Le salen garras sin conocer Nuevo León

Jamás en su vida ha pisado el Volcán. Sus pasos nunca han caminado por Nuevo León. Aún más extraño el éxito deportivo nunca fue el detonador del gusto por sus colores. Pero desde Pachuca, Kenia...
Jamás en su vida ha pisado el Volcán. Sus pasos nunca han caminado por Nuevo León. Aún más extraño el éxito deportivo nunca fue el detonador del gusto por sus colores. Pero desde Pachuca, Kenia Barrera es una aficionada Tigre en una familia de Tuzos.
 Jamás en su vida ha pisado el Volcán. Sus pasos nunca han caminado por Nuevo León. Aún más extraño el éxito deportivo nunca fue el detonador del gusto por sus colores. Pero desde Pachuca, Kenia Barrera es una aficionada Tigre en una familia de Tuzos.
Pachuca, Hidalgo -
  • En el seno de familia hidalguense, aficionada presume pasión por Tigres
  • Todos sus familiares son Tuzos, pero ella no deja por nada a los felinos
  • Su regalo de XV años, la playera de sus amores

Jamás en su vida ha pisado el Volcán. Siendo claros, sus pasos nunca han caminado por suelo de Nuevo León. Aún más extraño, el éxito deportivo nunca fue el detonador del gusto por sus colores. Pero eso no ha sido impedimento para que desde Pachuca, y en el seno de una familia fiel a los Tuzos, Kenia Barrera sea una aficionada más a los Tigres, con la misma pasión de cualquier otro de sus seguidores.

Apenas a sus 15 años, y con una personalidad más bien tímida, la joven hidalguense desafía a su entorno y la tradición familiar al seguir a un equipo a cientos de kilómetros de distancia, sin una influencia directa de la gente a su alrededor. Y con la firmeza de quien se sabe en el canal correcto, esta semana vuelve a dividir la casa en una serie de Liguilla, que ahora espera ganar para cambiar dos afrentas en finales.

“Nadie me lo inculcó, siempre he vivido en Pachuca, y toda la gente que conozco le va a los Tuzos, pero yo soy tigre desde que tengo uso de razón”, comenta la joven a Medio Tiempo.

“Toda mi familia, no sólo mis papás, sino mis abuelos y todas las personas que conozco le van al Pachuca, y es bien extraño porque desde que yo me acuerdo le voy a Tigres, no sé de dónde lo saqué, pero desde chiquita es así. No conozco a nadie más que le vaya a Tigres, pero siempre ha sido igual”.

"Siempre he vivido en Pachuca, y toda la gente que conozco le va a los Tuzos, pero yo soy tigre desde que tengo uso de razón"

Todos los recuerdos futbolísticos de Kenia Fernanda son admirando al conjunto de la UANL. Y su pasión se ha sostenido incluso en noches donde el sentimiento por los colores le acabó en llanto, al contraste de su propia familia.

“El primer gran recuerdo que tengo con Tigres fue en el Invierno 2001 en la Final de Pachuca Tigres en el partido de Ida. Fui con mi familia al partido aquí al estadio Hidalgo, y todos iban con su playera de Pachuca, y ya para entonces mi mamá ya sabía que me gustaba Tigres me había  comprado un uniforme de tigre y me lo puse para esa vez.

“Tigres perdió, y mi familia andaba así toda festejando por la calle, en el carro todos felices, pero yo estaba sola, triste y llorando porque lo sentía de verdad. Fue bien raro pero no me convencieron de cambiar aunque era difícil y estaba chiquita”.

Vecina de la Colonia El Palmar, y estudiante de primer año en la Preparatoria 1 de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Kenia ha aprendido a soportar las críticas de un círculo que pareciera formarle una barrera semántica. Y sin una influencia directa para contagiarse de la pasión, la joven ha encontrado en la tecnología la manera de estar al día con lo que pasa en su equipo.

“Veo todo lo de Tigres en internet, veo Medio Tiempo en mi casa, platico con amigos que están enterados de futbol. Es como bien raro porque estoy muy lejos, pero sí se siente la emoción de esos partidos como importantes, como el Clásico cada que se acerca ya lo sientes, y es como estar ahí viéndolo y apoyando”.

Y con el sueño de un día conocer el estadio Universitario, aunque sin posibilidades de hacerlo pronto, Kenia sólo cuenta las horas para que llegue la cita con la casa auriazul al pie del Cerro de la Silla. Mientras tanto, la joven se da por bien servida con lo que vivió el domingo, al sentirse local en el Hidalgo junto a la masa de 8 mil cabezas que invadió el suelo tuzo.

"Antes como que sí querían que le fuera al Pachuca, pero ya después me aceptaron y me apoyan, bueno, menos ahora, porque somos rivales"

“Fue algo bien bonito, y todavía no lo supero, fue como muy emocionante estar rodeada de todas esas personas y sentir lo fieles que son, ver todo el apoyo que le dan al equipo fue toda una experiencia.

“Fui al estadio con mi familia, a todos nos encanta el futbol, pero yo quería ponerme del lado de la gente de amarillo, sólo que mi papá tenía miedo de dejarme ir sola, por eso mi hermana no se llevó la playera de Tuzos y me iba a acompañar, pero al final conocimos gente de Monterrey y me cuidaron para irnos con ellos. Fue increíble estar ahí”.

-¿A quién admiras más?- “A Lucas Lobos”.

- ¿Dejarías de ser Tigre?- “No, ni pensarlo”.

-¿Tienes alguna explicación para eso?- “Yo estoy bien así, y siento el gusto por apoyar a Tigres. Me siento parte de eso, no lo puedo explicar, pero no podría”.

Así, mientras Tigres buscará redondear la tarea ante el cuatro tuzo, la afición de la UANL puede sumar uno más a su lista. El domingo, los cánticos del Volcán harán eco en un rincón de un hogar en la capital hidalguense.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×