Los potosinos se rinden ante Cuauhtémoc

La gente esperaba. El frío de a poco empezaba a sentirse. Era noche especial, era noche de sorpresa, era noche de contacto con el ídolo.
La gente esperaba. El frío de a poco empezaba a sentirse. Era noche especial, 
era noche de sorpresa, era noche de contacto con el ídolo.
 La gente esperaba. El frío de a poco empezaba a sentirse. Era noche especial, era noche de sorpresa, era noche de contacto con el ídolo.

Juan Téllez | MEDIOTIEMPO (Enviado)San Luis Potosí, SLP. 29 de Noviembre de 2008

  • Blanco atendió a los aficionados que desafiaron el frío potosino

La gente esperaba. El frío de a poco empezaba a sentirse. Era noche especial, era noche de sorpresa, era noche de contacto con el ídolo.

Cuauhtémoc Blanco estaba cenando. Cada bocado era seguido por más de 50 personas que estaban del otro lado del vidrio del hotel Camino Real de San Luis Potosí. Terminó, tomó su celular y caminó. Sus pasos eran captados por los aficionados, cuando colgó el teléfono, el jugador, otrora de las Águilas dio la orden a los de seguridad del hotel para que abrieran las puertas porque iba a atender a los que soportaban el aire helado de San Luis.

Salió el oriundo del Distrito Federal y de inmediato se fueron contra él los seguidores. De entre los presentes uno llamaba muchísimo la atención, portaba la camiseta alternativa de las Chivas, con el número "10" de Alberto Medina. De inmediato fue atendido por Cuauhtémoc y éste le firmó la camiseta del Rebaño Sagrado. Cuau es mucho más que un futbolista. Es un ídolo de los propios y de los extraños, es cierto que brilló con el América, pero la gente no le deja de reconocer sus pinceladas con la Selección Nacional.

El que ahora porta la camiseta "9" del Santos estuvo atento y le dio importancia a todas las personas congregadas afuera del hotel. Es la gente de Cuauhtémoc, los que a sus 35 años lo hacen sentir como lo que es, uno de los mejores jugadores ofensivo que ha dado el país en los últimos 15 años.

El creador de la "cuauhteminha" firmó la última camiseta y regresó al hospedaje. Un rotundo y sonoro aplauso se escuchó y él levantó las manos.

El ídolo se va. Cada cosa que haga en la cancha se tiene que potencializar. Cada túnel, cada pared, cada asistencia, cada gol comienza a ser inolvidable. La cuenta regresiva comenzó para Cuauhtémoc, y por eso los potosinos no quieren quedar al margen y buscan ser parte de la historia, meterse en los últimos capítulos de la vida como futbolista de Cuauhtémoc Blanco Bravo.

[mt][foto: J.Téllez/MEDIOTIEMPO][r/wago]

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