Distrae maltrato a los árbitros mexicanos

Entre los árbitros de la Primera División existe un descontento generalizado, no por las críticas recibidas en lo que va del Clausura 2012, sino con las condiciones "laborales" impuestas por la...
 Entre los árbitros de la Primera División existe un descontento generalizado, no por las críticas recibidas en lo que va del Clausura 2012, sino con las condiciones "laborales" impuestas por la Comisión de Arbitraje.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México -
  • La debacle arbitral con que inició el Clausura 2012 puede explicarse con las condiciones en que el gremio trabaja actualmente

Entre los árbitros de la Primera División existe un descontento generalizado, no por las críticas recibidas en lo que va del Clausura 2012, sino con las condiciones “laborales” impuestas por la Comisión de Arbitraje.

En un buen número de casos, desde hace seis meses los colegiados fueron obligados a vivir lejos de sus familias, sin sueldo seguro y sin la posibilidad de ejercer un oficio alterno, además de que son objetos de un trato poco humano por parte de su dirigencia.

A pesar de todo ello, y la presión que les genera, son exigidos a pitar sin yerros, porque sin ser profesionales al 100 por ciento, son obligados a trabajar como tales.

Fuentes del gremio le aseguraron a Medio Tiempo que actualmente es cuando los árbitros están menos a gusto con el trato que reciben, sobre todo porque muchos de ellos debieron cambiar de residencia para reunirse en las “Súper Delegaciones”, como fue llamada a cada una de las cinco sedes en que a partir del Apertura 2011 fueron concentrados para entrenar bajo la misma metodología.

Así, los árbitros que no son del Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey, Irapuato o Aguascalientes, fueron conminados a cambiarse a alguna de estas ciudades, sin un respaldo económico para realizar la mudanza.

Actualmente, en un departamento de la Ciudad de México viven seis silbantes de Primera División en condiciones precarias, prácticamente sin muebles, únicamente con colchones, a la espera de aparecer en las designaciones de cada semana con cuyos salarios puedan sostener a sus familias.

Ello provoca que en cada partido salgan con una gran presión, ya no por pitar bien sino por solventar los apremios económicos.

“Si vives muy mal, trabajas muy mal”, aseguró un árbitro que prefirió el anonimato, pues afirmó que además son impedidos a externar su descontento porque ello les acarrearía la exclusión definitiva de la Comisión.

"Hoy en día la cuestión humana en la Comisión no existe"

“Hoy en día la cuestión humana en la Comisión no existe”, agregó la fuente.

Así, un árbitro que pasa semanas o meses sin dirigir, en muchas ocasiones sufre el mismo lapso sin poder aportar dinero en casa.

Peor aún, en la próxima Junta de Dueños a realizarse el 15 de febrero se propondría concentrar en el Distrito Federal a todos los silbantes del Máximo Circuito para mantener el rigor en los entrenamientos y la capacitación.

Sin embargo, el bajo nivel mostrado por los colegiados esta campaña no pasa por la capacitación sino por las condiciones en las que viven, según asegura otra fuente del grupo de árbitros.

En la última temporada navideña, los silbantes no tuvieron permisos para reunirse con sus familias ni siquiera los días 25 de diciembre o 1 de enero.

Además, otro punto que tiene molestos a los nazarenos es que sigue habiendo preferencias de los dirigentes hacia ciertos árbitros, y según narró uno de los informantes, prueba de ello fue la designación de Marco Rodríguez para la Final del Apertura 2011, a pesar de las recurrentes fallas que tuvo a lo largo del Torneo.

Un caso similar fueron las también frecuentes apariciones esta campaña de Fernando Guerrero, el Silbante que validó un gol de Tigres en la Jornada 2 aún cuando el balón ya había abandonado la cancha, y quien tampoco vio una mano de Emanuel Villa en el empate entre Atlante y Cruz Azul dos semanas después.

Esas preferencias provocan desmotivación entre muchos de los silbantes, quienes además reclaman que las pruebas físicas se realizan en una sola sede (DF), cuando antes podían presentarlas en sus respectivas “Súper delegaciones”.

POCOS LOS PRIVILEGIADOS

De los aproximadamente 20 árbitros que la Comisión tiene en cartera para el Máximo Circuito, son pocos quienes pueden subsistir y disfrutar del arbitraje.

Ya sea porque reciben designaciones frecuentes o porque pueden ejercer otro oficio pues viven donde fue ubicada alguna de las “Súper Delegaciones”, los silbantes que no viven del arbitraje son, entre otros, Marco Rodríguez, Francisco Chacón, Mauricio Morales o Fabricio Morales, aunque este último, originario de Saltillo, debe viajar diario de ida y vuelta de su lugar de residencia a Monterrey para cumplir con su trabajo.

RESPETAN A AARÓN PADILLA

A pesar del descontento entre los árbitros, Aarón Padilla no es el principal blanco de la molestia, las mismas aseguraron que es de lo poco respetable por su buen trato, a diferencia de Rafael Mancilla, Director Ejecutivo de la Comisión, a quien señalan como el  artífice de gran parte de las medidas que restringen la libertad de los silbantes, quienes diario deben entrenar alrededor de tres horas, en muchos casos en ciudades que no son las suyas y, a pesar de ello, sin un sueldo asegurado porque dependen de ser designados cada Jornada para tener una remuneración económica.

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