Algún día quisiera portar el '9': Javier Cortés

La nueva joya de Pumas de la UNAM, se llama Javier Cortés Granados, un joven hambriento de gloria por emerger de las canchas de tierra suelta y con la esperanza de convertirse en el delantero...
 La nueva joya de Pumas de la UNAM, se llama Javier Cortés Granados, un joven hambriento de gloria por emerger de las canchas de tierra suelta y con la esperanza de convertirse en el delantero centro de la escuadra azul y oro.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México (Notimex) -
  • El canterano puma recordó el día de su debut en Primera División
  • Resaltó que la fama no le hará perder el piso
  • Espera llegar a jugar en la Selección del "Chepo" de la Torre

La nueva joya de Pumas de la UNAM, se llama Javier Cortés Granados, un joven hambriento de gloria por emerger de las canchas de tierra suelta, seguidor de los pasos de Hugo Sánchez, su ídolo, bien aconsejado por sus padres y con los pies bien puestos sobre el piso ante la fama. Su mejor amigo es un balón, con el cual ha alcanzado su notoriedad al empalmarlo de forma maravillosa, como lo hizo el domingo ante Chivas de Guadalajara en el estadio Olímpico Universitario. "El balón es más que un compañero, es un amigo que siempre me ha acompañado en las buenas y malas ocasiones" Para este 2011, tiene en mente consolidarse en Pumas y trabajar al máximo para llegar a la Selección Mayor del técnico José Manuel de la Torre. “Eso está en mí, en nadie más”, afirmó el canterano. “El balón es más que un compañero, es un amigo que siempre me ha acompañado en las buenas y malas ocasiones en que he estado y la verdad, lo considero como un amigo. Algo muy preciado para mí”, dijo. Hacer un gol es su mayor arte, porque desde niño siempre jugó de delantero y con ese perfil llegó a la cantera cuando tenía 12 años, fue Campeón de goleo individual en el Torneo Apertura 2006, de la Tercera División con Pumas CCH, al marcar en 24 ocasiones y con el equipo mayor hizo su debut el 24 de agosto de 2004 en el encuentro Pumas contra Pachuca (3-1). Por azares del destino, no es un delantero en el conjunto auriazul y desde que el brasileño Ricardo Ferretti le brindó el debut y ahora Guillermo Vázquez le da continuidad, ronda de carrilero y de volante por lado derecho. “Te toca el número 15 en la playera”, recordó cuando le asignaron el uniforme y obviamente no le gustaba, pero ahora ya le agarró cariño. “Es con el cual he logrado las cosas, me ha acompañado en esto”, aseguró, pero insistió: “Algún día quisiera portar el 9, es el que más me gusta”. Nacido un 20 de julio de 1989, en la Ciudad de México, fue un niño llevado por sus padres a los partidos en las canchas de tierra suelta y que en la actualidad lo acompañan al estadio Olímpico Universitario. “Mi papá y mi mamá me apoyan en todo, me dicen que no me conforme, que ahorita haga bien las cosas, que no me distraiga para no bajar el nivel que traigo. Están bien contentos y les agradezco todo el apoyo que me han brindado”, resaltó. Además tiene otros guías y uno de ellos es Hugo Sánchez Márquez. “Lo poco que lo vi jugar me gustó mucho. Me gustaba su forma de juego, le pegaba bien al balón, en la oportunidad que tenía hacía la chilena, me gustaba mucho todo su perfil”. En la cancha recibe indicaciones de sus jugadores, de los llamados de experiencia de Marco Antonio Palacios, Leandro Augusto, Juan Francisco Palencia, pero más del actual Capitán Israel Castro. “Es el que más me orienta, el que más anda ayudándome, ubicándome en la cancha”. El día de su debut es inolvidable. “Prepárate, vas a entrar”, escuchó y una sensación de nerviosismo recorrió todo su cuerpo. “Desde que entré a la cancha iba con las piernas temblando. Es una emoción enorme, no he encontrado palabras para definirlo bien, es algo comprable con nada, porque uno desde chicho viene con esa ilusión de poder jugar en Primera División y cuando lo logras se te vienen muchas cosas en la mente”. Ahora es diferente y cuando va a entrar a la cancha piensa en hacer bien las cosas, producir para el equipo, poder dar la ventaja, poner el marcador a favor y “en que a todos nos salga bien todo, que ninguno de mis compañeros tenga una lesión y que el triunfo sea para nosotros”. El escenario lo vive a plenitud. “Desde que salgo a la cancha y veo toda la gente, el estadio lleno, escuchar los cánticos y todo eso, la verdad es una emoción muy grande. Saber que nuestros papas y familiares están en la tribuna, es algo incomparable”. "Siempre he sido una persona humilde y no pienso perder los pies en la tierra, porque eso (la fama) ni te hace más, ni te hace menos" Por sus familiares siente también un gran compromiso. “Si sé que voy a tener la oportunidad de jugar, tengo que demostrarles que todo el trabajo que he hecho se refleje en la cancha y siento una emoción muy grande y satisfacción que mis familiares vayan a verme y que toda la gente, este contenta de lo que hace el equipo en la cancha”. El gol que le hizo a Chivas lo llevó a todas las portadas deportivas de los periódicos, pero él no se tambalea, se mantiene firme en sus principios. “Siempre he sido una persona humilde y no pienso perder los pies en la tierra, porque eso (la fama) ni te hace más, ni te hace menos, la fama no va a cambiar nada en mí, la fama es parte del trabajo”. Además de consolidarse y dedicarse al entrenamiento, tiene como objetivo llegar a la Selección Mayor. “Tengo eso en mente, tengo en la cabeza trabajar más duro para poder tener una convocatoria en la Selección, no pierdo la esperanza de que pueda estar ahí, simplemente eso está en mí, en nadie más, en demostrar que puedo estar ahí, que tengo las cualidades para poder estar en la Selección”. Y uno más, retomar sus estudios porque sabe que “algún día se acabará esto y debo estar preparado para el futuro”, finalizó.

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