en goles, un penal que también fue concretado y anotó el cuarto tanto del duelo que terminó siendo una goleada humillante de Tigres sobre Rayados 1-4 en el Tec.

Francisco Acuña, de 20 años 8 meses entró a la cancha entre susurros de "¿y ese quién es?" y salió como héroe, ídolo, figura y revelación.

Así, Rayados sigue en picada ligando seis partidos sin ganar, cuatro de ellos derrotas y sobre todo, con la humillación de ser goleados en casa en un Clásico Regio. El equipo de La Volpe no dio ni espectáculo, ni futbol, ni resultado quedándose con 13 puntos en cuarto lugar del G1 pero a merced de Indios que juega más tarde.

Por su parte, Tigres logra una motivante victoria y llega a 21 puntos en el segundo lugar del Grupo Tres con un partido pendiente ante Cruz Azul. Los felinos rozan la clasificación y suman unidades muy importantes en la tabla del porcentaje donde respiran con relativa tranquilidad.

EL PARTIDO

Los Rayados del Monterrey debían corresponder a las declaraciones de su técnico en el sentido de que ver jugar a Tigres "aburría". Tal vez por eso el "Bigotón" ubicó una línea de cuatro hombres, evento antes inimaginable en la teoría lavolpista pero ya recurrente en los últimos meses con Severo Meza como lateral derecho, Baloy y Basanta en la central y Óscar Recio por la izquierda, dejando a Diego Ordaz en la contención junto a Luis Pérez, ganando un mediocampista pero preparados para que en cualquier momento pudiera armarse la línea de cinco sin necesidad de quemar un movimiento.

Y también tal vez por eso, el juego se tensó mucho en el medio campo, se trabajó con esfuerzo y sudor en lugar de con brillo y velocidad, porque los Tigres sabían lo que hacían y sin necesidad de innovar nada, al ubicar a Julio Aguilar como única punta, al "Kikín" bien pegado a la banda izquierda y a Marino cazando con libertad lo que se ofreciera por derecha, lograban hacerle espacios a Lucas Lobos que como enganche, se colaba entre los dos centrales a la menor provocación. Así, la visita podría desahogar el juego, evitar presión real del local y por ahí tener presencia constante en el área rayada.

Al minuto 7 Lobos avisó que no le daba miedo hacer la pelota chiquita en el área y casi en las narices de Christian Martínez se quedó a nada de sacar un buen centro, sin embargo la pelota pasó sin hacer daño. Luego Rayados respondería al 12'; con una acción preparada en un tiro libre por izquierda y tras varios toques cortos, Basanta estuvo a punto de quedar cómodo para definir ante el arco... tampoco hubo daño.

Pero ni los Rayados de La Volpe ni los Tigres que dice lo aburren, podían encontrar las llaves de la defensa rival. De hecho, lo más cerca que estuvo Ricardo de dar espectáculo en la primera mitad fue cuando el árbitro lo echó con cierta confusión apenas al 27'; y fue necesaria la aclaración para que el argentino se fuera de la banca con parsimonia, las manos en los bolsillos y un desgano o desencanto notables.

Un exabrupto tras una salida de Martínez y un tiro-centro de Lucas Lobos, marcaron el fin de la primera mitad, perfectamente olvidable, tensa, con dos equipos precavidos, concentrados y con temor al error.

El complemento inició con la sorpresa de la salida del "Cabrito" para el ingreso de Carlos Ochoa, y con el "uuuuuyy" que expresó el estadio cuando Guillermo Marino y Óscar Recio chocaron cara a cara en el centro del campo, recuperándose tras unos minutos de lógica precaución y un poco de sobada. Ese golpe aceleró la salida de Marino para el ingreso de Blas Pérez y pocos minutos después, Lapuente metió a Pedro Benítez para hacer una línea de tres centrales, intentando soltar más a los laterales y ubicar dos puntas con Blas Pérez y Aguilar.

Pero Aguilar no aguantó mucho, pues en un pique sus piernas no dieron más y tuvo que salir del campo al 63'; para el ingreso de Francisco Acuña, un jovencito de pequeña estatura que con la playera grande que parecía prestada, una figura desaliñada, provocó preguntas de ¿y ese?... pero después la historia sería muy diferente.

Del otro lado, Borgetti que no tuvo nada que hacer hoy, dejó el campo para que la esperanza de algo mejor recayera en Gonzalo Choy.

Ya para ese entonces la gente sólo reaccionaba para reclamar alguna caída de Suazo o de vez en cuando con suspiros aislados ante ligeros visos de peligro. Pero el debutante Francisco Acuña se encargó de despertar de un susto a todo el Tec cuando quedó en la media luna para sacar un disparo que pasó arribita del travesaño al minuto 65';.

Sin embargo, un chispazo genial de Suazo dejó solo a Carlos Ochoa que definió como maestro, tranquilo y cruzado en la izquierda del área para el 1-0 al 74';. El Tecnológico explotó, la gente que había mantenido una sufrida somnolencia durante 74 minutos gritó con alegría, saboreando antes de tiempo ese orgullo de ganar el duelo de la ciudad.

La fiesta se comenzaba a fraguar, sobre todo cuando dos minutos después Suazo se quedó a nada del segundo gol rayado al disparar cruzado desde la derecha del área, a centímetros del arco. Pero faltaba lo mejor del duelo, faltaba la historia de ensueño de ese jovencito Acuña que con la playera prestada y un hambre impresionante de triunfo, cambiaría la historia al menos esta tarde.

Al 77'; el debutante provocó un tiro libre que Lobos cobró de forma magistral. La pelota iba al ángulo y aunque Martínez alcanzó a tocarla para mandarla al travesaño, tras dos rebotes más le cayó a la "Palmera" Rivas que definió ante arco abierto para el 1-1 al 78';.

No todo quedó ahí, de hecho la irreverencia del visitante apenas comenzaba, pues en la siguiente jugada el jovencito Acuña quedó para disparar en la derecha del área y Choy en una barrida le tocó la pelota y lo sacó volando, Chacón consideró la jugada que parecía limpia como un penal que Lucas Lobos transformó en gol para el 1-2 al 81';.

Los Rayados se confundieron, pareciera que fueron demasiadas emociones para ellos en tan poco tiempo pues Carlos Ochoa se volvió loco y fue a darle un patadón descarado al imparable Acuña, ganándose la roja. Ese tiro libre trajo el 1-3, producto de un gran cobro de Lucas Lobos que tomó a Christian Martínez en el movimiento hacia el otro lado.

¿Algo más para Acuña? Pues sí... Al minuto 90, el debutante empujó la pelota a las redes con ambición extrema, alegría desbordada y una historia de ensueño que, aún si durara sólo esta noche, sin duda valdría la pena.

ARBITRAJE

Sólo regular de Francisco Chacón, que regaló el penal del 1-2 a los Tigres al juzgar mal una acción difícil en vivo, clara el televisión. En general estuvo correcto, incluyendo en la lógica expulsión a Carlos Ochoa. No se sabe porqué echó a La Volpe y de paso a Flavio Davino, Auxiliar del argentino, pero no parece haberse equivocado.

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[mt][foto: E.Quintana/MEXSPORT][r/wago]

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