'Maradona by Kusturica', la película de Diego

'Maradona by Kusturica', la película de Diego 'Maradona by Kusturica', la película de Diego

Walter González | MEDIOTIEMPOCiudad de México, 20 de Febrero de 2009

  • "Afuera era como ustedes… pero pasando la línea de cal, mandaba yo"

Como una montaña rusa que se despeña y escala entre la magia de Maradona en la cancha, su pesadilla con la cocaína, su esencia revolucionaria, la idolatría que ha llevado incluso a crear una "iglesia" en la que el Diego es Dios, y la alegría nostálgica y encantadora de las películas de Emir Kusturica, así es la inevitable película "Maradona by Kusturica" que se estrenó en las salas de México esta semana. Fue gracias al Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México, que el ejercicio fílmico del Director serbio se proyectó ante los ojos del público mexicano, con la inminente amenaza de no tener distribución comercial en nuestro país (esperemos que sí) y aún con traducción externa proyectada bajo la pantalla. Al menos cuatro años de filmación significó el sueño de Emir Kusturica de filmar a Maradona tal cual es, de hurgar en su vida, en su intimidad, de viajar con él en medio de multitudes que se arremolinan por compartir alguna mirada con el que para muchos es el mejor futbolista de todos los tiempos. El cuerpo del Diego se inflama y desinfla durante el filme, llega a ser una caricatura circular del sí mismo y roza la muerte ("estuve muerto… coágulos de sangre negra me impedían despertar", explica emotivo), participa en aquella manifestación en contra de los Estados Unidos al lado de Hugo Chávez y Evo Morales, visita a Fidel Castro, regresa feliz a la despreocupada sensación de pasear como hijo de vecino cuando visita Sarajevo, donde él saluda a la gente que no lo reconoce y recrea ante la mirada de niño de Kusturica, un gol de antología marcado en el estadio de la ciudad. En los años de filmación, Maradona y Emir entablan una amistad trascendental y con traductor de por medio, al grado de que Diego abre las puertas de su casa al cineasta y su equipo, y se deja filmar en la intimidad de un comedor como cualquier otro, donde ve la tele al lado de sus padres, estudia los resúmenes de futbol y exalta un gol de "Hachita" Ludueña ante Puebla en esa cotidianeidad de "mantel del plástico" que se cree casi imposible en el "Pelusa". Aunque la película respeta totalmente el protagonismo de Maradona y nadie más que él y Kusturica se dirigen a la cámara, está la figura fuerte, el pilar de Claudia Villafañe, que siempre mantiene el mundo del Diego girando mientras el ídolo saluda, es abrumado, canta y responde a su fama. Están sus hijas, Dalma y Gianina, de quienes él mismo lamenta haberse perdido, "por estar siempre drogado", los cumpleaños, el crecimiento y todos los momentos maravillosos de su infancia. Está la música, esa música que siempre rodea a la Argentina, el tango, el rock y la cumbia… Está la famosísima canción de Maradona, cantada por él mismo en un momento memorable en el que la frase, "en una villa nací…" toma una sentido autobiográfico inusitado... Está la inolvidable escena de Manú Chau, cantándole al Diego como un músico callejero en un banqueta, recargado en una pared grafiteada, "Si yo fuera Maradona". La montaña rusa que significa "Maradona by Kusturica", gira una y otra vez sobre el "Gol del Siglo" que Diego marcó en el Azteca ante Inglaterra, y el que unos minutos antes les había hecho con la mano, y que en palabras del propio crack fue como "haberle sacado la billetera a un inglés". El hecho de que un pequeño chamaco nacido en Villa Fiorito , haya podido desafiar y vencer al menos simbólicamente al Imperio Británico, cobrando una pequeña venganza tras la Guerra de las Malvinas, es un eje central del significado político de Maradona a partir de 1986. La entrevista cumbre ocurre en un gran garage de brilloso suelo blanco, con un camión azul casi morado semiabierto de fondo y con Maradona en bermudas de mezclilla. Es en ella donde va contando todas y cada una de las frases que guían la película. Ahí es donde Diego exclama "¿sabes qué jugador hubiera sido si no hubiera tomado cocaína?... ¡qué jugador nos perdimos!", y confiesa sentirse abrumado por no saber hasta dónde hubiera llegado. "Afuera era como ustedes… pero pasando la línea de cal (entrando al campo), mandaba yo", una frase que contiene toda la grandeza de Maradona en el campo y los errores y la soledad que sufrió fuera de él. Así es "Maradona by Kusturica", una película que no debe ignorar nadie que ame el cine, que disfrute el futbol o, aún mejor, que tenga un lugar privilegiado en su corazón para éstas dos expresiones humanas. En ella es irrelevante si se está o no de acuerdo con Diego, no se emite un juicio sobre él, sólo se ve tal cual es, al menos en algunas facetas de su vida. Una encantador "road movie" que circula entre el folclor, la música, la relación entre la pobreza y la opresión sufrida por el pueblo serbio y las vicisitudes del pueblo argentino y de la historia de Diego, un ente surgido de la pobreza y que se instaló pateando una pelota, prácticamente como una divinidad. "Maradona by Kusturica" se presentará este sábado en el Zócalo de la Ciudad de México a las 20:00 horas y el domingo 1 de marzo en Cinemex Antara a las 20:30 horas. [mt][r/wago]

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