Lágrimas de leyenda, Miguel Calero dice adiós

"Después de jugar contra Cruz Azul, como a las 11 ó 12 de la noche me metí en el baño, hablé un par de cosas y cuando salí se lo comenté a mi esposa, le dije: corazón ha llegado el momento de...
MT - Miguel Calero, 21 de octubre 2011
Pachuca, Hidalgo -
  • El arquero aceptó la tristeza de no cumplir 400 partidos con Pachuca
  • Descartó que Efraín Flores haya tenido que ver en su decisión
  • Tigres, la opción más fuerte que tuvo para salir de Pachuca

"Después de jugar contra Cruz Azul, como a las 11 ó 12 de la noche me metí en el baño, hablé un par de cosas y cuando salí se lo comenté a mi esposa, le dije: corazón ha llegado el momento de alejarme de las canchas", relató entre lágrimas Miguel Calero.

El mítico arquero del Pachuca abrió las puertas de su casa para recibir a Medio Tiempo y charlar sobre lo que será, es y fue su vida en el futbol a sólo 24 horas de colgar los guantes y decir adiós a las canchas cuando enfrente a los Pumas en la cancha del Hidalgo, su casa durante más de 11 años.

"(Estoy) Bien, contento, un poco ansioso y nervioso porque se acerca la hora de decir adiós, pero al mismo tiempo feliz y agradecido, siento que lo que he hecho ha dejado huella y he hecho algo importante", comentó Calero mientras expresaba su tristeza por no haber podido coronar su carrera llegando a 400 partidos con la playera de los Tuzos.

"Me queda ese sinsabor, creo que eso sería la cereza en el pastel, haber llegado a los 400 porque igual me iba a retirar, ya la decisión estaba tomada, la tomé cuando volví a jugar después de la lesión ante Cruz Azul. Ahí dije: juego desde la Fecha 3 a la 14 que es Pumas y ahí cumplo 400, convoco a la prensa y les digo que me alejo del futbol", expresó.

Sin embargo, aunque se lo expresó al Presidente del Pachuca, Jesús Martínez, la decisión no estuvo en sus manos y por tal motivo no logró el sueño.

La titularidad se le fue de las manos, y por eso sin echar culpas a su actual estratega, Efraín Flores, habla así de una realidad.

"Lo platiqué con Jesús (Martínez) porque es mi amigo, le manifesté que quería retirarme en el partido 400, puso la cara de que eso hubiese sido lo ideal, pero al final tampoco se pudo porque Pachuca no es un centro de beneficencia"

"Lo platiqué con Jesús (Martínez) porque es mi amigo, le manifesté que quería retirarme en el partido 400, puso la cara de que eso hubiese sido lo ideal, pero al final tampoco se pudo porque Pachuca no es un centro de beneficencia”.

"Ni Efraín ni Jesús ni nadie tiene que ver en esto, es más ellos siempre me manifestaron: retírate cuando quieres, lo que has ganado y lo que sigues haciendo te da para que tu tomes la decisión", dijo el arquero.

Pero ese día  Efraín Flores decidió meterlo, Calero sentía que no podía jugar, que no estaba para jugar porque venía de estar enfermo y de seis meses sin jugar un partido de forma oficial, pero se convenció de hacerlo.

"Si no es ahora, no es nunca, tomé el riesgo y jugué ante Cruz Azul y cinco partidos más".

LA LLEGADA A LA AVENTURA QUE SE CONVERTIRÍA EN LEYENDA

El oriundo de Ginebra Valle, Colombia recordó la forma como los directivos del Pachuca lo vieron y la forma como, en primer plano, rechazó emigrar del futbol colombiano sin saber que la historia lo esperaba.

"Me ve el Profe Rubén Ayala y Fassi, me vieron en la Copa América del ‘99 en Paraguay. Yo no tenía muchas ganas de venir, me ofrecieron un muy buen contrato en ese tiempo, pero no me llamó la atención porque en Colombia era muy querido, estaba en un equipo de los más importantes y estaba en mi tierra y con mi gente”.

"De pronto dije: creo que es el momento de saber si sirvo para jugar en un futbol diferente y me vine, pero Pachuca ya tenía su cupo de extranjeros y me prestaron al Nacional, me dejaron jugar Copa Libertadores por lo que vine a jugar a México contra Atlas y perdimos 5-0 y Pachuca ya se estaba arrepintiendo de la negociación", rememoró entre risas.

SU MATRIMONIO EN RIESGO POR EL PACHUCA

Los primeros días en Pachuca se convirtieron en una pesadilla, al grado que su esposa e hijos querían regresar a tierras cafetaleras. Contrario a lo que se pudiera pensar, Calero lo aceptó sin siquiera pensarlo, no abandonaría su pasión por el futbol.

"El primer día fue muy triste, muy aburrido. Amaneció y ya nos queríamos regresar, la ciudad no nos gustó, hacía mucho viento, frio y no nos acomodamos y ya mi familia quería regresarse”.

"Sí, (estuve a punto de alejarme de mi familia) por Pachuca y por el futbol porque yo amo mi profesión, amo a mi familia, pero amo mucho mi puesto de portero", comentó.

EL SUEÑO NO CUMPLIDO Y EL GOL MÁS DOLOROSO

El "Cóndor" rememoró que tuvo ofertas de equipos como Tigres, Cruz Azul, Monarcas, San Lorenzo, River Plate y hasta Boca Juniors, aunque su amor por los Tuzos no lo dejó irse, pues ahí quería cumplir un sueño que jamás se convertirá en realidad.

"Lo único que me faltó en el futbol, es que siempre soñé que algún día fuera dirigido por Gabriel Caballero"

"Lo único que me faltó en el futbol, es que siempre soñé que algún día fuera dirigido por Gabriel Caballero, y me faltó eso para que todo fuera felicidad completa".

Calero dirá adiós a las canchas, rectángulos que albergan los buenos y malos recuerdos como el gol más doloroso de su carrera.

"El de Pumas del 2009 en la Final (fue el más doloroso). Es un balón muy raro, porque siento que era de rutina, me lancé bien, puse la mano bien, pero me pegó en la muñeca y en vez de salir hacia dentro de la cancha, hace un giro raro y se me mete", puntualizó.

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