De la Final América-Pumas, no me arrepiento de nada: Joaquín Urrea

Casi 30 años han pasado de aquel partido, que si no definió, sí marcó la pauta de lo que sería en adelante la rivalidad entre Pumas y América. Aquella noche en La Corregidora, Joaquín Urrea fue el...
 Casi 30 años han pasado de aquel partido, que si no definió, sí marcó la pauta de lo que sería en adelante la rivalidad entre Pumas y América. Aquella noche en La Corregidora, Joaquín Urrea fue el encargado de pitar el partido.
Ciudad de México -
  • El ex árbitro señaló que sólo tiene buenos recuerdos de la Final 84-85
  • Indicó que al arbitraje está afectado por los medios de comunicación
  • Descartó ser el "padre de la rivalidad" entre Águilas y Pumas

Casi 30 años han pasado de aquel partido, que si no definió, sí marcó la pauta de lo que sería en adelante la rivalidad entre Pumas y América. Aquella noche en La Corregidora, Joaquín Urrea fue el encargado de pitar el partido que coronaría al nuevo monarca del futbol mexicano, equipo que saldría de azulcremas y auriazules.

Y justo el 28 de mayo de 1985, una mano dentro del área que no fue sancionada por Urrea y que significaba un penal en favor de los Pumas, convirtieron esa Final en la más polémica en la historia del futbol mexicano, siendo señalado el nazareno como el principal artífice de la victoria americanista, algo de lo que el propio Urrea no siente culpa ni arrepentimiento alguno e incluso se dio tiempo para decir que la victoria del América fue por la amplia superioridad que tuvo en el duelo.

"Nada, en absolutamente nada (se arrepiente), reconozco que sí cometí un error, pero eso lo vi después, siempre he sostenido que durante 90 minutos un árbitro no se equivoca y se marca lo que siente en el vértigo del partido".

"Después no es infalible, tiene un solo punto de visión y la televisión tiene más de 10 cámaras, el árbitro durante los 90 minutos marca aquello de lo que está seguro, de lo que sucedió y después el haberlo visto en la televisión puedo decir que me equivoqué y que dejé de marcar un penal en contra del América, pero nada más y en aquel momento el equipo era un equipo muy superior", comentó el ex silbante.

"Yo tengo la gran satisfacción de decir que nunca necesité vivir del futbol, he sido empresario, funcionario público, respetable por mi conducta y punto, no necesito y nunca necesité vivir del futbol"

Pero el arrepentimiento es total. Urrea se dio tiempo para descartar algún recuerdo amargo o alguna espina clavada de su actuación en Querétaro y apuntó a la "mala leche" de los medios de comunicación que fueron quienes provocaron la polémica en aquella noche y recalcó la superioridad de América en este duelo.

"Yo no tengo ningún recuerdo amargo, más que la mala leche de los medios que se aprovecharon de eso para sacar provecho desleal porque siempre el árbitro ha sido el punto vulnerable. El equipo que gana normalmente dice que lo hizo porque son muy buenos y el que pierde porque fueron afectados, pero sigo convencido de que en aquel partido América fue muy superior a los Pumas, aunque tengo un respeto por la dos instituciones porque ambas le han dado brillo y mucho prestigio al futbol mexicano", explicó a Medio Tiempo. LA RIVALIDAD DECAYÓ POR PERTENECER A LA MISMA TELEVISORA

El ahora funcionario de la Secretaria de Turismo en Morelos señaló que en la actualidad la rivalidad la ve de la misma manera que cuando le tocó pitar aquel encuentro, aunque se dio tiempo para decir que cuando los partidos de Pumas comenzaron a ser transmitidos por la misma televisora que los de América, la rivalidad decayó.

"Sigo viendo igual (la rivalidad) que hace 20 años, una rivalidad entre dos equipos que tienen aficiones muy diferentes, aunque muy comprometidos y apasionados por su equipo y con la única diferencia que la misma televisora maneja los dos partidos. Creo que eso provocó una gran decepción para Pumas, el pertenecer al mismo equipo televisivo porque en aquel tiempo los medios de comunicación lo hacían más grande, porque eran intereses diferentes", apuntó el nazareno. 'NO ME MARCÓ AQUEL PARTIDO'

Ahora en una faceta de funcionario público, Joaquín Urrea aclaró que en ningún momento de su vida quedó marcado por lo acontecido aquella noche en La Corregidora, pues su historial como árbitro mexicano es mucho más grande que sólo la Final que pitó entre Pumas y América. "No, a mí me marcó una historia muy satisfactoria que tengo y que dejé en el futbol mexicano, a mí me marcó el haber representado a mi país como árbitro en muchísimos países y partidos internacionales, a mí no me puede marcar lo que diga alguien o lo que digan los medios y menos cuando su palabra está entregada a intereses diversos".

"Yo tengo la gran satisfacción de decir que nunca necesité vivir del futbol, he sido empresario, funcionario público, respetable por mi conducta y punto, no necesito y nunca necesité vivir del futbol", aclaró.

'EL ARBITRAJE, POR ENCIMA DEL NIVEL DE FUTBOL'

Desde su residencia en Cuernavaca, Morelos, Urrea se dio tiempo para hablar del arbitraje mexicano destacando que el nivel que tienen los silbantes aztecas es mucho mayor que el del futbol mexicano, aunque la presión que generan los medios de comunicación es lo que afecta al gremio arbitral.

"El arbitraje mexicano siempre ha estado muy por encima del futbol mexicano, lo que pasa es que los árbitros están muy presionados por los medios de comunicación, los cronistas no son cronistas, son árbitros de la televisión. Tal parece que sólo están para señalar errores del árbitro con la ayuda de las cámaras y 45 repeticiones. No tienen ningún conocimiento ni ninguna calidad moral para criticar y despedazar al arbitraje", señaló.

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