José María Garrido | MEDIOTIEMPO (Enviado)
Estadio Morelos, Michoacán, Morelia, domingo 6 de Mayo del 2012
Momentos de pánico se vivieron en los pasillos de salida del Estadio Morelos, al término del encuentro entre Monarcas y Tigres, luego de que pseudoaficionados michoacanos se volcaron sobre la zona de los autobuses, buscando realizar desmanes.
Los aficionados lanzaron lo que tuvieron al alcance: piedras y palos volaron por encima de los autobuses de los equipos, mismos proyectiles que alcanzaron a uno de los trailers de TV Azteca.
Familiares de los jugadores del cuadro michoacano huyeron, llenos de pánico, hacia el interior de los vestidores, esperando que dichos proyectiles no les hicieran contacto, mientras la seguridad privada del lugar no encontraba la forma de contener a los agresores, que amagaron con contrarrestar a los rijosos con palos y piedras, ante la tardanza de las autoridades municipales y estatales.
Los mismos aficionados que estuvieron causando
destrozos, lanzando botellas, piedras y palos, tomaron una motocicleta, a la
cual le incendiaron fuego, en forma de protesta a la manera en que el equipo
resultó goleado por los Tigres.
Algunos de estos,
intentaron saltar la reja que divide la zona de traslado de los autobuses para
intentar agredir e irse sobre los jugadores del cuadro monarca.
Elementos de seguridad interna del Morelos, llegaron al colapso ante la desesperación, y tras replegarse ante la agresión de los seudo aficionados, estuvieron a punto de regresar a la zona de conflicto para repeler la agresión con palos y piedras, actuando de la misma manera que los conflictivos.
Atónito ante lo ocurrido, el técnico de Monarcas, Tomás Boy, salió a la zona de traslado para ver, a la distancia, de qué se trataba dicho conflicto que no permitía la salida de nadie, y que generó el caos y pánico entre familiares e incluso algunos de los futbolistas.
Además del tráiler de TV Azteca, al cual le rompieron los cristales y dañaron la caja, también quebraron el parabrisas de una camioneta de Televisa.
Tras algunos minutos de confusión y la intervención de las autoridades, los jugadores de ambos equipos, con miedo en los ojos, además de preocupación por sus familias, comenzaron a salir del vestidor, en el autobús de sus respectivos equipos.
[MEDIOTIEMPO]