Sergio Bernal, el día después del adiós

El 9 de diciembre fue un día importante en la historia de Pumas, pero trascendental en la vida del ex guardameta que por más de 21 años vistió, defendió y salvaguardó los colores azul y oro.
 El 9 de diciembre fue un día importante en la historia de Pumas, pero trascendental en la vida del ex guardameta que por más de 21 años vistió, defendió y salvaguardó los colores azul y oro.
Ciudad de México -
  • “Me cayó el 20 hoy que ya no tomé mi maleta y no me fui a entrenar, sé que por fin terminó”
  • Aceptó con madurez el fin de su ciclo como arquero profesional
  • Extrañará disfrutar de la afición entregándose a ellos en cada partido

El 9 de diciembre fue un día importante en la historia de Pumas, pero trascendental en la vida del ex guardameta que por más de 21 años vistió, defendió y salvaguardó los colores azul y oro. Sergio Bernal le dijo adiós no sólo a una carrera que comprende 530 juegos como profesional, sino que además, se despidió de lo que desde los nueve años fue su vida. El día después de anunciar su retiro, Bernal dijo que poco a poco está aterrizando en la idea de ya nunca más volver a jugar un partido profesional con el cuadro universitario, situación que tras analizarlo y estar más calmado lo envuelve en un abismo con “sentimientos encontrados, de tristeza, de melancolía, de alegría”. “Ya me cayó el 20, hoy en la mañana que ya no tomé mi maleta y ya no me fui a entrenar sé que por fin terminó, terminó mi carrera como profesional y terminó el irme todos los días a disfrutar de esta gran profesión que tanto gocé”, expresó el ex meta, quien no se arrepiente de haber tomado esta decisión, pues antes de decidirlo lo analizó de manera puntual.

"Agradecerles a esa gran afición a la afición entrañable, a la mejor afición de México, a los que gozaron, sufrieron, lloraron, gritaron, exigieron, todos esos momentos que cada domingo vivían con nosotros" Fue a partir del 28 de noviembre del 2010 cuando Sergio se dio cuenta de que ese día había disputado su último partido como guardameta auriazul, en la vuelta de Semifinal contra Monterrey en el que cayeron 2-0 en el Estadio Tecnológico, resultado que les costó la eliminación. Para Bernal no hay marcha atrás y aunque el día de su retiro “no hubiese querido que llegara”, Bernal lo entendió “con madurez que el ciclo se cerró” y ahora su mirada debe estar puesta en el futuro en donde vislumbra ansiosamente continuar “ligado al futbol” y qué mejor que dentro de la institución que lo vio crecer, “aquí en mi casa con los Pumas”. Con Pumas, el ex arquero consiguió cuatro títulos a lo largo de cuatro décadas, dejando sin duda un legado difícil de olvidar. Durante este tiempo su familia realizó un gran papel, pero no fue la única en apoyar a Bernal; la afición para él es también sinónimo de hogar y a la que extrañará. “Agradecerles a esa gran afición a la afición entrañable, a la mejor afición de México, a los que gozaron, sufrieron, lloraron, gritaron, exigieron, todos esos momentos que cada domingo vivían con nosotros y que fueron parte fundamental en mi carrera”. “Extrañaré muchas cosas, pero quizá el estar en un partido con la gente, ver nuestras tribunas llenas o gritar y alentándonos, eso es lo que más voy a extrañar”. El ex jugador de Pumas aún no ha tenido la oportunidad de despedirse personalmente de sus compañeros que lo acompañaron en su travesía por las canchas, pero “sé que en algún momento lo tengo que hacer. He recibido mensajes que no he podido responderles, pero en su momento lo haré y sobre todo al igual que lo dije ayer, les guardo un gran cariño y mucho agradecimiento”. Ante su retiro, la portería estará en manos de tres guardametas canteranos como Alejandro Palacios, Odín Patiño y Alfredo Saldívar, de quienes confía cuidarán la meta de Pumas, pues considera que tienen la capacidad de desarrollar de la mejor manera el papel que él hizo durante 21 años. “En primera son grandes muchachos, grandes personas, jugadores que tienen mucha capacidad una gran calidad, por algo están en primer equipo, por algo están en esta institución y lo único que les puedo decir es desearles la mejor de las suertes, ellos saben que el trabajo es lo único que te recompensa en la vida, lo importante es que disfruten de su profesión, que disfruten de estos momentos”. Ser Puma es algo que Sergio Bernal siempre será, “es mi vida esta institución, estoy muy orgulloso, jamás me cansaré de decirlo, el vestir esta camiseta, ser parte de esta institución para mí me llena de un gran orgullo”, determinó el hombre que nació para ser universitario de corazón.

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