Nuevamente un Tri... pasado por agua

Tal y como ocurrió en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, cuando la Selección Mexicana enfrentó a Canadá, en esta ocasión nuevamente debió jugarse bajo la lluvia.
Tal y como ocurrió en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, cuando la Selección Mexicana enfrentó a Canadá, en esta ocasión nuevamente debió jugarse bajo la lluvia.
 Tal y como ocurrió en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, cuando la Selección Mexicana enfrentó a Canadá, en esta ocasión nuevamente debió jugarse bajo la lluvia.  (Foto: )

Sergio Álvarez Reiset | MEDIOTIEMPOEstadio Olímpico, San Pedro Sula, Honduras, 19 de Noviembre de 2008

  • La cancha del Olímpico se afectó en demasía por la intensa lluvia

Tal y como ocurrió en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, cuando la Selección Mexicana enfrentó a Canadá, en esta ocasión nuevamente debió jugarse bajo la lluvia.A diferencia de aquella ocasión en el Víctor Manuel Reyna, en esta oportunidad se utilizó un protector plástico que cubrió la cancha, sin embargo, no pudo permanecer el tiempo necesario como para que la cancha no se aflojara y quedara en pésimas condiciones.Fueron al menos tres uniformes los que debió utilizar el equipo mexicano, uno al iniciar el juego, el segundo para la parte complementaria -pero como salieron a la cancha y debieron regresar al vestidor debido a que la intensa lluvia- ocuparon un tercero para volver.Más allá de la incomodidad que significa el jugar con el uniforme aderido al cuerpo, en lo que realmente afecta la lluvia es en las condiciones que deja el terreno de juego. Y si no hay que preguntarle a Gerardo Torrado, quien tuvo que corretear a Daniel Suazo como asaltante tras haberse patinado y perdido la marca.O Aarón Galindo, quien se las vio complejas para salir jugando con balón controlado a ras de campo durante todo el encuentro. Aspectos más minuciosos enfrentaron otros como Andrés Guardado, que acomodó una y otra vez su liga que le mantiene el rizado cabello en su sitio, o al propio Galindo que de ves en vez procuró que su copete estuviera acomodado.Claro que también tiene su ligera dosis de bondad el que el terreno se encontrara encharcado, por ejemplo cuando el balón fue rechazado por la defensa catracha y aunque salió bombeado, el charco que se había formado le hizo toda la chamba a Torrado para la recepción del balón al 64';.Y qué decir de las "barridas hollywoodenses", que se les puede catalogar así porque a la expresión de dolor que suele hacer el jugador afectado, lo enmarca un rocío de pasto y lodo, lo que las hace más atractivas a la lente.Pareció por momentos que algunos jugadores no utilizaron el calzado indicado, ya que de manera constante se tendieron en el cuasi césped. Sin embargo, todo apunta a que a jugadores como Torrado y Pável, por las exigencias y cambios de ritmo que requiere su cargo, les perjudica más el potrero en que se jugó.No por lo anterior se justifican los resultados del Tri, ya que como el mismo medio suele decir... las condiciones del campo perjudican a los 22 jugadores que lo ocupan.[mt][foto: ][r/edsag]

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