Rodrigo Lara, una vida que el América-Monterrey convulsionó

Todo inició en un tiro de esquina. América y Monterrey disputaban la Fecha 28 en la Temporada 1992-1993 cuando el ex defensa azulcrema Raúl Rodrigo Lara vivió uno de los peores momentos de su vida.
 Todo inició en un tiro de esquina. América y Monterrey disputaban la Fecha 28 en la Temporada 1992-1993 cuando el ex defensa azulcrema Raúl Rodrigo Lara vivió uno de los peores momentos de su vida.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México -
  • Hace 18 años el ex mundialista mexicano vivió una pesadilla en el terreno de juego que ahora recuerda,  pese a que es un suceso que aseguró es "asunto olvidado"
  • El ex mediocampista "Tato" Noriega fue de manera accidental el antagonista de la historia

Todo inició en un tiro de esquina.  América y Monterrey disputaban la Fecha 28 en la Temporada 1992-1993 cuando el ex defensa azulcrema Raúl Rodrigo Lara vivió uno de los peores momentos de su vida. Aquella tarde, el ex zaguero disputó el partido más corto de su carrera, pues al minuto 26, tras el cobro de un tiro de esquina, el ex mediocampista regiomontano Antonio "Tato" Noriega, en el intento de rematar en el área chica, impactó con el empeine el rostro de Lara, quien le ganó el balón, salvando la portería de su arquero Alejandro García, pero el golpe fue tan fuerte que no lo soportó y en una dramática imagen cayó al suelo y convulsionó. A 18 años de aquel América–Monterrey, y previo al duelo en donde las Águilas visitarán a los regios en el Estadio Tecnológico, Rodrigo Lara abrió el baúl de los recuerdos para hablar de aquel suceso.

"Para mí es asunto olvidado, pero cuando los medios presentan estos casos, alguna convulsión o lesiones fuertes me hacen recordar"

"Lo que recuerdo fue que justo al reaccionar en la ambulancia cuando me llevaban al hospital, me despierto por instinto y le digo al Doctor del equipo 'ya estoy listo para seguir jugando', pero fue nada más un despertar y luego me quedé dormido, fue por puro instinto. "Cuando reaccioné no medí la gravedad de lo que me había pasado, gracias a Dios tuve la fortuna de despertarme y lo que quería era regresar a la cancha, luego me hicieron las tomografías necesarias para que todo estuviera bien". Pero el ex americanista aseguró que su regreso a la realidad no se hubiera dado tan sólo con un impulso. La asistencia médica, ayudada con un simple abate lenguas fue lo que hizo que pudiera librar la muerte. "Gracias a Dios la historia es así. El Doctor de Monterrey traía justamente un abate lenguas, y como me estaba tragando la lengua era muy difícil abrirme la dentadura, entonces gracias a Dios, el doctor traía ese abate lenguas que me salvó". Los años han pasado, pero el recuerdo por más doloroso que sea, no ha sido borrado de la mente de Raúl Rodrigo Lara, y aunque consideró que no es el mejor archivo que pueda tener de su vida, regresó su casete y detalló el momento y forma en que recobró la memoria. "Recuerdo todo después de que vi la repetición en el hospital porque en el momento perdí la memoria. Para mí es asunto olvidado, pero cuando los medios presentan estos casos, alguna convulsión o lesiones fuertes me hacen recordar, pero Gracias a Dios lo puedo contar y aquí estamos". La convulsión de Lara Tovar dejó un sentimiento de culpa en el "Tato" Noriega, quien un día después de los hechos, buscó por todos los medios comunicarse con el ex Águila para conocer su estado de salud. Y es que guiado por algunas versiones de sus compañeros, Lara dijo que aquel encuentro terminó desde que cayó al césped, ya que aunque las acciones se reanudaron, la angustia se quedó en el interior de cada uno de los presentes en el Estadio Azteca, incluyendo a los 22 jugadores que estaban dentro del rectángulo verde. "Me comentaron mis compañeros que estaban preocupados, que en el mismo partido quedaron ciscados, ya no fue lo mismo, todos estaban asustados, y el 'Tato' tuvo la atención de marcarme al otro día, pero sé que son gajes del oficio, a eso está expuesto el jugador y sé que no fue mala intención del 'Tato'", declaró  el mundialista mexicano, quien al mismo tiempo dio a conocer que en la actualidad no hay amistad alguna que lo una al ex mediocampista. "Me lo he topado, pero no comentamos nada al respecto, si acaso un saludo y listo porque en realidad no tenemos buena afinidad, no somos amigos, sólo ex compañeros de profesión y hasta ahí, pero no comentamos nada". Hoy sólo son vagos recuerdos que se hacen presentes mediante una serie de imágenes en la memoria de quienes vieron convulsionar a Rodrigo Lara, quien en aquél América–Monterrey, pudo haber dejado la vida en la cancha, todo por la camiseta azulcrema.

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