Cruz Azul 3(3)-3(1) Islanders... La Máquina está en la Final

La Máquina acumula en la Concachampions seis encuentros ganados, un empate y tres derrotas.
 La Máquina acumula en la Concachampions seis encuentros ganados, un empate y tres derrotas.  (Foto: Etzel Espinoza, Notimex)
Estadio Azul, Ciudad de México. -
  • Fausto Pinto terminó el partido con un golpe en el muslo izquierdo
  • Javier Orozco se convirtió en el mejor jugador del partido

La Máquina acumula en la Concachampions seis encuentros ganados, un empate y tres derrotas. Después de cinco Fechas en el Clausura 2009 y de una derrota en el encuentro de Ida de la Semifinal de la Copa de Campeones, Cruz Azul celebra un triunfo ante su afición tras conseguir el pase a la Final del Torneo venciendo en tanda de penales y tras un encuentro dramático al equipo de Puerto Rico Islanders 3(7)-1(5).

La Máquina tomó una bocanada de aire en una difícil crisis de resultados, por lo pronto, le toca esperar al segundo finalista del Torneo que saldrá entre Santos Laguna (que aventaja 2-1) y Atlante.

Los goles cementeros en tiempo regular estuvieron a cargo de Pablo Zeballos al 44' y de Javier Orozco al 83' y César Villaluz al 99' por parte de Islanders anotó Sandy Gbandi al 91'.

En tanda de penales, fue Javier Orozco, quien anotó el tanto decisivo después de la falla de Edgar Gerardo Lugo.

Sin duda Benjamín Galindo, tendrá mejores condiciones anímicas para enfrentar al conjunto de Monarcas Morelia el sábado en el Estadio Morelos, en lo que será la Fecha 13 del Clausura 2009.

EL PARTIDO

Vaya sufrimiento por el que pasó esta noche el conjunto de Cruz Azul y su afición en la búsqueda por el pase a la Final de la Liga de Campeones de la CONCACAF.

Conforme se consumió el tiempo reglamentario, el alargue y los penales en el duelo de Vuelta de Semifinales ante el Islanders de Puerto Rico, el encuentro tomó tintes dramáticos e incluso, se asemejó por mucho a la Final del Apertura 2008 ante los Diablos Rojos del Toluca.

¿Por qué? En aquella ocasión como hoy, La Máquina llegó con una desventaja en el marcador, la cual igualaron ante el rival con 10 hombres en la cancha; tras el alargue se dieron las condiciones para ejecutar la tanda de penales, sin embargo, y a pesar de que Gerardo Lugo falló su tiro esta noche, tal como lo hiciera Alejandro Vela ante los escarlatas, La Máquina avanzó a la Final de la Concachampions gracias a que sus tiradores fueron más certeros que los del rival

En un cierre no apto para cardiacos, Cruz Azul intentó por todos los medios alcanzar la cifra de tres goles para colocarse en la Final de la Liga de Campeones de la CONCACAF.

La Máquina tuvo que luchar contra un visitante que lo único que hizo fue guardarse en su área, reventar el balón y meter la pierna para desesperar al conjunto mexicano, además los celestes tuvieron que soportar un arbitraje deficiente y la merecida expulsión de Christian Riveros al 32'.

El mediocampista paraguayo perdió la cabeza al querer presionar en su despeje al meta del Puerto Rico Islanders William Gaudette, Riveros entró con una fuerte barrida a lo que el silbante respondería con una tarjeta amarilla, sin embargo, los airados reclamos del cementero lo obligaron a cambiar de opinión y sacó de tajo el cartón rojo.

En medio de la adversidad, llegó un derechazo de Pablo Zeballos que se incrustó en la red de los isleños, con el 1-0 se acortaban distancias en el global (1-2), sin embargo, La Máquina necesitaba dos más para acceder a la última fase sin prórroga.

Benjamín Galindo envió a la cancha a César Villaluz, Edgar Andrade y Javier Orozco, curiosamente los tres canteranos le inyectaron una actitud diferente a la decena de cementeros que ocuparon por espacio de 50 minutos el área rival.

En medio de un nudo defensivo, llegó el corazón y otro derechazo del “Chuletita” Orozco, quien fue asistido por el “Cata” Domínguez. Al 84' Orozco se desgarró la garganta para festejar el 2-0 (2-2) que, tras varias intentonas de sus compañeros, envió el encuentro a tiempos extras. Los celestes se encontraron más vivos que nunca.

Y en el alargue (90 + 1) apareció por primera y única vez la figura de la La Tropa Naranja, Sandy Gbandy, para aprovechar un boquete en la media cancha, acomodar su potente disparo e incrustar el 2-1 (2-3) en el electrónico.

Una vez más La Máquina estaba contra la pared, necesitaba dos goles o más para superar a los isleños. La respuesta llegó del playera 18, Villaluz, quien se llevó en puros rebotes el balón hasta la portería de Gaudette y con la cabeza metió el 3-1 (3-3) al 90+8.

La Máquina se gastó la última gota de gasolina buscando el tanto que le diera la ventaja, sin embargo, la noche estaba dada para ser todavía más dramática ya que los penales aparecieron en la escena.

El primero en el manchón penal fue Zeballos, la tarea estaba hecha, el paraguayo adelantó a su equipo 1-0 (4-3); después le tocó el turno a Arrieta, quien cobró de buena forma su tiro y escribió el 1-1 (4-4); tocó el turno a Andrade y con amígdalas aventajó 2-1 (5-4).

El segundo anaranjado Noah Delgado se paró en el manchón y envió el esférico al palo izquierdo de Blanco 2-1 (5-4), la ventaja ya era celeste.

El “Capitán” Gerardo Torrado, sereno y con tiempo mató a Gaudette y se separó de la cuenta 3-1 (6-4), Kendal Jagdeosingh anotó el suyo 3-2 (6-5). Lugo, con su número 23, acomodó la redonda y con pierna derecha la mandó a la tribuna 3-2 (6-5). Krause se contagió de los nervios y también falló su tiro 3-2 (6-5)

Orozco, tuvo el decisivo y como final de película de acción anotó con soberbia seguridad el 4-2 (7-5) que envió a los isleños a su casa y puso a Cruz Azul en la Final de la Liga de Campeones de la CONCACAF, en un duelo en el cual los cementeros se transformaron de jugadores ordinarios a gladiadores en la cancha.

EL ARBITRAJE

El candiense Paul Ward al parecer llegó con una consigna clara al partido de esta noche: no ayudar a los mexicanos. Lo peor del caso es que nunca se le pidió tal cosa, sin embargo, su trabajo en la cancha de juego fue muy malo.

Durante todo el partido se metió en una persecusión con el Capitán del conjunto cementero, Gerardo Torrado, a quien ante la primera oportunidad le mostró la tarjeta amarilla, permitió que el visitante retuviera el balón de forma deliberada el tiempo que le viniera bien, además marcó un fuera de lugar inexistente a Javier Orozco justo en el momento en el que tenía la puerta abierta para buscar el 2-0.

Al menos tres jugadores más del conjunto de Puerto Rico debieron salir amonestados, sin embargo, al silbante se le olvidó que también debía marcar las del otro equipo.

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