España llegó a México... hace muchos años

El medio deportivo mexicano se encuentra a la expectativa de la llegada de la Selección Española que jugará el próximo miércoles contra el Tri como parte de los festejos del Bicentenario de...
El medio deportivo mexicano se encuentra a la expectativa de la llegada de la Selección Española que jugará el próximo miércoles contra el Tri como parte de los festejos del Bicentenario de Independencia y el Centenario  de la Revolución.
 El medio deportivo mexicano se encuentra a la expectativa de la llegada de la Selección Española que jugará el próximo miércoles contra el Tri como parte de los festejos del Bicentenario de Independencia y el Centenario de la Revolución.
Ciudad de México -
  • En 1950, con Horacio Casarín como ídolo del futbol nacional, México y España protagonizaron un encuentro que terminó en campal

El medio deportivo mexicano se encuentra a la expectativa de la llegada de la Selección Española de futbol que jugará el próximo miércoles contra el Tri como parte de los festejos del Bicentenario de Independencia y el Centenario de la Revolución.

El interés se incrementa porque hace casi un mes España ganó por primera vez en su historia la Copa del Mundo al derrotar 1-0 a Holanda. Pero ¿Es la primera vez que el futbol español pisa suelo mexicano? La respuesta es un rotundo no, porque el balompié ibérico llegó a México hace poco más de un siglo y actualmente existe en México un importante legado del futbol español.

Los clubes Real España y Asturias tuvieron mucho que ver en la influencia española en México, a tal grado, que en 1950 hubo un juego entre las Selecciones de México y España que terminó en una batalla campal de cojinazos que provocó que se suspendiera el encuentro y finalmente, que ambos clubes se retiraran de la liga.

LOS EQUIPOS ESPAÑOLES EN MÉXICO

El futbol llegó a nuestro país gracias a los ingleses avecindados en estas tierras, pero con la Revolución Mexicana en 1910 y la Primera Guerra Mundial pocos años después, muchos de ellos emprendieron la retirada y si bien pudiera pensarse que con ellos se iría el futbol, éste ya se había arraigado en nuestro país.

Las diversas colonias extranjeras crearon con entusiasmo sus equipos, pero sin lugar a dudas la que tuvo un lugar preponderante fue la española, que se consolidó como la máxima fuerza del futbol durante la época amateur.

La creación de equipos como el Aurrerá, el Asturias y el más fuerte e importante de todos, el España, terminaron por romper el aristocrático cascarón inglés y el futbol se hizo cosa de todos.

EL ESPAÑA

Un equipo compuesto por mexicanos y españoles hizo su aparición hacia 1910: El México de San Pedro de los Pinos. Los cinco peninsulares que integraban el conjunto decidieron poco tiempo después separarse y crear su propio equipo. Francisco Arias, Ramón Lanza, Pedro Bargay, Francisco Gómez Alonso y Rafael Hernández, empleados de distintas casas comerciales de la ciudad de México se lanzaron a la aventura.

El 20 de marzo de 1912 realizaron un acta constitutiva en la que quedaba formalmente formado el Club España e ingresaron a la Liga Amateur, hoy llamada la Primera División. Su capital era de apenas 20 pesos y con ellos adquieron un balón de cuero y palos para armar las porterías en un terreno que tenían en la colonia Santa María la Ribera, en las calles de Fresno y Rosa.

Antes de un año ya habían comprado un terreno en la Colonia Condesa, en lo que hoy en día es el Parque España, y erigieron su primer campo de futbol.

El equipo subió como la espuma y de 20 socios que tenían en 1913, alcanzaron los mil 500 dos años después. El éxito fue acompañado con títulos. Para 1919 su fama había traspasado fronteras y desde la Madre Patria llegó al noticia de que el Rey Alfonso XIII le concedía el título de Real, por lo que desde el 3 de diciembre de aquel año comenzó a llamarse Real Club España.

Luego de 10 años de existir, el Real Club España ya tenía ocho títulos y la colonia española vivía una euforia que contagiaría al resto de la sociedad mexicana. El club abrió sucursales por distintos rumbos de la capital y se extendió pronto a otras plazas como Tampico, Torreón, Tuxpan, Veracruz, Oaxaca y Puebla entre muchas otras por lo que inclusive formaron una Confederación Deportiva comandada por el Club España del Distrito Federal.

Pero el Real Club España también tendría una época mala, luego de ganar su novena corona en la temporada 1922-1923 cedería su dominio a un equipo compuesto por jóvenes mexicanos: el América. Ya en la década de los 30 nuevamente conseguiría consolidar un grupo de buenos futbolistas que harían historia, ganando cinco títulos y uno más en la época profesional, convirtiéndose en el equipo más ganador con 15 títulos de liga, hasta que finalmente y por motivos políticos desaparecería del plano futbolístico profesional en 1950, para constituirse desde entonces en la mejor liga amateur de nuestro país.

EL ASTURIAS

En 1914 un asturiano avecindado en nuestro país pero nacido en Rivadesella de nombre Antonio Martínez Cuétara se hizo socio del Deportivo Español, rival del Club España.

Al ver la presencia que estaba ganado el equipo español, decidieron crear su propio equipo en el que solamente serían admitidos asturianos. La idea tardó en crecer y fue hasta el 7 de febrero de 1918 cuando en una reunión logró concretar su idea. Nacía el Asturias.

En julio de aquel año intentó su inscripción en la Liga Amateur, pero su solicitud fue rechazada. Es muy probable que el Club España –con gran fuerza en la liga- los haya vetado. En respuesta, el Asturias se lanzó a la aventura de formar su propia liga, la Unión Nacional de Association Foot-Ball, construyendo también su propio campo a unos pasos del Ángel de la Independencia justo frente a la casa de Venustiano Carranza y junto a otros cinco equipos que decidieron no cobrar la entrada.

Un gran número de aficionados prefirió entonces asistir al campo del Asturias con lo que se afectó el bolsillo de la Liga Amateur, por lo que terminaron por ceder y admitir al Asturias en sus filas. El club Asturias debutaría en la temporada 1919-1920 y sería tal su deseo de ganarle su lugar al España, que contrataron un entrenador escocés.

No obstante y que el equipo jugaba muy bien, solamente ganaron el título de la temporada 1922-1923. Al conjunto se le conocía como el de la Casona por su casa club, o el equipo de la mala suerte, porque generalmente en los últimos encuentros dejaba ir el tan ansiado título. El Asturias no obtendría otro campeonato sino hasta la temporada 1938-1939 y uno más a los inicios del futbol profesional en la temporada 1943-1944.

La rivalidad entre españoles y asturianos era terrible, cada vez que se enfrentaban algo sucedía dentro y fuera del terreno de juego. Un partido entre ambos contendientes daba comienzo desde días antes del partido en sí. Cuando el encuentro se anunciaba, los dirigentes de ambas instituciones empezaban a discutir acaloradamente en lo referente al campo en donde se jugaría. Los jugadores, igualmente, imbuidos por la proximidad del encuentro, se enfrascaban en discusiones. Los aficionadoshacían lo propio, pleito que llevaban a las gradas.

Las tribunas se hallaban perfectamente delineadas por los asistentes. El lado derecho era ocupado por los partidarios del España y el izquierdo por los del Asturias: los derechistas y los izquierdistas. Así les llamaba la prensa, haciendo alusión a ideologías políticas.

La pugna clásica y rancia de los dos onces peninsulares siempre tuvo una virtud. Desde que brotó el Asturias para disputarle al España los laureles y las glorias de sus hazañas futboleras, entre ambos nació la rivalidad encarnizada que llegó en más de una ocasión a desenlaces desagradables, manchados frecuentemente hasta con sangre, pero siempre de un vivo interés,

EL FIN DE UNA ERA: LOS EQUIPOS ESPAÑOLES

En 1950, cuando el generalísimo Franco imponía su dominio en la Madre Patria, en señal de buena amistad España y México jugaron un partido en el estadio Olímpico de Insurgentes, el 28 de mayo de aquel año.

El encuentro era amistoso, pero en las tribunas la pasión era intensa. Por un lado los aficionados mexicanos que apoyaban con porras a la escuadra mexicana; por otro, algunos mexicanos y españoles que apoyaban al equipo de la Península y que por cierto, también eran seguidores en la liga mexicana del España y del Asturias.

Durante todo el partido se gritaron improperios contra el gobierno español y el detonante definitivo se dio hacia el final del encuentro cuando tras un disparo mexicano el balón rebasó la meta, pero el árbitro no marcó gol. Los nacionales estaban furiosos, mientras que los peninsulares se burlaban.

Un aficionado español aventó un cojín tratándo de darle a Horacio Casarín, ídolo mexicano. Éste, molesto, lo regresó con fuerza, con tal tino que le dio a un seguidor español. Entonces, ocurrió lo indeseable, los jugadores mexicanos se vieron literalmente bombardeados por los cojines que eran arrojados desde las gradas.

El árbitro internacional Carlos Esteva dio por concluido el partido y de inmediato se retiró hacia los vestidores. El General Núñez, quien estaba a cargo por parte de la Federación Mexicana de Futbol del encuentro, hizo lo mismo con todos los jugadores, dejando en el terreno de juego sin saber qué hacer a la delegación española.

Al finalizar el encuentro, mexicanos y españoles tendrían un convivio en las intalaciones del Club España en Xochimilco, mismas que ese día se inauguraban. Los mexicanos no asistieron. Ante el desaire, el representante de Franco en México comentó molesto a los directivos ibéricos del futbol mexicano que deberían retirar al España y al Asturias de la liga, ya que –al parecer- ocasionaban disturbios que iban más allá del futbol, llegando a la política y por supuesto al deterioro de las relaciones entre ambos países.

Meses más tarde y luego de una serie de reuniones, las escuadras de gran tradición, el España con su cauda de títulos a cuestas y el Asturias llamado el Cuadro de la Casona, se despedían definitivamente de la Primera División profesional.

El 20 de julio ante los medios, el España anunciaba su salida y un mes más tarde, el 27 de agosto de 1950, el presidente del Asturias al término de la junta de socios que duró varias horas, informaba:

“Nos retiramos por que hemos sido hostilizados y molestados por una campaña anti-española”.

Con la retirada de los conjuntos representantes de la colonia española se cerró un largo y trascendental ciclo en la historia del futbol mexicano. Este miércoles una vez se verán cara a cara México y España con toda su historia a cuestas.

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