Monarcas 3-3 San Luis... Empate de alarido en el Morelos

Joel Huiqui fue algo más que el corazón y el alma de la defensa de Monarcas Morelia, en el encuentro de esta noche ante los Reales del San Luis.
El segundo gol de Huiqui significó el empate.
 El segundo gol de Huiqui significó el empate.  (Foto: Notimex)
Estadio Morelos ante una mala entrada -
  • San Luis tenía el juego resuelto; Monarcas le arañó el empate
  • Soberbia actuación de Huiqui por Monarcas y Fernández por San Luis
  • Los de José Luis Trejo aún no conocen la victoria en el torneo

Joel Huiqui fue algo más que el corazón y el alma de la defensa de Monarcas Morelia, en el encuentro de esta noche ante los Reales del San Luis. El defensa veracruzano, con su actuación de esta noche, colaboró con dos goles para convertirse en la figura del encuentro para su equipo, que en los últimos momentos del encuentro, le arañó un punto a San Luis y terminar el partido con un encuentro de alarido y un empate a tres goles que muy pocos esperaban. San Luis tenía dominadas las acciones y el resultado, los tres puntos estaban prácticamente en la bolsa, pero no contaban con el zaguero de Monarcas Morelia, que al 88’ mandó la pelota a guardar con el pecho, emparejando los cartones de manera milagrosa, en la agonía del encuentro. Monarcas le dio una breve alegría, llena de euforia y lluvia a su afición en el estadio “Morelos” de la capital michoacana, mientras que San Luis se fue del inmueble ubicado en las faldas del Cerro del “Quinceo” sin conocer el sabor de la victoria en la Liga MX. Las emociones arrancaron muy temprano en el encuentro, luego de que el San Luis fuera manso e indefenso en la primera mitad, además de permisivo, pues desde el minuto 8’, Ángel Sepúlveda metió un centro casi en la raya de fondo pasado a segundo palo, Jefferson Montero metió un recentro con la cabeza y Joel Huiqui remató, con un gran derroche de técnica, para definir con la parte externa con el pie derecho, de tres dedos y ante la displicencia de Michael Orozco en la marca. Al 28’, se aplicó la “justicia divina”, luego de que el árbitro Ricardo Arellano Nieves cobró un inexistente penal de Carlos Adrián Morales sobre Sebastián Fernández y que Santiago Tréllez intentó patear a media altura, al lado derecho de Federico Vilar, quien tras una gran estirada evitó el empate. Al 45’, San Luis logró el empate, luego de una jugada por izquierda, donde Emilio López metió el centro, apareció el defensa Enrique Pérez desviándole la trayectoria a la pelota y el uruguayo Sebastián Fernández anticipó el remate de cabeza antes de que apareciera la cobertura defensiva de Carlos Adrián Morales. Un balde de agua helada para Monarcas, al final de la parte inicial. Ya con el segundo tiempo en marcha, al minuto 51’, Ricardo Arellano Nieves cobró un segundo penal, ahora tras una falta de Aldo Leao Ramírez sobre Moisés Velasco. De esos en los que solo el “ojo clínico” de la televisión logra desnudar para conocer si fue o no bien marcado. Sebastián Fernández cobró a ras de césped y a la derecha de Federico Vilar y San Luis empezaba a enfilarse a la victoria. El triunfo comenzó a tomar tinte de algo “real” para San Luis al 65’, cuando Santiago Tréllez ganó una pelota dividida a Joel Huiqui en el círculo central, en el inicio de un contragolpe, y de cabeza le cedió a Sebastián Fernández, éste filtró la pelota entre Huiqui y Pérez para “cucharear” sobre la salida de Federico Vilar. Soberbia definición del colombiano que valió el boleto. San Luis parecía enfilado a la victoria y sin escalas, arriba de la moto que Sebastián Fernández simuló, festejando después de cada uno de sus dos goles conseguidos. Pero no contaban con Monarcas, la entrega y la garra del equipo de Rubén Omar Romano salió a flote. Al 84’, tras un disparo de Francisco Torres desde las afueras del área que salió rebotado por la defensa, le quedó a merced a Antonio Pedroza, y el “Rooney” no perdonó para pegarle a la media vuelta a la pelota y acercar en el marcador a los locales. En una de las últimas jugadas del encuentro, Uriel Álvarez realizó una excelente gambeta dentro del área, y justo cuando el reloj marcaba 88 minutos de tiempo corrido, Álvarez metió un disparo que resultó centro para Joel Huiqui, quien con el pecho, mandó al fondo el esférico. El alarido terminó por invadir el Estadio Morelos, que vio en sus tribunas a la afición que pasó de la angustia y el abucheo, al festejo y la algarabía por arañar un punto de algo que se veía perdido. Mal arbitraje del hidrocálido Ricardo Arellano Nieves, quien mostró seis cartones preventivos, y cobró un penal inexistente a favor de San Luis.

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