Para Felipe Ayala su hijo es lo máximo

Felipe Joaquín Ayala, con sus 4 años de edad, transformó la vida de su padre, uno de los medios de contención titulares del Puebla.
 Felipe Joaquín Ayala, con sus 4 años de edad, transformó la vida de su padre, uno de los medios de contención titulares del Puebla.  (Foto: Bruno Valencia)
Puebla, Puebla -
  • "Es tremendo, inquieto, yo era igual"

Un niño es la alegría de un hogar, y con una carcajada, un grito o una sonrisa, es capaz de hacer la vida de sus padres más completa, mejor, como es el caso de Felipe Joaquín Ayala, quien con sus 4 años de edad, transformó la vida de su padre, uno de los medios de contención titulares del Puebla.

"Desde que nació mi hijo y estoy con mi esposa me he vuelto más profesional en el campo y en la casa; desde que llego ya está esperándome para jugar y a mí me gusta estar mucho con él, disfrutarlo toda la tarde, todo el tiempo estamos conviviendo, en la mañana lo peino, le doy la bendición y soy afortunado de irlo a dejar a la escuela".

Felipito es el vivo ejemplo de que lo que se lleva en la sangre no se puede evitar, ya que su orgulloso padre reveló que el pequeño tiene habilidad para los deportes.

"Toda la gente dice que es igual a mí, tremendo, inquieto como yo, así era igual, ahora que lo llevamos a Monterrey con mi papá me dijo que yo era igual o peor de hiperactivo, Él tiene sus videojuegos pero se entretiene más jugado futbol, béisbol, básquetbol, andando en su moto, sabe jugar golf y yo contento de que me salió tan activo".

En muchos casos la ilusión de un niño es ser futbolista, y tener un papá profesional es algo que a Felipe Jr. lo llena de orgullo, algo que lo apasiona y que según saben sus papás, platica con sus compañeros de escuela.

"Lo vive intensamente, en la escuela dice que le va al Puebla y que su papá juega en el equipo, a la academia de futbol siempre va con su uniforme igual al mío y ha de ser muy raro para un niño ver a su papá en televisión e ir al estadio ha de ser muy imponente, pero cuando me voy a las concentraciones me dice -qué te vaya bien, pégale fuerte, échale ganas-. Siempre quiere que gane el Puebla y cuando perdemos, insiste que ganamos, es mi primer nene y es lo máximo".

Esta relación de padre e hijo no sólo se queda en casa sino que ha llegado hasta el vestidor camotero, ya que en ocasiones Felipe junior compaña a su papá al entrenamiento y convive con los jugadores de La Franja.

"Cuando terminan los partidos, él espera que me bañe y conoce a los hijos del 'Bola' y a los muchachos, al 'Cherokee' lo reconoce por el cabello pintado, a Villa (Villalpando) por portero, a Álvaro (Ortíz) le dice 'bábaro'…se sabe nombre de algunos jugadores, tengo la experiencia que después del partido contra Atlante, entró a los vestidores y nos vio como estábamos cantando –olé, olé, olé, Puebla, Puebla...- y se aprendió la canción, nos abrazamos y me dio mucha emoción".

Finalmente, Ayala platicó tanto la peor travesura de su pequeño como lo que planean hacer este día del niño, antes de prepararse para la llegada de su siguiente bebé, una nena que llegará a su vida la próxima semana.

"Hace poquito reventó un LCD de 40 pulgadas porque estábamos jugando luchas, y sí costó caro, pero ni modo es parte del juego. Ahora el día del niño como siempre le gustaría mucho a ir a los juegos de la plaza, al parque, al zoológico o jugar en el patio, pero pues con la situación compraremos algo y comeremos en casa, esperando a mi nena que ya trajo torta bajo el brazo con la salvación", finalizó.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×