El Clásico Tapatío le cambió la vida a Alférez

Hace cuatro años que llegó a Guadalajara. Como muchos jugadores Hebert persiguió el sueño. Dejó su casa, su familia, a su círculo cercano en Cancún, Quintana Roo.
 Hace cuatro años que llegó a Guadalajara. Como muchos jugadores Hebert persiguió el sueño. Dejó su casa, su familia, a su círculo cercano en Cancún, Quintana Roo.  (Foto: Notimex)
Zapopan, Jalisco -
  • Alférez lleva cinco goles en el torneo

Hace cuatro años que llegó a Guadalajara. Como muchos jugadores Hebert persiguió el sueño. Dejó su casa, su familia, a su círculo cercano en Cancún, Quintana Roo y después de una visoría del Profe César Benítez fue elegido para formar parte del Atlas. A su llegada Alférez se ganó la confianza del entrenador del primer equipo, Daniel Guzmán Castañeda, pero para su mala fortuna no pudo debutar en la Primera División. “Con Guzmán salí cuatro veces a la banca, me había dado la oportunidad, pero él se fue después y con Romano se dio el debut”, dice con una sonrisa en la cara. Pero la vida le puso no una, sino muchas pruebas para poder darle alguna satisfacción y ahora tras convertirse en la figura del Clásico Tapatío, Hebert Alférez, afirmó que la vida le cambió para bien y argumenta que hasta un mesero le reclamó los goles pues le hicieron perder una apuesta. “Voy a seguir luchando, con los pies en la tierra y pensando en grande. La gente y la prensa sí habló de mí después del partido ante Pachuca, pero este sábado fue diferente y en ese aspecto sí ha cambiado mi vida, he recibido muchas llamadas, de amigos, de la familia, de gente que me quiere y me han felicitado y en eso sí ha cambiado mi vida y de repente ayer la gente en la calle me decía. Hasta en el restaurante la persona que me atendía, me decía que si era yo el de los goles y que por mí perdió una apuesta y me han identificado un poco más, han cambiado las cosas”. El delantero caribeño expresó que lo que vivió la noche del sábado no lo cambiaría por nada y que aún se emociona de recordar cómo estaba la afición rojinegra al momento del segundo gol de la noche. “Esto es algo que no cambiaría por nada, porque vi a nuestra afición con una alegría de oreja a oreja y cantaban y alentaban al equipo y eso es algo importante”. Alférez llegó a cinco goles en el torneo y no se conforma. Ahora el atacante del Atlas dice que van por el pase a la Liguilla, ya que se les dieron los resultados para depender de ellos mismos y así poder llegar a la siguiente fase del torneo Bicentenario 2010. “Creo que tenemos que pensar en lo que nos pasó ante Puebla, de que el equipo se relajó un poquito, y que la gente habló bien y el equipo se relajó y salimos con confianza y nos pasó que Puebla hizo su partido y nos sacó los tres puntos, tenemos que pensar que Jaguares no es fácil, es de los mejores visitantes del torneo y es un equipo difícil y que aunque no se habla mucho, el Hule Salazar ha marcado dos goles seguidos y está Danilinho que lo conocemos y que en cualquier momento te cambia el partido y tenemos que salir bien concentrados porque la Liguilla está en nuestra manos y no depende de nadie más que de nosotros”. Alférez dejó a los 16 años su casa, su familia y las playas azul turquesa del caribe; pero hoy por hoy el futbol los puso como héroe en el Clásico ante Chivas y él lo disfruta y confiesa que no lo cambiaría por nada.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×