Del 'JJ' ni tengo, ni tiene mi número: Simón Charaf

Aunque asistía frecuentemente al Bar-Bar, José Jorge Balderas Garza, alias el “JJ”, no tenía una relación estrecha o amistad con el propietario del lugar, Simón Charaf.
 Aunque asistía frecuentemente al Bar-Bar, José Jorge Balderas Garza, alias el “JJ”, no tenía una relación estrecha o amistad con el propietario del lugar, Simón Charaf.  (Foto: Agustín Cuevas)
Ciudad de México -
  • El empresario y dueño del Bar-Bar dijo que únicamente conocía de vista al “JJ”
  •  “Soy americanista de corazón de toda mi vida”
  • Mantendrá su palco en el Estadio Azteca

Aunque asistía frecuentemente al Bar-Bar, José Jorge Balderas Garza, alias el “JJ”, no tenía una relación estrecha o amistad con el propietario del lugar, Simón Charaf. “Lo conocía de vista, como conozco a muchos de los clientes que van al lugar”, afirmó Charaf. La madrugada del 25 de enero cuando Salvador Cabañas recibió un impacto de bala en la cabeza, Simón Charaf no se encontraba en el Bar-Bar. Sin embargo, fue enterado de lo ocurrido poco antes de las 06:00 horas por el gerente del lugar. Más tarde, cuando se enteró de quién había agredido al jugador paraguayo, recordó quien era, mas no tenía los medios para localizar al “JJ”. “Uno como anfitrión y cuando vas al lugar tratas de ver quién está y quien no está. Lo conocía no más de lo que conozco a muchísima gente que es cliente del lugar”, mencionó. -¿Cuántas veces lo viste y qué fue lo que platicaron la última vez que hablaron?- “No, nunca platiqué con él, no tengo ninguna relación -y así lo he aclarado a la autoridad desde el principio- no tengo ninguna relación con él, no tengo ni su teléfono, ni él tiene el mío, nunca lo he visto en ningún lado, fuera de que en algún momento lo vi en el lugar, como he visto a cientos de miles de gentes que han pasado en 25 años por el Bar-Bar”, respondió el empresario en entrevista con mediotiempo.com. -¿Recuerdas la última ocasión que viste al 'JJ' en tu lugar?- “No, no recuerdo, no sé si fue hace dos o tres meses, no recuerdo cuándo fue y para mí es irrelevante porque como te digo, veo a mucha gente más con la que llevo una relación cercana y que sí son amigos míos". - Si era un club privado ¿Cómo se definía a los miembros del club para que pudieran ingresar y qué información se tenía de ellos?- “El lugar es un lugar que estaba abierto (...), es un lugar chico donde caben al rededor de 150 o 180 personas sentadas, entonces es un lugar que gracias a Dios ha tenido mucha demanda después de 25 años. “No era tanto que fuera un club, sino la misma gente que ha sido asidua durante mucho tiempo y que reserva con anticipación es la que entra al lugar, pero está abierto al público en general”. -Con Salvador Cabañas ¿Qué tanta relación tenías?- “A Salvador lo queremos mucho, soy americanista de corazón de toda mi vida, adicionalmente he tenido una sociedad con Televisa desde hace mucho tiempo. Tenía más que tatuada la camiseta de Telelvisa y del América. A Salvador cuando lo veíamos era para felicitarlo, apapacharlo de la misma manera que apapachamos a muchos clientes”. Desde este martes, el dueño del Bar-Bar dio a conocer su versión de los hechos. Para sustentar sus argumentos, Simón Charaf hizo públicos parte de los videos que se grabaron la noche del 25 de enero, cintas que la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal desconocía que tenía. “Hablamos con la Procuraduría y le dijimos sabes qué, nosotros vamos a sacar la realidad de los hechos, en ese momento desgraciadamente fuimos amenazados de que si nosotros aclarábamos alguna situación en el presente o en el futuro nos iban a romper la madre a mí y a toda mi familia”. apuntó. -¿Las autoridades sabían que ustedes tenían copia de los videos?- “Nunca nos lo preguntaron y cuando supieron que íbamos a salir a declarar dijeron ¿qué van a declarar? Con todo lo que se ha enseñado realmente no va a tener credibilidad su palabra y les dijimos, es que no nada más vamos a hablar, sino vamos a enseñar las evidencias reales de todo lo que no se ha mostrado. “Ahí se vieron muy molestos, que cómo era posible que tuviéramos videos, pues tenemos videos porque somos los dueños de ese equipo y ese equipo por un lado respalda en el servidor, pero por el otro respalda en otro sitio por razones de seguridad”, indicó. Simón Charaf reconoció que su equipo se equivocó al ordenar que se limpiara el baño donde fue agredido el jugador de las Águilas del América. Sin embargo, insiste en que la forma de proceder del personal no significa que haya complicidad con el agresor. “Si eso amerita algún tipo de sanción, mi personal la tendrá que afrontar, pero de eso a que sean cómplices, copartícipes, que hayan planeado ese hecho es completamente absurdo y aberrante”, argumentó. El empresario es propietario de un palco en el Estadio Azteca, inmueble que pertenece a la empresa Televisa. Y aunque Simón Charaf considera que la televisora ha manipulado la información del caso Cabañas con la intención de perjudicarlo, pretende mantener su propiedad en el Coloso de Santa Úrsula.

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