Cumple Luis Ernesto Pérez tres décadas con éxitos

Desde niño Luis Pérez tuvo gran gusto por el futbol, así que le daba mayor preferencia al balón que a los libros, ya que reconoce, batallaba para levantarse e ir a la escuela. Recuerda que desde...
 Desde niño Luis Pérez tuvo gran gusto por el futbol, así que le daba mayor preferencia al balón que a los libros, ya que reconoce, batallaba para levantarse e ir a la escuela. Recuerda que desde pequeño tenía en su mente sueños y metas muy claras.  (Foto: Notimex)
Monterrey, Nuevo León, México -
  • Tuvo su primer llamado al Tri Mayor a los 17 años
  • A los 19 jugó un Mundial de Clubes
  • Es el Capitán del Monterrey y ha ganado tres campeonatos con esta institución
  • Su mayor regalo a los 30 años sería regresar a la Selección Nacional 

El apodo de "Luisito" forma parte de la memoria, pues sus logros, y sobre todo su futbol, han pasado de ser una promesa a convertirse en uno de los símbolos Rayados de todos los tiempos.

El volante albiazul, quien llegó a la institución hace ocho años, celebra este miércoles 30 años de vida, etapa a la que llega convertido en un referente de la institución y coleccionando éxitos en su carrera deportiva.

Y en charla para Medio Tiempo, el jugador repasó 13 años de batalla en Primera División, recordando su debut con el Necaxa a los 17 años, y el ascenso vertiginoso que lo llevó a ser partícipe de las más importantes competencias dentro del balompié a nivel mundial.

Copa del Mundo, Juegos Olímpicos, Copa Confederaciones son algunos de los torneos que ha recorrido a nivel Selección, y qué decir con sus equipos, con los que ha disputado Mundial de Clubes, Copa Libertadores, Copa de Campeones de Concacaf, además de sumar ya tres títulos de Liga con La Pandilla. “Primero que nada estoy agradecido con Dios de estar vivo, de tener salud y esta tan bonita carrera que me ha tocado", expresó el mediocampista , quien desde finales de la Liguilla pasada y el inicio de este torneo ha batallado con las lesiones. "También hoy en día tengo a mucha gente que aprecio en el futbol, muchos amigos, soy muy afortunado y la verdad que sólo tengo palabras de agradecimiento”.

EL INICIO DE LOS SUEÑOS

Desde niño el actual motor de los regios tuvo gran gusto por el futbol, así que le daba mayor preferencia al balón que a los libros. Reconoce que batallaba para levantarse e ir a la escuela. Desde pequeño tenía en su mente sueños y metas muy claras, las cuales comenzó a cumplir desde muy corta edad. "En mi primera década de vida me acuerdo que me encantaba jugar futbol con mis hermanos que son más grandes. Para la escuela la verdad no he sido muy aplicado, no es que no me gustara, pero siempre batallaba para ir, el poderme levantar e ir a la escuela era complicado pero la vedad es que siempre le echaba ganas”, señaló entre risas el jugador. “La materia que más me gustaba eran los deportes, educación física”. LA NACIENTE CARRERA Y UN ASCENSO VERTIGINOSO

Su disciplina en el campo y la utilidad que proyectaba lo llevaron a destacar inmediatamente. La Selección Mexicana le abrió las puertas para vivir la máxima experiencia para un juvenil, al disputar la Copa del Mundo Suib 17.

"De los 10 a los 20 años ahí tuve un gran proceso porque a los 12 años es cuando entro al Necaxa, posteriormente tuve la oportunidad de jugar un Mundial Sub-17 (en Egipto 1997),  ir a la Sub-20 en dos ocasiones, además estuve en la Selección mayor a los 17 años (en 1998), después debuté (en el 2001), creo que entre los 10 y los 20 me pasaron cosas inolvidables. "En su momento parecía que estaba muy chico para poder hacerlo, pero la realidad es que estaba logrando sueños y objetivos que me había trazado en un principio y esas son cosas maravillosas para mi. En esa etapa tuve muchos amigos que hasta siguen siéndolo hoy en día".

En su crecimiento, Lucho recibió consejos de algunos elementos que hoy destacan en el área técnica. De ellos atesora a Alex Aguinaga, a quien le aprendió el oficio de la proyección ofensiva. "Cuando estaba en Necaxa tenía mucha referencia de 'Nacho' Ambriz, de Nicolás Navarro, de Alex Aguinaga, que eran la gente más grande, pero también de jóvenes como Alexandro Álvarez, Diego Martínez, Christian Martínez que me aportaron mucho, aunque la lista de amigos es demasiado larga. "En estos años también jugué el Mundial de Clubes, un torneo donde enfrentamos a clubes de mucho prestigio (Real Madrid, Manchester United, Vasco da Gama) donde fuimos tercer lugar, fue una gran década”. LA COSECHA DE LOS ÉXITOS Y LA MADUREZ

La promesa se cumplía poco a poco, y era cuestión de tiempo para cosechar los frutos de un elemento diferente. Así, siendo aún muy joven, le llegó la oportunidad de hilvanar los trofeos que hoy forman parte de la época de oro del Monterrey. "De los 20 a los 30 aquí es donde he conseguido objetivos importantes como ir a Olimpiadas en el 2004, ser campeón con Rayados, poder ir a un Mundial (Alemania 2006), son sueños que uno como futbolista siempre se traza; he tenido una carrera bastante buena, pero sobre todas las cosas me ha hecho cada día mejor. "En su momento me ha ido muy bien, pero también he tenido tropiezos de los cuales he tenido que levantarme porque eso es parte de la vida, y hoy me siento un poco más maduro en ese sentido, me siento estable y eso es extraordinario”. UN REFERENTE RAYADO Este Clausura 2011 significa para Luis Pérez su torneo número 17 como rayado, escuadra en la que el mediocampista ha logrado instalarse como uno de los inolvidables parala afición regia. “Soy un jugador que viene a dar lo mejor de sí, que viene a trabajar con mucha alegría y deseos, si eso permite que uno pueda logra cosas y la gente así lo ve, que sea referente, quiere decir que se van haciendo bien las cosas; los jugadores a fin de cuentas venimos a tratar de escribir una historia importante, pero al final la institución está sobre todas las cosas”. QUIERE UNA NUEVA OPORTUNIDAD EN EL TRI Uno de los máximos sueños que tiene “Lucho” en el presente y que sería como ponerle la cereza a sus tres décadas de vida, es defender nuevamente la camiseta nacional, ya que su última convocatoria a la Selección fue para el partido amistoso de México contra Suecia del 28 de enero del 2009; en ese entonces el Tri era dirigido por el sueco Sven-Göran Eriksson. “La verdad es que uno siempre tiene esa ilusión y ese sueño y no se me va a quitar de la mente hasta que no se pueda cumplir, todo puede pasar, uno se prepara día con día. "Vengo a entrenar con todos los deseos de ser un jugador regular, confiable, que trascienda y marque alguna diferencia dentro del campo, siempre estar al cien, y si Dios lo permite y quiere que pase eso (ser convocado) pasará y si no, trabajaré en función de que mi equipo siga cosechando cosas importantes”.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×