Juninho, dos estrellas en menos de 24 horas

La afición de Tigres aguantó poco más de 29 años para ver a su equipo levantar el trofeo y Manuelita, desde el vientre de su madre Deborah, supo esperar a que su padre Juninho se vistiera de...
La afición de Tigres aguantó poco más de 29 años para ver a su equipo levantar el trofeo y Manuelita, desde el vientre de su madre Deborah, supo esperar a que su padre Juninho se vistiera de Campeón, para luego nacer en pleno festejo por el título.
 La afición de Tigres aguantó poco más de 29 años para ver a su equipo levantar el trofeo y Manuelita, desde el vientre de su madre Deborah, supo esperar a que su padre Juninho se vistiera de Campeón, para luego nacer en pleno festejo por el título.  (Foto: Jessika Méndez)
San Pedro Garza García, Nuevo León, México -
  • El año pasado, el jugador felino y su esposa sufrieron la pérdida de su bebé
  • Juninho, protagonista de dos sueños cumplidos, el de la afición y el de su esposa

La afición de Tigres aguantó poco más de 29 años para ver a su equipo levantar el trofeo y Manuelita, desde el vientre de su madre Deborah, supo esperar a que su padre Juninho se vistiera de Campeón, para luego nacer en pleno festejo por el título.   Fue así que el defensa felino, Anselmo Vendrechovski “Juninho” se adjudicó dos estrellas en menos de 24 horas, las cuales no fueron fáciles, ya que se sufrió para lograr ambas.   Con el título, los auriazules ya arrastraban antecedentes malos, con fantasmas del descenso y de Finales perdidas, pero esta vez el 11 de diciembre del 2011 Tigres ganaría la pelea, coronándose sobre Santos en el estadio Universitario.   Mientras que su estrella mayor, su bebita Manuela, fue también un gran triunfo, pues Deborah anhelaba tanto tener una mujercita y tras sufrir para vivir este sueño, por fin Dios le cumplió lo que más deseaba.   “Estábamos buscando una niña, tenemos dos niños (Patrick de 11 años y Felipe de 7 años) y queríamos una niña, el año pasado infelizmente quedó embarazada y perdió; enseguida intentamos hacer la inseminación artificial, tampoco nos dio acierto, seguimos intentando por el modo natural, lo dejamos en manos de Dios y afortunadamente nos dieron la noticia de que estaba embarazada.   “Era nuestro sueño, porque en la casa somos tres hombres y mi esposa necesitaba una compañera, como quiera mi hijo ya dijo que su primer regalo van a ser unos zapatos (de futbol)”, conversó Juninho a Medio Tiempo. "Sabía que no iba a nacer durante el partido, porque le decía a Juninho que yo platicaba con la niña para que no naciera antes de que fuera campeón, y se quedó bien obediente"   La hija de Juninho nació en el mejor momento, esperó a terminar la Final, a que se diera la vuelta Olímpica en El Volcán. “Yo me quedé sentadita en el estadio y después cuando faltaban como 20 minutos nos bajamos todos y nos metimos en la cancha, todos bien contentos; no pude dar la Vuelta Olímpica, me quede quietecita, procuré a Juninho y cuando lo encontré lo felicitamos”, platicó Deborah.   Poco después, Tigres desfiló por las arterias de Monterrey, para arribar a la Macroplaza; más tarde, en una cena de todo el equipo con sus familiares, Juninho estuvo conviviendo con Deborah, cuando de pronto, los dolores de parto se apoderaron de ella.   “Sabía que no iba a nacer durante el partido, porque le decía a Juninho que yo platicaba con la niña para que no naciera antes de que fuera campeón, y se quedó bien obediente”, comentó.   Y es que ya era la semana 38 de gestación, tiempo suficiente para que la bebita naciera, pero se había aguantado para no nacer en ‘El Volcán’ mientras su padre estaba en la cancha; sin embargo, el festejo por nada se lo quería perder y a las 5:30 de la mañana de este lunes, Juninho tuvo que llevar a Deborah al hospital, donde a las 9:05 horas nacería Manuelita ‘Manu’ Vendrechovski Ogama, pesando dos kilos 950 gramos y midiendo 50 centímetros.   “Es el mejor regalo, el campeonato de Tigres y la llegada de la niña. Gracias (a Juninho) por estar siempre junto a nosotros, cumpliendo mi sueños que era tener una niña”, dijo Deborah a su esposo.   Juninho al igual que Deborah se manifestaba radiante de felicidad y no era para menos, campeón y de nuevo papá. “Estoy muy emocionado, no tengo más nada que pedir a Dios este año, mi hija nació con mucha salud, perfecta, con el título de Tigres, con mi familia reunida, mis padres (Anselmo y Teresía) que están en México y hace un año no veía; estoy disfrutando mucho, estoy muy contento”.   ¬ - ¿Qué hubieras hecho si nace en pleno partido de la Final? - “No sé si me hubiera enterado en pleno juego, no sabría qué hacer, como quiera había gente de Tigres pendiente si algo pasaba; me dieron todo ahí para que yo me quedara tranquilo jugando el partido. Gracias a Dios esperó nada más terminar el torneo y la Final, ya nada más salimos campeones y casi nació el mismo día”.   - ¿No te desconcentraba por un momento durante los partidos? - “Durante el partido estaba muy concentrado, pero en las concentraciones y en el juego de Ida, porque ella estaba lejos, estaba preocupado, por eso siempre estaba con mi radio y mi teléfono en las manos, preocupado por estar lejos, aquí en la concentración sabía que estaba cerca por cualquier cosa; pero la niña supo esperar el festejo”.   - ¿Te gustó que tu hija naciera regia? – “Sí, porque estoy muy contento aquí, tengo contrato dos años y medio más, me siento muy a gusto en Tigres, me quiero quedar aquí mucho tiempo, tengo planes de retirarme en Tigres y ojalá las cosas se den, mi familia está muy adaptada en Monterrey”.   - ¿Qué harían si Manuelita decide irle a Rayados, pese a que su padre sea Tigre? – “No, (risas) la niña no va a querer ser Rayada; porque hay muchas cosas de cuando estaba embarazada, su nacimiento, todo es Tigres”, respondió Deborah.   “Claro que le debe ir a Tigres, mi familia es toda Tigre, además ya tiene una historia, nació con el título; Rayada no, no va a salir, con certeza que no”, coincidió Juninho.   - Algunos podrían pensar que la niña traía torta bajo el brazo, y esa fue el campeonato, ¿se animarían ir por otro hijo para otro título? – “(risas) No, no se puede, pensar cada año no, no; espero que siga dando suerte la niña para que queden campeones”, dijo Deborah. Mientras que Juninho parecía más dispuesto, pero sólo si le daban garantía de trofeo. “(risas) Si me garantizaran el campeonato, sí lo haría, pero no está en los planes, ya tenemos tres y así la familia está de buen tamaño; pero sí vamos por el otro campeonato, justo en el cumpleaños de Manuela, ojalá nos toque otra final; nos dio mucha suerte, trajo la tortita y ojalá sea el primer título de muchos”. Ahora Juninho cuenta con dos estrellas, la del título y la de su bebita Manuela, nombre que significa “Dios está con nosotros”, y en la cancha Dios estuvo con Tigres.

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