Hiram Mier con la mira en el Tri

La sangre musical que corre por las venas de la familia no fue del todo heredada por Hiram, pero con el balón como su mejor instrumento, el heredero de la dinastía Mier quiere dejar una huella en...
La sangre musical que corre por las venas de la familia no fue del todo heredada por Hiram, pero con el balón como su mejor instrumento, el heredero de la dinastía Mier quiere dejar una huella en el futbol.
 La sangre musical que corre por las venas de la familia no fue del todo heredada por Hiram, pero con el balón como su mejor instrumento, el heredero de la dinastía Mier quiere dejar una huella en el futbol.  (Foto: Notimex)
Monterrey, Nuevo León -
  • Hiram Mier, la promesa a seguir del Monterrey
  • Ya integró la Selección Sub-21; ahora va por la Copa América  

La sangre musical que corre por las venas de la familia no fue del todo heredada por Hiram, pero con el balón como su mejor instrumento, el heredero de la dinastía Mier quiere dejar una huella en el futbol, y testimonio de su talento en el plano internacional. Después de su debut en la jornada 10 del torneo pasado, y de su grata demostración en la Liguilla, donde ganó la titularidad y el cmapeonato a sólo dos meses de su debut, el defensa rayado tiene derecho a ilusionarse en el 2011, donde quiere lograr una regularidad con su equipo y representar a los regios en la próxima Copa América. En charla para Medio Tiempo, el jugador de 21 años admitió que aún tiene que seguir ganándose la confianza de Víctor Manuel Vucetich y convencer a José Manuel de la Torre, pero su esperanza está en que el torneo Sudamericano recibirá a México con una plantilla Sub 23, reforzada con cinco elementos mayores, donde espera figurar. “Es lo que busca todo jugador, ser llamado a la Selección; uno trabaja para llamar la atención y ojalá Dios quiera y me llamen”, expresó el elemento albiazul, quien se presentó con la escuadra regia en agosto dentro de la Concachampios. “Sé que esto es a base de trabajo y esfuerzo, pero sí, estoy buscando ser convocado, uno busca la oportunidad de estar ahí y ojalá se nos cumpla”. -¿Tienes esa ilusión de verte en Argentina el próximo mes de julio? - “Es la ilusión de todos, por eso seguimos trabajando para seguir mejorando y ojalá se dé la oportunidad”. El camiseta número 21 jugó nueve partidos en el Apertura 2010, ocho de ellos como titular, sumando 724 minutos en el máximo circuito. En el presente torneo ha participado ya en las tres jornadas, dos de ellas desde el inicio. Representar a la Selección Mexicana no es nuevo para este juvenil ya que ha defendido la camiseta Tricolor con la Sub 21, donde tuvo como entrenador a Juan Carlos Ortega. "Vestir la verde es algo muy bonito...aunque sean juegos amistosos sientes lo mismo, cuando te pones la playera es una emoción muy grande" “Vestir la verde es algo muy bonito, me tocó jugar en partidos amistosos como preparación para los Centroamericanos que luego ya no se hicieron, pero aunque sean juegos amistosos sientes lo mismo cuando te pones la playera, es una emoción muy grande”. De esa generación sólo unos cuantos jugadores han llegado a posicionarse en Primera, casos de Néstor Vidrio, Osvaldo Alanís y Gabriel Rojo de la Vega. “Para mí, todo se ha dado muy rápido desde que debuté, en la Sub 21 me tocó rápido, pero estamos preparados para todo, para lo que venga y que sea lo que Dios quiera”. DE GOLEADOR A GUARDIÁN Su ascenso ha sido vertiginoso, pero el camino no fue nada fácil para jugador. Tras brillar toda su niñez como delantero, Hiram llegó a la cantera rayada a los 16 años, y pronto tuvo que olvidarse de anotar goles, ya que su nueva misión iba a ser evitarlos. “Siempre había sido delantero y campeón goleador, pero cuando llegué a las pruebas de las Fuerzas Básicas me dejaron como medio de contención”, recuerda. “Yo creo que el profe Juan Ángel Solís me vio más cualidades defensivas que ofensivas y poco a poco me fui yendo más para atrás y ahora ya me acostumbré porque uno lo que busca es la oportunidad de jugar en cualquier posición y pues ahora ya le agarré cariño a la defensa”. Hoy su identificación es tal con el puesto, que se confiesa admirador de Fabio Cannavaro y Rafael Márquez, aunque no por ello descarta un día anotar en la máxima categoría. “En la táctica fija me mandan a la ofensiva”, señala con una sonrisa. “No me ha tocado meter un gol, pero ojalá se dé algún día, sería algo muy bueno”. SUEÑOS AL AIRE, PIES EN LA TIERRA Aunque la fama y el reconocimiento de la afición llegaron muy rápido para este canterano, él se mantiene enfocado en sus metas gracias a los consejos de su padre Ricardo, segunda voz y bajista del grupo Los Mier. “Uno sigue con la misma humildad de siempre, tengo el ejemplo de mi padre que siempre ha sido el mismo de toda la vida; uno es consciente de las cosas y no tiene porqué cambiar nada, hay que seguir igual”. Mantenerse en el once estelar del Monterrey es la tarea más difícil que tiene por ahora, pero no baja los brazos para seguir recibiendo la confianza de su técnico, quien en repetidas ocasiones ha alabado su trabajo, al grado que en la pasada entrega del Balón de Oro lamentó que no le hayan alcanzado los minutos para ser considerado en la terna al novato del año. “Continuidad es lo que uno busca, pelear el puesto, ser titular el fin de semana, pero aquí hay muchos jugadores de experiencia, así que está buena la competencia. Por eso hay que trabajar día a día para mejorar y que el técnico se fije en uno”. Así que al igual que lo hizo su abuelo, y después su padre y sus tíos, el defensa regiomontano quiere traspasar fronteras mediante el futbol, como lo hicieron en la música Los Montañeses del Álamo y Los Mier, decanos de la música grupera.

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