Yo no dañé al América: Berny Ulloa

Estigma de los duelos en Liguilla entre América y Rayados, el árbitro costarricense Berny Ulloa recordó la batalla entre ambos equipos en 1993... y se lavó las manos.
 Estigma de los duelos en Liguilla entre América y Rayados, el árbitro costarricense Berny Ulloa recordó la batalla entre ambos equipos en 1993... y se lavó las manos.
Ciudad de México -
  • El árbitro costarricense consideró que su actuación fue correcta en la Semifinal de la temporada 1992-93
  • Además de “lavarse las manos” por aquella Semifinal, recordó anécdotas con Maradona

Estigma de los duelos en Liguilla entre América y Rayados, el árbitro costarricense Berny Ulloa recordó la batalla entre ambos equipos en 1993… y se lavó las manos.   A pesar de que fue señalado por invalidar tres goles de las Águilas por posición adelantada en una actuación polémica, el silbante que fue llamado como “refuerzo” para la Liga mexicana en aquella ocasión, niega haber dañado al equipo azulcrema que al final fue eliminado por los regiomontanos.   “Lo más importante es que no dañé ni al América ni dañé al equipo de Monterrey”, aseguró en entrevista telefónica con Medio Tiempo.   Águilas y Rayados se encontraron en las Semifinales de la temporada 1992-93. En la Ida, el conjunto regiomontano ganó con un gol de Carlos Alberto Bianchezi “Careca”, que los americanistas reclamaron fuera de lugar. Tras ello, los de Coapa se inconformaron y por ello el Presidente de la Comisión de Árbitros en aquella época, Edgardo Codesal, le llamó a Ulloa.

"Lo más importante es que no dañé ni al América ni dañé al equipo de Monterrey"

“Habían problemas porque el equipo del América no quería en ese momento árbitros mexicanos, aparentemente”, mencionó Ulloa.   Sin embargo, la moneda se le volteó a las Águilas porque Ulloa avaló tres marcaciones del asistente Francisco Sánchez para anular goles de Germán Martelotto, Luis Roberto Alves “Zague” y Pedro Pineda, que mantuvieron el 1-0 global a favor del Monterrey, aunque consideró que el segundo debió validarse.   “Fueron tres acciones de aparentemente fuera de juego que el asistente me marcó y yo marqué porque por mi posición era muy complicado dejar seguir el juego”, explicó.   “Algunas de las tres tuvo que haber sido válida, pero mantuve la decisión del asistente y viéndolo por televisión fueron jugadas muy apretadas”.   Por eso, Ulloa se quedó con lo positivo que le significó estar en ese duelo, pues aseguró que haberle pitado a ese América fue como dirigirle a los mejores de Europa.   “Dirigir a un equipo como el América es como dirigir en este momento un partido al Real Madrid o al Barcelona, guardando las distancias”, expresó. “(América) tenía jugadores como Hugo Sánchez, como el argentino Ruggeri, el mismo ‘Zague’, jugadores de gran nivel, pero que jodían demasiado”.   Así, aclaró que incluso le perdonó una tarjeta roja a Hugo por una jugada en la que sólo sacó la amarilla para no perjudicar el espectáculo.   “Fue un partido muy difícil que el América dominó todo el tiempo y no pudo anotar”, agregó.   “Uno deseando un gol para que el partido fuera más tranquilo, pero qué va, nada”.   RECORDÓ ANÉCDOTA CON MARADONA

Berny Ulloa también tuvo el “privilegio” de formar parte, como abanderado, de la terna arbitral que pasó a la historia en el Mundial de México ’86 porque el juez principal, el tunecino Ali Bin Nasser, fue quien validó el gol de Armando Maradona contra Inglaterra que el propio argentino bautizó como “La Mano de Dios”.   Ahí, el costarricense también se lavó las manos pues recordó que ese tanto no cayó por la banda que cubría.   “A mí me extrañó que a Maradona con el físico que tenía le ganara a Peter Shilton el salto”, señaló.   Incluso, aseguró que en el vestidor de los árbitros todo era felicidad al término del encuentro, hasta que en el hotel les avisaron que el tanto de Maradona había sido con la mano.   “Lo que se dio después fue una enorme tristeza para el árbitro porque la verdad que hasta ahí llegó él, porque la FIFA lo sacó porque realmente para la FIFA fue una vergüenza ese gol”, mencionó.   También de ello prefirió quedarse con lo positivo, como lo fue una anécdota en que obligó a Maradona, quien al final les regaló camisetas a la cuarteta arbitral, a colocar bien el banderín de tiro de esquina que el “10” había quitado para hacer un cobro.   “Entonces ya él se agachó, juntó el asta, la puso en el hoyo y quedó la banderola botada y le dije que también la metiera”, detalló.   “Él ya estaba haciendo show, ya era un vacilón para él, entonces la puso encima y le dije ‘tiene que introducirla bien’ y me volvió a mirar y me dijo ‘como jodés’”, platicó Ulloa.

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