Denilson, el defraudador de sueños

Como supuesto agente de jugadores FIFA, pero sin documento que lo avalara, el brasileño Denilson dos Santos llegó hace poco más de tres años a México.
Como supuesto agente de jugadores FIFA, pero sin documento que lo avalara, el brasileño Denilson dos Santos llegó hace poco más de tres años a México.
 Como supuesto agente de jugadores FIFA, pero sin documento que lo avalara, el brasileño Denilson dos Santos llegó hace poco más de tres años a México.  (Foto: Karina Xicotencatl)
Ciudad de México -
  • Un supuesto promotor de jugadores brasileño se encuentra tras las rejas por presunto fraude genérico

Como supuesto agente de jugadores FIFA, pero sin documento que lo avalara, el brasileño Denilson dos Santos llegó hace poco más de tres años a México para hacer negocio con la ilusión de varios jóvenes mexicanos a quienes les vació los bolsillos utilizando la falsa promesa de colocarlos en el futbol profesional y en los mejores clubes del mundo. El pasado 18 de enero, el propio Denilson dos Santos se comunicó a la Redacción de Medio Tiempo para amenazar con demandar al medio si no se le daba derecho de réplica tras las declaraciones publicadas 11 días antes del jugador Saíd Godínez, quien lo había acusado de estafador por no cumplirle la promesa de ubicarlo en la Major League Soccer. "Yo represento a jugadores en muchos lados del mundo, gente responsable que va a trabajar y que son figuras en sus clubes y nunca hablaron mal de mí y cuando hubo algo que decir siempre me lo han dicho de frente. Este chico (Saíd Godínez) tiene mis números y nunca me buscó y leer lo que dijo me causó una molestia muy grande ya que me está perjudicando como persona", declaró en su momento Denilson en entrevista con Medio Tiempo. Meses después, Daniel Avilés y un grupo de amigos llegaron a la Redacción de Medio Tiempo para dar testimonio de las irregularidades que sufrieron tras contratar a Dos Santos como su representante. Actualmente, el supuesto promotor de jugadores se encuentra preso en el Reclusorio Sur donde será juzgado por fraude genérico. COSTOSAS TRAMPAS Y FALSAS PROMESAS Dos Santos llegó de Brasil para establecer su residencia en Guadalajara. Con el tiempo encontró una socia de nombre Anne, quien le servía de pantalla en la firma y elaboración de contratos fantasma en los cuales se exigían pagos por derechos de representación de hasta 10 mil dólares. Daniel Avilés, un joven de 19 años y quien aspiraba a ser jugador profesional, confió en las promesas de Dos Santos. Firmó un contrato y con el apoyo de sus padres viajó a Brasil en el 2008 con la promesa de integrarse al Club Goiatuba, equipo con el que entrenaría y jugaría por seis meses, tiempo en el que, según Denilson, alcanzaría su profesionalización para posteriormente ser colocado en algún club de Brasil, Portugal, México, España, Estados Unidos o Inglaterra. “Yo lo conocí por medio de mi amigo Sergio Aréchiga, Denilson era su representante. Hicimos un acuerdo por teléfono para viajar a Brasil y nos vimos para firmar un contrato por 10 mil dólares en el que me prometía colocarme en un club profesional. Incluso, me dio una hoja membretada del Goituba en el que aparecía mi nombre y el de otros jugadores y así me fui. “La verdad nunca verifiqué su autenticidad ni pedí referencias, creí ciegamente en él y arreglé mis papeles para tomar el avión en cuanto él me lo indicara. Yo dejé amigos, familia y hasta a mi novia, porque lo que más quiero es ser futbolista”, compartió Avilés. Obviamente, el costo del vuelo a Brasil lo cubrieron los padres de Daniel, quien una vez que abordó el avión a Sao Paulo, fue presa los primeros engaños. Y es que cuando llegó al Club Goiatuba nadie lo esperaba, de hecho, los directivos del equipo nunca habían escuchado hablar del promotor Denilson dos Santos, por lo que no le pudieron proporcionar alojamiento ni mucho menos ofrecerle un lugar en el equipo. Entonces Denilson le cambió la versión a Daniel. Le prometió que si no había podido ubicarlo en el Club Goiatuba, lo haría en el Botafogo y si no en el Club Río de las Ostras. “Así me trajo casi tres meses y nada. Nunca entrené, nunca estuve en los lados en los que me dijo (que tendría un equipo para jugar). La verdad sí hubo un momento en el que me dio miedo estar allá porque no conocía a nadie y llegué a estar en lugares que jamás me hubiera imaginado. “Cuando me dijo que iría a las Ostras, llegué a unas instalaciones y me recibieron diciéndome que era el primer extranjero y el primer jugador, de hecho que era el único, porque el equipo todavía no existía, todo era un proyecto que necesitaba inyección económica. “No existían canchas, ni jugadores, ni entrenadores, mucho menos algo parecido a una casa club. Recuerdo que tuve que comprar un par de calcetas y un short para el primer entrenamiento que nunca se dio”. Daniel tuvo que pedir asilo en la casa de un entrenador para no dormir en la calle. Días después pernoctó en hoteles de condiciones precarias, todo esto mientras en México, según recuerda Daniel, Dos Santos gastaba el dinero que se le pagó (7 mil dólares), asistía a fiestas, compraba artículos de lujo y jugaba Futbol 7. “Yo le llamaba y se me escondía, me apagaba el radio y cuando me contestaba se molestaba conmigo por insistirle con que arreglara mi situación. Me cansé y me regresé a México apoyado de mi familia, algo que le molestó mucho porque él aseguraba que tenía todo listo y me acusó de no haber cumplido con las pautas del contrato”. Con el paso del tiempo, después de desembolsar dinero sin resultados, Avilés decidió terminar la "relación laboral". Dos Santos lo amenazó diciéndole que procedería legalmente contra sus padres, ya que aún le adeudaban tres mil dólares por el contrato de representación. Pero éste no ha sido el único caso en el que se vio involucrado Denilson dos Santos. Los jugadores Jesús Corona, Alexandro Álvarez, Saíd Godínez, Armando Begines, Alejandro Blas y Sergio Aréchiga, entre otros, forman parte de la lista de afectados por el brasileño. De hecho, Daniel Avilés recuerda que algunos de sus amigos, quienes nada tenían que ver con el futbol, también resultaron afectados, como por ejemplo César Montoya que le prestó al brasileño 3 mil 500 pesos para comprar una chamarra marca Hugo Boss en el Centro Comercial Perisur, monto que nunca le pagó. Arturo Guytia, otro de los amigos de Daniel, contrató a su nombre el servicio de tres equipos Nextel a petición de Dos Santos. La deuda actualmente asciende a 20 mil pesos, cantidad que el brasileño se negó a pagar. La situación para Guytia se complicó ya que se encuentra trabajando en Canadá mientras los intereses por el adeudo en el servicio van en aumento. Pese a todo lo anterior, Dos Santos rondó con frecuencia las instalaciones de La Noria en Xochimilco en busca de colocar en la mesa del entonces Vicepresidente Deportivo de Cruz Azul, Eduardo De la Torre, a dos jugadores brasileños para integrarlos al Primer Equipo, situación que hasta el momento no se ha concretado. LA NUEVA RESIDENCIA DEL BRASILEÑO Gracias a la demanda por fraude que interpusieron seis de los afectados por Dos Santos, el brasileño fue detenido el pasado mes de abril en uno de los pasillos del centro comercial Pabellón Cuauhtémoc y tras dos meses de arraigo domiciliario fue trasladado al Reclusorio Sur. El Juez 39 penal expidió la orden de aprehensión y en los próximos días, el supuesto representante FIFA enfrentará un juicio por el delito de fraude genérico. “Llega el momento de pagar los errores que se cometen y a todos nos hizo perder no sólo el dinero sino nuestro tiempo, no le deseamos nada malo pero actuó mal y la justicia mexicana decidirá qué hacer con él”, concluyó Avilés.

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