Un vestidor roto que el Clásico explotó

El vestidor del América no aguantó más la presión y reventó. Luego de la derrota ante las Chivas en el Clásico Nacional, Ángel Reyna dejó en claro que el ambiente y los ánimos al interior del...
El vestidor del América no aguantó más la presión y reventó. Luego de la derrota ante las Chivas en el Clásico Nacional, Ángel Reyna dejó en claro que el ambiente y los ánimos al interior del plantel azulcrema no son los mejores.
 El vestidor del América no aguantó más la presión y reventó. Luego de la derrota ante las Chivas en el Clásico Nacional, Ángel Reyna dejó en claro que el ambiente y los ánimos al interior del plantel azulcrema no son los mejores.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México -
  • Aquivaldo Mosquera y Ángel Reyna llegaron a los golpes durante un entrenamiento

El vestidor del América no aguantó más la presión y reventó. Luego de la derrota ante las Chivas en el Clásico Nacional, Ángel Reyna dejó en claro que el ambiente y los ánimos al interior del plantel azulcrema no son los mejores y hace mucho que la unión no es la característica principal en el equipo de Alfredo Tena.

Fue el 26 de febrero del 2010 cuando la historia comenzó a dar señales de los problemas al interior del vestuario azulcrema y este domingo terminó por hacerse público. Aquel medio día del año pasado, Ángel Reyna y Aquivaldo Mosquera explotaron en el entrenamiento que era dirigido por Jesús Ramírez.

El canterano de las Águilas y el defensa colombiano disputaban un interescuadras y aunque pertenecían al mismo equipo, que se preparaba para enfrentar a Estudiantes, una jugada del mediocampista provocó los reclamos de Mosquera, lo que enojó a Reyna y comenzaron a hacerse de palabras que llegaron a empujones hasta que sus compañeros y el propio timonel los separaron para evitar que todo pudiera terminar en golpes.

No llegó ninguna sanción para los jugadores inmiscuidos en el problema, pues el estratega en ese momento consideró que todo se debió a la “intensidad” con que se vive cada entrenamiento.

A partir de ese momento, el defensa central azulcrema jamás tuvo en un buen concepto al número 18 de las Águilas. De hecho, una fuente allegada al plantel comentó a Medio Tiempo que la "displicencia" y lo "agrandado" del futbolista mexicano era lo que molestaba en demasía a Mosquera, situación que se llegó a traducir en constantes reclamos durante entrenamientos y partidos.

Otro capítulo aconteció apenas en la Jornada 10 del actual Torneo. Las Águilas visitaron a Jaguares de Chiapas con la consigna de ganar o prácticamente decirle adiós a Carlos Reinoso, quien hasta ese partido dirigió al América.

La primera mitad fue una auténtica pesadilla para el equipo azulcrema. Jaguares anotó tres goles en 45 minutos, lo que prácticamente sentenciaba el destino del estratega chileno. Sin embargo, el entretiempo fue aprovechado por Mosquera y Reyna para gritarse y reclamarse las actuaciones que hasta ese momento habían tenido quedándose al borde de los empujones mientras recorrían la cancha hacia el vestuario.

El motivo del enojo de Ángel Reyna estaba relacionado a su nula relación con algunos compañeros, principalmente con los extranjeros, pues según gente allegada al vestidor, el seleccionado nacional se había visto envuelto en constantes discusiones con sus compañeros.

Así, el capítulo final llegó este domingo tras la derrota con el Guadalajara.

Reyna fue el primero en abandonar el vestidor apenas 15 minutos después del silbatazo final y el resto del plantel aún tardó varios minutos en comenzar a salir, en una clara muestra de que el enojo lo llevó a olvidarse de la unión, que de por sí vivía un momento complicado.

Fue en ese momento que el jugador increpó en contra del Capitán del América en clara referencia a Aquivaldo Mosquera, que sí bien no es el portador oficial del Gafete, fue quien lideró a las Águilas en el duelo ante Chivas y quien tiene la voz de mando en la zaga.

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