Recibe nuestro newsletter
 

La crueldad de la vida tocó a Frías

Recuerda su pasado en los barrios bajos. (Foto: Diana Pérez)
Recuerda su pasado en los barrios bajos. (Foto: Diana Pérez)

MEDIOTIEMPO | Agencias
Ciudad Juárez, Chihuahua, viernes 22 de Mayo del 2009

  • "Maleno" fue drogadicto en su juventud, pero tuvo el valor para salir adelante
Julio Daniel Frías, es conocido como el "Maleno". En Ciudad Juárez es un referente del equipo, y un símbolo de la vida juarense. Su vida fue tétrica, escandalosa y dolorosa, sólo el futbol y su familia pudieron cambiarle el rumbo, sacarlo de las drogas y el vandalismo.

Desde pequeño se desarrolló en una colonia conflictiva, conocida como Altavista, donde la fortaleza tiene que salir a flote para poder sobrevivir. El mundo le enseñó la cara más fatídica que tenía, no le dio esperanzas y terminó por arrojarlo a momentos llenos de sin sabor.

“Toda mi vida he luchado, no sólo en las canchas he luchado”, cuenta Frías mientras las palabras salen como queriendo no hacerlo, como queriendo olvidar un pasado que no se va, que lo acompañará por siempre.

No se avergüenza de lo que vivió, pues entiende que “cada quien tiene lo que se merece”, pero si las opciones se le hubieran presentado para llevar una vida diferente no lo pensaría dos veces para cambiar su destino.

Sin embargo, hoy gracias a la desgracia es un hombre más maduro, que valora cada segundo que tiene con su familia y su equipo, pues hoy es algo excepcional para él.

“Después de estar tantos años inactivos en el futbol regresar y estar en una Semifinal creo que es el momento más importante de mi vida y mi carrera; fueron tres años de no estar en el futbol, Indios me abrió las puertas, lo que pasó fue que perdí la noción del futbol, pero cada quien tiene lo que se merece y si a mí me tocó pasar por todo esto son cosas del destino o de Dios y lo acepto como es”.

Sólo la llegada de su hijo Daniel pudo ser el revulsivo para sacar a "Maleno" del mundo en el que se encontraba. Frías después de vivir en una colonia conflictiva, de inmiscuirse con pandillas y ser drogadicto, de trabajar a en una maquiladora en Ciudad Juárez, se fue a Estados Unidos por el sueño americano, ahí trabajó de ilegal, y jugando en un equipo del paso, volvieron a verlo, lo llamaron a Indios y hoy es un profesional del balompié nacional.

“Estuve en una pandilla en mi juventud, conocí de todo un poco, pero también te ayuda a sobrevivir; sí también (me tocaron las drogas) salí por amor a mi familia, a mis hijos, al futbol”.

Hoy no quiere que Indios se vaya de Ciudad Juárez, pues no sólo fue su salvación sino que lo considera un foco de escape para todos los jóvenes que como él viven en un mundo de drogas, de alcohol y vandalismo.

“Hay muchos que no y hay muchos que sí (se rehacen), el que tenga el carácter y sea valiente puede salir porque hay muchos chavos que se quedan; por eso esperemos que Indios de Ciudad Juárez se quede muchos años aquí para que todos los jóvenes tengan una ilusión de jugar aquí”.

Hoy Julio vive feliz con su hijo David, el pequeño Isaac y su esposa Claudia; la vida le dio una segunda oportunidad, “Dios es muy grande y me toca estar en este equipo y tengo que agradecerle y aprovechar todo esto que me está dando”.

[MEDIOTIEMPO]

Comentarios