Hace un año Carlos Sánchez venció a la muerte

Era un 12 de agosto de 2008 cuando Carlos Sánchez corría por la cancha principal del América en las instalaciones de Coapa y de repente comenzó a sentirse mal ya que había sufrido un infarto...
Era un 12 de agosto de 2008 cuando Carlos Sánchez corría por la cancha principal del América en las instalaciones de Coapa y de repente comenzó a sentirse mal ya que había sufrido un infarto cerebral pero se le atendió de inmediato en Médica Sur.
 Era un 12 de agosto de 2008 cuando Carlos Sánchez corría por la cancha principal del América en las instalaciones de Coapa y de repente comenzó a sentirse mal ya que había sufrido un infarto cerebral pero se le atendió de inmediato en Médica Sur.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México -
  • El defensa de las Águilas sufrió un infarto cerebra
  • El pronóstico no era alentador

Era un 12 de agosto de 2008 cuando Carlos Sánchez corría por la cancha principal del América en las instalaciones de Coapa acompañado por Sebastián Domínguez, de pronto comenzó a sentirse mal y las palabras que salían de su boca tenían poca coherencia, Domínguez de inmediato se percató de que algo pasaba, de que algo estaba mal. Sánchez comenzó a sentir debilidad en sus extremidades inferior y superior izquierda y de pronto se desvaneció. Rafael Giulietti, Doctor del equipo, en ese entonces, fue el primero en valorarlo y pedir una ambulancia de inmediato. La ayuda no tardó en llegar y Carlos Sánchez llegó en estado crítico a las instalaciones de Médica Sur, donde el Neurólogo Juan Nader le salvó la vida al tratar con éxito el infarto cerebral por el que Carlos estaba pasando. Los minutos fueron de tensión, la prensa se postró a las afueras del hospital tratando de encontrar una explicación a lo que sucedía pues la información era hermética. La Directiva del equipo encabezada por el Presidente, Michel Bauer, se instaló también en la sala de espera de emergencias acompañada por todos los jugadores. El entrenamiento había sido suspendido, aunque el único que brilló por su ausencia fue el propio estratega de ese entonces, Ramón Díaz. La madre del jugador, Yolanda, llegó al hospital muerta de miedo, acompañada por sus hijos, todos sin saber qué esperar, de inmediato logró llegar hasta donde Carlos Sánchez se encontraba, habló con él un par de frases, Carlos le dijo que no se preocupara, entonces indujeron el coma al jugador para salvarle la vida. El propósito fue que su cerebro descansara y así tratar de desinflamarlo para poder sustraer un coágulo que tenía. Las primeras 48 horas se volvieron cruciales para el jugador, su vida aún estaba en riesgo y aunque había fe de los doctores, el temor era evidente, sobre todo por las secuelas que el infarto cerebral dejaría, pues era claro que una parte de su cerebro había muerto. “Hicimos algunos estudios y en efecto la resonancia magnética demuestra que la arteria que irriga la mayor parte del cerebro del lado derecho, que es la arteria cerebral media, estaba tapada por un coágulo y se estaba desarrollando en ese momento un infarto cerebral”, explicó el Neurólogo Nader en su primera conferencia de prensa. Apenas cuatro días antes, Carlos Sánchez había sido confirmado como el hombre que estaría a cargo de la zaga tras la baja de Sebastián Domínguez por suspensión. La vida le cambió en un suspiro. El nerviosismo y la consternación era tal en el hospital que Michel Bauer no podía comprenderlo.   Sánchez, un jugador de su equipo, tenía su propio partido decisivo frente a la muerte; por ello hasta los nervios lo traicionaron cuando fue cuestionado si ya se le había informado a la familia, Buaer contestó “claro, ya le avisé a mi esposa”. Sánchez tuvo que ser sometido a cirugías, y tratamientos delicados para salvar su vida y tratar de no tener secuelas graves, Carlos le ganó a la muerte, obtuvo su segunda oportunidad para vivir, para disfrutar de la vida. El 3 de septiembre el central del América dejó el hospital Médica Sur en una ambulancia que lo dirigió a su nueva casa, un lugar acondicionado especialmente para que no tuviera problemas en su recuperación. Entonces una nueva carrera comenzó para el jugador. Las innumerables terapias dieron inicio, Carlos poco a poco comenzó a recuperar un habla fluida, a caminar por sí solo, a mover la mano izquierda, a vestirse sin ayuda de nadie más. Con dedicación Sánchez ha dejado, en tan solo un año, el infarto cerebral a un lado, hoy tiene una lucha constante por su recuperación, pero será hasta dentro de un año cuando sea valorado y posiblemente dado de alta, entonces el destino le indicará su nuevo camino. Sánchez sabe que el sendero que recorrerá estará ligado al futbol, aunque aún no sabe cuál será el sentido, por su parte, volver a jugar futbol como profesional es su sueño, pero entiende lo complicado del asunto; sin embargo será hasta dentro de un año cuando vuelva a poner sus fuerzas a prueba. Por lo pronto seguirá con las terapias y con una relación estrecha con el club, pues pese a que en días pasado se desató una polémica, porque América quería darle un contrato por sólo seis meses más y después reducirle el sueldo hasta en un 70 por ciento, todo quedó resuelto, y mientras el defensa no sea dado de alta, la relación contractual seguirá siendo la misma. Carlos, por lo pronto sigue en pie, buscando recuperar la vida que aquel 12 de agosto de 2008 le fue robada tras un infarto cerebral.

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