Félix Cruz, un mexicano muy japonés

“Estoy muy consternado, los japoneses son personas muy nobles y muy trabajadoras, les va a llevar un tiempo recuperarse, pero se van a levantar de esto”, aseguró Félix Cruz, uno de los tres...
 “Estoy muy consternado, los japoneses son personas muy nobles y muy trabajadoras, les va a llevar un tiempo recuperarse, pero se van a levantar de esto”, aseguró Félix Cruz, uno de los tres primeros mexicanos en haber jugado en Japón.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México -
  • Jugó dos exitosos años con el Yokohama Nissan
  • Vivió de cerca lo que es un sismo en el país asiático

“Estoy muy consternado, los japoneses son personas muy nobles y muy trabajadoras, les va a llevar un tiempo recuperarse, pero se van a levantar de esto”, aseguró Félix Cruz, uno de los tres primeros mexicanos en haber jugado en la Primera División de Japón. Justo una semana antes de que Hugo Sánchez fuera traspasado al Atlético de Madrid, el mexicano de entonces 18 años fue a probar suerte al país nipón junto a Francisco Mora y Jorge Morales, y a cambio obtuvo la mejor experiencia en su vida. Durante su estancia en Japón, los sismos fueron cosa “de todos los días”, y como bien cuenta el lagunero, “es una cosa normal para ellos, la sociedad lo toma de una forma muy tranquila y ordenada, no se ponen nerviosos”, pero esta vez, la situación fue diferente, el país asiático vive una de las peores tragedias naturales en su historia, situación que es de gran tristeza para Félix. Estando en las Fuerzas Básicas de Pumas en 1980 y sin haber debutado en Primera División, Cruz fue a hacer una prueba para jugar en el equipo Nissan Yokohama, actualmente el Yokohama F. Marinos de la J-League japonesa, sin el consentimiento del entonces entrenador de la Universidad, Bora Milutinovic. “Fue mediante una prueba organizada en la fábrica de autos de la Datsun en Cuernavaca que me vieron y me ofrecieron la oportunidad de ir para allá”, comentó para Medio Tiempo el mundialista mexicano en 1986. Fueron dos las temporadas que Cruz Barbosa estuvo con el equipo nipón,  una de ellas en solitario, en las cuales logró un campeonato con el equipo y el honor de ser nominado como el mejor jugador del club, pero más que eso, el aprendizaje que tuvo en tierras orientales le ayudó para convertirse en un pilar de la Selección en el Mundial de 1986. “Me fui muy joven y me ayudó mucho para madurar, el hecho de jugar en una Primera División en una cultura diferente, con otro idioma, otro clima, me sirvió muchísimo para mi formación como futbolista, fue la base de mi carrera”, dijo Cruz, quien aseguró haber sido “un pionero en Japón, ya que sólo existían 12 equipos, casi no había extranjeros y no había una infraestructura como la que hay hoy en día”. En los dos años que Félix estuvo viviendo en Yokohama, logró aprender palabras muy básicas del japonés, cuestión que le hizo más fácil su adaptación y hoy lo recuerda con mucho cariño. “Como país es completamente otra forma de vida, son personas muy amables, le tomé mucho cariño a la sociedad, lo que viví allá me hizo cambiar mucho como persona”, rememora Cruz acerca de los primeros años de su carrera. Cuando regresó a México, su carrera despuntó, pero en un principio, Félix Cruz tenía otros planes para su futuro.  “Cuando yo me vine es porque Pumas me regresó, yo quería quedarme allá, pero finalmente fue bueno tuve la oportunidad de estar en los ojos de la Selección que jugó el Mundial”, mencionó el dos veces campeón con el equipo universitario. A su regreso a México, además de haber jugado con los Pumas, Cruz integró las filas del Atlante, Tigres, Monterrey y Toros Neza, equipo con el que se retiró en 1994. Actualmente, Félix Cruz reside en la ciudad de Monterrey, desde donde espera una nueva oportunidad para dirigir tras haber dejado las riendas de los Reboceros de La Piedad hace ya casi dos años.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×