Basanta junto a Tévez escribió un pasado goleador

El gol que puso a Rayados a un paso de la Semifinal del Apertura tiene su origen en algo mucho más profundo que una simple coincidencia.
 El gol que puso a Rayados a un paso de la Semifinal del Apertura tiene su origen en algo mucho más profundo que una simple coincidencia.
Monterrey, Nuevo León -
  • Inició el ‘Chema’ como extremo izquierdo junto al ‘Apache’
  • Por su estatura lo descubrieron como defensa
  • Disfruta su actual momento con el Monterrey

No, no fue casualidad. El gol que puso a Rayados a un paso de la Semifinal del Apertura tiene su origen en algo más profundo que un simple oportunismo. Y es que José María Basanta, hoy conocido en México como defensa central, recordó ante el Pachuca sus virtudes como delantero, posición en la que inició en su natal Argentina siendo muy chico. El "Chema" nació al balompié como volante izquierdo y puntero del Boca Juniors, compartiendo formación nada menos que con el astro Carlos Tévez, cuando ambos fueron amigos y compañeros en las divisiones inferiores. En exclusiva para Medio Tiempo, el bastión rayado revivió el tanto que puso al frente a La Pandilla en el Hidalgo, donde exhibió su instinto para anticipar en el área, y donde desempolvó viejos conceptos aprendidos muchos años atrás.

"Coincide que llegó en un buen momento porque el equipo lo necesitaba"

“Ya no anoto muchos goles, por eso cuando los hago tengo que celebrarlos con todo”, bromeó en entrevista el Capitán rayado. “Fue una jugada de atención, porque el córner lo pateaba Neri, y sabíamos que iba a ir a primer palo, y si sucedía eso había que estar atento, por suerte la peinó Mier y de atrás pude anticipar para meterla”. -¿Qué te dijo tu familia?- “Ya hablé con ellos, lo siguieron por internet, y me felicitaron más que nada. Coincide que llegó en un buen momento porque el equipo lo necesitaba”. Con cuatro Liguillas en México, Basanta recordó parte de sus orígenes, cuando siendo muy joven tuvo la oportunidad de dar la Vuelta de Campeón en la “Bombonera” con la legendaria playera xeneize. Después tuvo que adaptarse a ser defensa, contra los deseos de un chico de su edad. “En infantiles y juveniles las hice de volante y delantero. A los 16 años cambié de condición a lo que ahora hago, y es importante porque conoces las funciones de un delantero, y ahora de defensa, y eso te ayuda”. -¿Cómo lo tomaste cuando te mandaron a la zaga?- “No me gustó mucho la idea (ríe), pero el coordinador que teníamos en inferiores en Estudiantes me habló bien, me dijo que en esa posición me iba a costar mucho llegar a Primera, que de defensa era muy factible que llegara, y yo lo tomé así. “La verdad me costó, a esa edad uno siempre quiere hacer goles, pero todo resultó. A los tres meses ya estaba en el banco de Primera con sólo los 18 años, así que fue una visión muy buena la que tuvieron en Estudiantes”. La complexión física influyó mucho en la transición del “Chema”, pues con tan sólo 16 años ya rondaba el metro con 90 que ahora tiene en Rayados. Era una oportunidad para pulir un gran zaguero. “A los 14 años era bajito, no era alto, y cuando pegué el estirón llegué al metro 1.88 y la coordinación fue menor, el pique que se necesitaba en la zona fue distinto, me fui acostumbrando al cuerpo”.

"Con Carlitos íbamos dos o tres años en infantiles, y en Novena División, salimos Campeones, dimos la vuelta en la ‘Bombonera’, una experiencia buenísima, nos sacamos la foto."

Y sin duda, algo que atesora el zaguero rayado es haber sido amigo y compañero de uno de los mejores jugadores de la historia de su país, Tévez, a quien su papá le daba aventón para ir a los entrenamientos. “Con Carlitos íbamos dos o tres años en infantiles, y en Novena División, salimos Campeones, dimos la vuelta en la ‘Bombonera’, una experiencia buenísima, nos sacamos la foto. Me acuerdo que Carlitos iba en camión a entrenar, y lo pasábamos a buscar, también Matías Silvestre, que ahora está en Catania, él vivía en Mercedes, y se turnaban nuestros papás para irnos de mi pueblo (Tres Sargentos) y llevarnos a las prácticas a Buenos Aires”. -¿Carlos y tú soñaban con lo que ahora tienen?- “Sí, compartimos mucho, él y yo íbamos a interior a jugar esos campeonatos, él desde infantiles hacía una diferencia enorme, la rompía, como decimos, y en inferiores fue madurando de una forma impresionante”. Y saberse de un origen humilde motivaba  a Basanta y al 'Apache' a darlo todo con el balón. Eran los tiempos en que el hambre se calmaba con goles. “Tévez y yo teníamos que esforzarnos mucho, pero él más, vivía en un barrio que se caracteriza como villa, es el Fuerte Apache, es un condominio donde están todos juntos, muy precario, muy humilde, y por eso mismo el esfuerzo que haces es el doble. A veces no tenía ni qué comer, no tenía plata ni para el camión, el padre de Carlitos era albañil, y se lo fue ganando solo, por eso también cuando se dan las cosas disfrutas más todo, y él se lo merece”. -¿Qué crees que te diría Tévez si te ve ahora jugando la defensa?- “Creo que se reiría primero, (ríe) pero seguramente debería estar contento porque tuvo un buen compañero, y de esa camada de chicos no fuimos muchos los que llegamos a primera, hay dos o tres jugadores. Estaría contento seguramente, hace rato no tengo la oportunidad de hablar con él, pero ya pronto nos vamos a encontrar”. Hoy Basanta disfruta el momento con Rayados, y no se presiona por el siguiente paso. Su objetivo es liquidar la serie ante los Tuzos, sabiendo que no se pueden permitir desatenciones. “En el juego de Ida el objetivo era ganar, pero es importante porque se jugó un partido inteligente, con mucha intensidad, con mucha concentración, y eso nos deja más tranquilos para el partido de Vuelta, donde no puedes bajar los brazos porque te pueden hacer daño, así que totalmente viendo este encuentro. -¿Esta vez no se habla del título?- “No, porque sabemos que donde vayamos más allá es una equivocación, en partido de Liguilla te pueden suceder miles de cosas, pero estando concentrados y con la intensidad, creo que se pueden lograr los objetivos”. “El plantel está entero anímica y futbolísticamente, eso nos deja tranquilos, y sabiendo que son 90 minutos, que si los trabajamos  unidos y como equipo como lo venimos haciendo, va a ser muy difícil para el rival ganarnos”.

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