El 'malquerido' estadio de futbol de Monterrey

Contrario a lo que sucede en otras ciudades y estados en donde la construcción de un nuevo estadio se ve como sinónimo de progreso y es recibido con agrado, el proyecto del estadio de Futbol en...
Contrario a lo que sucede en otras ciudades y estados en donde la construcción de un nuevo estadio se ve como sinónimo de progreso y es recibido con agrado, el proyecto del estadio de Futbol en Monterrey ha sido blanco de oposición y trabas.
 Contrario a lo que sucede en otras ciudades y estados en donde la construcción de un nuevo estadio se ve como sinónimo de progreso y es recibido con agrado, el proyecto del estadio de Futbol en Monterrey ha sido blanco de oposición y trabas.  (Foto: Notimex)
Monterrey, Nuevo León, México -
  • Desde su nacimiento ha encontrado negativas, obstáculos, y batallas legales
  • FEMSA trata de evitar que la obra se detenga mientras se realiza la consulta pública

Contrario a lo que sucede en otras ciudades y estados en donde la construcción de un nuevo estadio se ve como sinónimo de progreso y es recibido con agrado, el proyecto del estadio de futbol en Monterrey ha sido blanco de oposición y trabas, al grado de estar al borde de cumplir cuatro años sin ver la luz.   A diferencia de proyectos como el Estadio Caliente, el Omnilife, Territorio Santos Modelo y el Victoria en Aguascalientes, todos de una misma generación, en la Sultana del Norte el proyecto del Estadio de Futbol Monterrey ha sido objeto de burocracia y rechazo de presuntos grupos ambientalistas, quienes pese a ser minoría han logrado ponerle ‘zancadillas’ hasta hacerlo trompicar.   En el 2008 parecía abrirse una nueva historia en la era del equipo al presentar su solución para mudarse del viejo Estadio Tecnológico y así tener su propia casa, la primera totalmente propia en seis décadas de historia.   Pero desde su nacimiento el proyecto comenzó a enfrentar problemas legales y políticos, que parecen caer uno tras otro como una verdadera avalancha, en una maldición que lo persigue y le impide concretarse.   Aquel 8 de septiembre, la empresa FEMSA, propietaria del Club de Futbol Monterrey y el entonces gobernador de Nuevo León, Natividad González Parás, anunciaron que se construiría un nuevo estadio para albergar a los Rayados, el más moderno de América Latina y el más grande su generación en México, con capacidad para 51 mil aficionados y una inversión superior a los 200 millones de dólares.   Pero apenas un mes después, en octubre del 2008, una parte de los legisladores del Congreso del Estado se manifestaron en contra de que se diera en comodato por 60 años el terreno en donde se pretendía construir el nuevo Estadio de los Rayados, en lo que se presumió como una disputa de fracciones políticas que se prolongó por 18 meses.   Ése sería el primer eslabón de una larga cadena de obstáculos que comprenden trámites burocráticos, protestas, errores técnicos, bloqueos y hasta ataques cibernéticos, coleccionando trabas como pocas veces se ha visto en México.

Existen movimientos que han intentado despertar a las mayorías y hacer valer la fuerza porque la obra se cristalice, pero los opositores, pese a ser tangiblemente menores en cantidad se las han ingeniado para obstaculizar el inmmueble, haciendo eco en el cauce de los procedimientos.   En el presente 2012 la cadena de problemas parece no tener fin, pues luego de que ya se había iniciado en forma con la construcción del nuevo estadio, el Juez Primero de Distrito solicitó al municipio de Guadalupe que notificara a FEMSA sobre un amparo para detener la obra, hasta que se realice una consulta pública entre los ciudadanos.   En respuesta, José González Ornelas, Consejero Delegado de FEMSA, admitió que deberán parar la obra en un plazo de tres días, a menos que una Queja ante la resolución le permita continuar con los trabajos mientras se lleva a cabo la consulta pública. El camino marca un trámite peligroso que pone en juego el futuro de proyecto.   Y aunque en el entorno se presume que el estadio volverá a imponerse en el sondeo por preferencia de la mayoría, la realidad es que hoy la afición rayada se pregunta hasta cuándo será posible dejar atrás el camino escabroso que ha recorrido el inmueble, y que lejos de ser motivo de fiesta en la comunidad, ha sido blanco de interminables detractores que siguen encontrando instancias legales para frenar un inmueble sin fecha de finalización.   Cronología de un sueño maltratado   2006   Diciembre 30: El Club de Futbol Monterrey anuncia que iniciará estudios de factibilidad para la construcción de un estadio de futbol propio y moderno.   2007   Mayo 17: Concluye la primera fase del estudio que arroja un gran apoyo de las autoridades del gobierno del Estado así como de gran parte de la ciudadanía para tener su inmueble.   2008   Abril 24: Una división de la empresa inglesa HOK, ofrece a Rayados y a Tigres financiarles un estadio de 300 millones de dólares construido sobre el Río Santa Catarina. Los clubes rechazan la 'tentación', y Rayados prosigue con su proyecto independiente.   Septiembre 8: Se anuncia en el Palacio de Gobierno del Estado la construcción del Estadio de Futbol Monterrey en terrenos aledaños al Parque La Pastora, en presencia del gobernador Natividad González Parás y directivos de FEMSA. El proyecto incluye construir un corredor ecológico, y de ahí la importancia de hacerlo en la zona elegida.   Octubre 1: La fracción panista del Congreso del Estado niega conceder el comodato a FEMSA por 60 años del predio aledaño a La Pastora, y solicita regresar todo a etapa de revisión por considerar improcedente destinar el terreno para esos fines. La batalla se prolonga 18 meses.   2010   Febrero 11: Con el congreso aún debatiendo, La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Profepa, impone sellos de clausura en los accesos al terreno donde se planea construir el estadio, debido a que los estudios previos realizados por la empresa Geoimsa no estaban autorizados por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, SEMARNAT.   Febrero 13: FEMSA publica un desplegado en los principales diarios de la ciudad en donde manifiesta su inconformidad por la clausura, y hasta deja en suspenso continuar con el proyecto ante las constantes negativas y problemas que tienen que afrontar.

Marzo 31: El Congreso local aprueba la cesión en comodato por 60 años del predio para la construcción del nuevo estadio, librando la primera gran batalla legal por el inmueble.   Agosto 6: El nuevo gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, la alcaldesa de Guadalupe Ivonne Álvarez y José Antonio Fernández, CEO de FEMSA, vuelven a presentar el proyecto asegurando que sólo faltan permisos federales para proceder al permiso municipal de construcción.   2011   Marzo 17: La SEMARNAT rechaza la solicitud de FEMSA para el cambio de uso de suelo, debido a que las coordenadas indicadas en la solicitud se sitúan en el municipio de Cadereyta, a 28 kilómetros de La Pastora. FEMSA justifica el error aludiendo un detalle técnico.   Mayo 19: FEMSA vuelve a iniciar el trámite ante la SEMARNAT para obtener la autorización de cambio de uso de suelo, esta vez con las coordenadas correctas.   Junio 23: Profepa abre una nueva investigación al proyecto, ante una denuncia ciudadana de que hubo violaciones a la Ley Ambiental en la construcción del estadio, pero finalmente la dependencia no reporta ninguna anomalía.   Agosto 5: La SEMARNAT otorga su anuencia en el cambio de uso de suelo para el terreno aledaño al Parque La Pastora, dando un paso contundente para iniciar la obra.   Septiembre 16: Comienza el desmonte de flora y fauna en el predio de 26 hectáreas. Rayados reporta que los árboles nativos encontrados serán plantados en otros puntos de la ciudad, mientras que los animales capturados son liberados en otros puntos de la entidad.   Noviembre 1: El municipio de Guadalupe por medio de la alcaldesa Ivonne Álvarez otorga el permiso para construcción del estadio. El estadio recibe luz verde para trabajar por primera vez.   Noviembre 1: “Hackers” ligados al grupo Anonymous, bloquean sitios de internet de dependencias gubernamentales en protesta por el inicio de las obras del Estadio de Futbol Monterrey. Entre sus blancos figuran el sitio de la SEMARNAT y FEMSA, en lo que se denominó como #OpPastora   Noviembre 16: Un grupo de empresarios regiomontanos publica un desplegado en un diario de la Sultana pidiendo a FEMSA detener el proyecto del estadio ante un presunto daño ecológico.   Noviembre 18: Gregorio Vanegas, representante legal del comité de vecinos, advierte que la tarea para obstruir la finalización del estadio no termina, y por el contrario, apenas comienza con una serie de recursos que buscarán interponer para frenar la obra.   2012   Marzo 14: Inicia en forma el inicio de colocación de las primeras columnas y la cimentación del estadio, así como la excavación de zanjas para colocar la tubería del drenaje.   Junio 29: El colectivo de vecinos obtiene un Amparo de Revisión ante el Primer Tribunal Colegiado, dado que el proyecto no incluyó una consulta pública antes de entregar su permiso de construcción.   Julio 24: Carlos Rodríguez, alcalde de Guadalupe, notifica a FEMSA del Amparo obtenido por los vecinos, por lo que se ordena a la empresa parar la construcción de la obra hasta que se realice una consulta entre habitantes del municipio.   Julio 25: José González Ornelas, Consejero Delegado de FEMSA, anuncia que acatan la orden de someter la obra a consulta pública, pero anuncia que interpondrá una Queja ante el juez que dictó sentencia para buscar continuar con la construcción del estadio mientras se realiza el sondeo. El proyecto entra de nuevo en una etapa de incertidumbre, y comienza otra disputa en los tribunales.

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