Fabricio Fuentes, un hombre de familia y un futuro entrenador

Son tantos años dentro del futbol, de estar tras una pelota y de vivir al máximo cada partido, que su futuro sólo podría estar ligado a su gran pasión. Consciente de que se encuentra en la recta...
 Son tantos años dentro del futbol, de estar tras una pelota y de vivir al máximo cada partido, que su futuro sólo podría estar ligado a su gran pasión. Consciente de que se encuentra en la recta final de su carrera, Fuentes ya piensa en lo que viene.
Zapopan, Jalisco -
  • Quiere seguir en las canchas como Director Técnico
  • Trata de ser un ejemplo para los jóvenes rojinegros
  • "El futbol es una profesión bonita, difícil, cortita pero que te da mucha satisfacciones"

Son tantos años dentro del futbol, de estar tras una pelota y de vivir al máximo cada partido, que su futuro sólo podría estar ligado a su gran pasión. Consciente de que se encuentra en la recta final de su carrera, Fabricio Fuentes ya piensa en lo que vendrá tras colgar los botines. El defensor de Atlas no ve el futbol fuera de su vida; de hecho en los próximos días iniciará un curso como entrenador, pues su objetivo a mediano plazo es dirigir en México y algún día hacerlo en el banquillo rojinegro. Acompañado de su esposa Gisselle, su nena Abril y su hijo Fabricio, el argentino abrió a Medio Tiempo las puertas de su hogar para conocer un poco más del hombre que dentro del terreno de la cancha vive con gran adrenalina cada partido, pero fuera de ella es un padre y esposo cariñoso. DIRECTOR TÉCNICO A LA VISTA Su contrato con Atlas es de dos años, piensa terminarlo y tratar de extenderlo si las piernas se lo permiten. No ha pensado en qué invertirá tras su retiro, su único negocio es el campo y está en su natal Argentina. No hay otra actividad que lo apasione como el futbol; ha decidido que tras decir adiós seguirá dentro de este mundo y tratará de hacerlo como entrenador. Su prioridad es buscar una oportunidad y dirigir en México, pero no hace tantos planes porque hace tiempo en España vio como se derrumbaron de la noche a la mañana. "Me gusta tanto esta profesión que lo único que me puede hacer feliz es el futbol, es algo que hago desde hace tiempo, es lo que entiendo y lo que he hecho toda mi vida y sé que estoy en el trazo final de mi carrera. "Deseo estar ligado al futbol tras mi retiro, de hecho estoy por comenzar el curso como entrenador y hay que esperar qué nos depara el futuro, uno nunca sabe lo que vendrá pero quiero estar ligado al futbol". Aún falta para que llegue el momento de ocupar el banquillo, pero desde ahora Fabricio tiene muy claros los fundamentos que tendrán sus equipos y dirigidos. "A mí me gusta el futbol seguro, en el que cada jugador esté comprometido con su labor a beneficio del equipo, pero lógicamente la táctica de un entrenador está expuesta a los jugadores que tiene, porque uno puede tener una idea y base pero principalmente se da con el equipo que tenga y la calidad de sus jugadores. Yo pediría a los jugadores responsabilidad, profesionalismo y que quieran esta hermosa profesión". "Me gusta tanto esta profesión que lo único que me puede hacer feliz es el futbol" En sus tantos años como futbolista, el argentino ha sido marcado por dos técnicos en específico, Jorge Griffa y José Yudica, por lo que ambos serán una influencia importante en su próxima etapa como estratega. "He tenido varios técnicos, uno que me ha marcado y del que me acordaré siempre es Griffa (Jorge), porque él nos formó cuando éramos jóvenes; tengo un gran recuerdo de José Yudica, también un técnico importante para mí es Pellegrini (Manuel), pero por ahí me quedo corto en nombrar. Pero principalmente uno recuerda sus inicios y tanto Griffa como José Yudica han marcado mi carrera". UN HOMBRE DE FAMILIA Dentro del terreno de juego es un hombre temperamental, que grita y reparte regaños a compañeros, pero ya en casa, Fabricio Fuentes es muy diferente, es un tipo hogareño que disfruta cada momento de sus seres queridos. "Soy un tipo tranquilo, como cualquier padre de familia, que trata de descansar y vivir los momentos familiares que se pueden, pero al mismo tiempo trato de estar conectado con el futbol que es lo que amo desde hace tiempo, pero en general me siento un tipo de familia. "Soy tranquilo, porque un día en la vida de uno no dura 90 minutos" "El carácter que tengo dentro del campo es sólo dentro del mismo, en los 90 minutos me enciendo, vivo los partidos al máximo y así es mi forma de ser, pero la vida diaria la tomo diferente, tengo una filosofía diferente, soy tranquilo, porque un día en la vida de uno no dura 90 minutos". -¿Qué sacrificios has tenido que hacer por el futbol?- "Siempre hay cosas que uno no hace por tal o cual motivo. El futbol es una profesión bonita, difícil, cortita pero que te da mucha satisfacciones, pero hay momentos que no puedes compartir con tu familia o amigos, momentos que después no hay vuelta atrás, como cumpleaños importantes, fiestas, bautizos o bodas, todos esos eventos que pasan una vez en la vida y que por el futbol las tienes que relegar y esas son cosas que a la larga dices 'qué lástima que no estuve aquel día'. Pero al momento que quieres ser jugador sabes que te expones a esto y que tienes que tratar de tomarlo bien". TRATA DE SER UN EJEMPLO En sus comienzos en el futbol, a principios de los años 90, Fuentes fue arropado por hombres experimentados como Julio César Saldaña, por eso, ahora que está plagado de jovencitos en Atlas trata de acortarles el camino y ayudarlos a crecer lo más pronto posible. "Trato de ser un ejemplo, yo me acuerdo cuando me inicié como profesional en Newell's Old Boys había dos o tres grandes a los que trataba de aprenderles, y señalo a Julio César Saldaña, quien fue uno de los que más me ayudó y me daba consejos; cada vez que él abría la boca siempre me hacía ganar un paso, me ayudó a aprender, si él no me lo hubiera dicho el tiempo me lo hubiera dado, pero la verdad me hizo acortar distancias y estoy agradecido con él. "Ahora yo trato de devolverles a los jóvenes lo que en su momento me dieron a mí, trato de ayudarlos y de acortarles el paso, trato de integrarlos al grupo y de que valoren el futbol". DOLIDO POR SU SALIDA DEL MADRIGAL Uno de los momentos más complicados como futbolista lo vivió hace unos meses. Justo cuando tenía planeada su vida y su futuro en España, la Directiva del Villarreal lo obligó a darle un giro de 180 grados a su presente. La relación con la dirigencia del Submarino Amarillo terminó mal, salió del equipo por la puerta de atrás, pero hoy en Colomos ha recobrado la estabilidad y la felicidad a lado de su familia. "Estos años que estuve ahí (Villarreal) siempre cumplí, me considero que fui una buena persona, un profesional, siempre fui respetuoso y cumplí con mis responsabilidades, lástima que el último semestre previo a volver al Atlas las cosas no me salieron bien porque la Directiva tomó algunas decisiones, decisiones al fin, aunado a que llegó un técnico que no quería jugársela con mi persona, tenía otra idea, pero son cosas que te marcan porque después de tantos años quería terminar y salir por la puerta grande, irme tranquilo, lamentablemente me fui con la conciencia tranquila pero no de la forma que yo quería. "Lo importante es que dejé algo en Villarreal y eso no me lo sacará nadie, dejé grande amigos y gente que me aprecia mucho y al final de cuentas lo más importante es la huella que dejas como persona", finalizó.

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