En Chiapas un 'Profe' de familia espera sus doce uvas

El Director Técnico de Jaguares José Guadalupe Cruz, trata siempre de reunirse con su familia y revivir bellos momentos en la cena de fin de año.
 El Director Técnico de Jaguares José Guadalupe Cruz, trata siempre de reunirse con su familia y revivir bellos momentos en la cena de fin de año.  (Foto: Ana Belén Ortiz)
Ciudad de México -
  • “Quiero crecer como ser humano y después como profesional”
  • “Recuerdo con mucho gusto los carros de redila hechos de plástico, me encantaba pedir eso”

Creció en el seno de una familia humilde en Michoacán, vivió algunas privaciones materiales pero nunca careció de amor y gratos momentos en compañía de sus padres y sus diez hermanos, por ello el Director Técnico de Jaguares José Guadalupe Cruz, trata siempre de reunirse con su familia y revivir bellos momentos en la cena de fin de año. “Como cualquier familia tratamos de juntarnos, es difícil cuando la familia es numerosa como la mía que somos once hermanos, todos tenemos compromisos y a nuestras familias; se complica un poco pero intentamos estar todos y compartir los alimentos en la noche, recordar todo lo que sucedió a lo largo del 2010, hacer nuestros propósitos y los votos para que el 2011 sea mucho mejor”. “Ahora yo les solicité a mis hermanos que viven allá (en Michoacán) un poco de carne de venado, que me gusta, y ése sería parte de otros platillos, no sé qué hayan organizado para preparar, pero lo más importante, al margen de que tengas abundancia o que tengas un solo platillo en casa, es que disfrutes la compañía de tus seres queridos y estreches esos lazos que te relacionan como individuos que somos”, dijo. Pese a ser una familia de más de una decena de hijos, el “Profe” recuerda con gran nostalgia el esfuerzo de sus padres por darle a todos sus vástagos un obsequio en el Día de Reyes y hacer de su infancia una época feliz.

"A veces poníamos cuatro o cinco cosas y entendíamos después que no era posible que llegaran todas esas cosas cuando somos una familia numerosa"

“A veces poníamos cuatro o cinco cosas y entendíamos después que no era posible que llegaran todas esas cosas cuando somos una familia numerosa, pero recuerdo con mucho gusto los carros de redila hechos de plástico, me encantaba pedir eso porque les ponía un hilo en la defensa y los andaba jalando para todos lados”. “Mi infancia fue muy feliz y no la cambiaría por nada. Recuerdo que habían muchos árboles (en la casa de sus papás) y entre ellos había un tabachín enorme, frondoso y ése era mi sitio preferido para jugar al otro día con el carro de redila y con revolvers, me gustaban las películas de vaqueros”, externó el estratega esbozando una sonrisa. Ahora que es padre de dos hijos, el “Profe” sabe que los tiempos han cambiado y que aquellos juguetes que a él lo hicieron feliz poco a poco se han quedado en el olvido, pero algo que nunca dejará de ser importante en todo esto será hacerle ver a sus hijos que las cosas materiales no son lo que realmente hacen feliz a un ser humano y que para obtenerlas se debe trabajar. “Ahora los regalos son muy distintos, antes eran juguetes tradicionales mexicanos que están en peligro de extinción, hoy te piden un ipad, un iphone o un X-Box. Al final gracias a Dios, a mis padres y a la gente que nos da la posibilidad de trabajar en eso del futbol, uno tiene la posibilidad de tener recursos para complacer a los hijos con ese tipo de ilusiones pero lo más importante acá es hacerles entender que tienen que valorar que cuesta trabajo conseguir el dinero para ese juguete que los hará felices. “La felicidad no depende del dinero que tengas en la bolsa, el dinero te provee de muchas cosas materiales, pero los valores, los principios, como la felicidad, la honestidad, la sinceridad, el ser buena persona, te los proveen otras situaciones”, comentó.

"Los deseos se cumplen en la medida que trabajas fuerte para alcanzarlos, es un trabajo que no tiene que ser exclusivamente de una persona tratándose de un equipo de futbol"

Finalmente, cuando los minutos del año 2010 están contados, el técnico de Jaguares no podía dejar de enlistar sus propósitos para los doce meses venideros y espera en este 2011 ser un mejor padre para sus hijos y tener mucha salud para poder realizar todas esas metas profesionales que vivirá con Chiapas en el Torneo Clausura 2011 y posiblemente en la Copa Santander Libertadores. “Tratar de ser el mejor padre posible, tener una familia sana, teniendo salud puedes alcanzar las metas; hacer de mis hijos gente de bien, gente que tenga una profesión y que se provea de sus recursos más adelante de manera honesta, quiero crecer como ser humano y después como profesional, tengo mucho camino por recorrer y cosas por aprender. Tuve la fortuna en el plano profesional de salir campeón en la CONCACAF, en la liga; de ir a un Mundial de Clubes, esos recuerdos y experiencias son únicas e inolvidables y quiero volver a repetirlas ahora con Jaguares y ojalá que logre tener esa claridad para ayudar a mi equipo. “Los deseos se cumplen en la medida que trabajas fuerte para alcanzarlos, es un trabajo que no tiene que ser exclusivamente de una persona tratándose de un equipo de futbol, habremos de actuar como tal, como el equipo que somos y en ese sentido hay otras ilusiones también, hay otros sueños como el avanzar a la Fase de Grupos de la Libertadores y aprovechar esa experiencia, esa vitrina que es ir a jugar contra los mejores equipos de Sudamérica, sería fantástico para nosotros”, concluyó José Guadalupe Cruz.

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