'Los de siempre' no volvieron a casa como siempre

Era tiempo de regresar a casa con la felicidad y el orgullo al máximo después de que Cruz Azul, el equipo de sus amores, por fin pudo derrotar a su odiado rival: América.
 Era tiempo de regresar a casa con la felicidad y el orgullo al máximo después de que Cruz Azul, el equipo de sus amores, por fin pudo derrotar a su odiado rival: América.
Estadio Azul -
  • Son un grupo de amigos que forman parte de La Sangre Azul

Era tiempo de regresar a casa con la felicidad y el orgullo al máximo después de que Cruz Azul, el equipo de sus amores, por fin pudo derrotar a su odiado rival: América.

Dentro de la Barra La Sangre Azul existe un grupo que se hace llamar "Los de siempre", ocho jóvenes que partido a partido del torneo local como de los certámenes internacionales, se reúnen en el Estadio Azul para alentar a la escuadra cementera sin importar que llueva, truene o relampaguee.

Esta vez "Los de siempre" no retornaron a casa como lo habían hecho en estos siete años y cinco meses que La Máquina llevaba sin poder vencer al América, ya que después de 90 minutos volvieron a sus destinos con la satisfacción que sólo el triunfo les pudo dar, y qué mejor si éste por fin calló las bocas de sus archienemigos que cada seis meses les recalcaban y presumían de su paternidad.

Después de que el árbitro Marco Antonio Rodríguez decretó el final del encuentro, "Los de siempre", al igual que todos los seguidores cementeros que asistieron al partido, salieron del Azul con una sonrisa de oreja a oreja, con el orgullo de haberse revelado a un sistema de 16 partidos sin saborear la victoria y con la frente en alto al saber que su Cruz Azul ha dejado atrás siete años de espera para volver a disfrutar de este momento.

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