La mimada cancha del Olímpico

Era difícil imaginar que en un inmueble que luce descuidado, que gran parte de su estructura de metal está oxidada y que tiene varios muros sin pintura pudiera dársele un cuidado tal a su cancha.
Era difícil imaginar que en un inmueble que luce descuidado, que gran parte de su estructura de metal está oxidada y que tiene varios muros sin pintura pudiera dársele un cuidado tal a su cancha.
 Era difícil imaginar que en un inmueble que luce descuidado, que gran parte de su estructura de metal está oxidada y que tiene varios muros sin pintura pudiera dársele un cuidado tal a su cancha.  (Foto: Sergio Álvarez Reiset)

Sergio Álvarez Reiset | MEDIOTIEMPO (Enviado)Estadio Olímpico, 19 de Noviembre de 2008

  • El césped del estadio fue cubierto durante la intensa lluvia

Era difícil imaginar que en un inmueble que luce descuidado, que gran parte de su estructura de metal está oxidada y que tiene varios muros sin pintura pudiera dársele un cuidado tal a su cancha.Debido a la intensa lluvia que cayó sobre esta ciudad hasta antes de las 17:00 horas, el césped del Estadio Olímpico fue cubierto en su totalidad con mantas pláticas -muy al estilo de los campos de beísbol- que impidieron que la cancha se maltratara.Justo 50 minutos antes de que comenzara el juego, cuando ya Honduras y México habían arribado al lugar para disputar el juego del que depende su clasificación al Hexagonal Final, se retiraron los protectores y quedó el terreno listo para que salieran a calentar los jugadores.Gracias a las puntuales trasmisiones de radios locales se pudo seguir a detalle el traslado de ambos representativos rumbo al Estadio Olímpico. Selección catracha lo hizo en medio de la algarabía de su afición que se dio cita al partido desde cinco horas antes.Minutos más tarde hizo lo propio el Tri, que abandonó su hotel en punto de las 17:19 horas en un convoy de cuatro vehículos, incluidas las tres camionetas que llevaban a la prensa mexicana y dos más de invitados y federativos.Aún con "acceso preferente", inmiscuirse en el Olímpico a una hora de que comenzara el partido no fue cosa fácil. Hubo que valarse de sus propios recursos para ubicar el palco de prensa. Pero eso no fue lo complicado.Lo verdaderamente difícil fue escalar las gradas entre un tumulto de personas de azul y blanco para llegar al destino final.La convocatoria del Honduras-México ha sido tal que en su momento el sonido local optó por invitar a quienes no tuvieran acreditaciones o boletos para el juego que dejaran de seducir las puertas del inmueble, en el que por cierto, se le da un trato impecable a su cancha aunque su estructura no lo sea.[mt][foto: S. Álvarez/MEDIOTIEMPO][r/edsag]

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