'Tuca' y su calvario de derrotas

En los registros de un técnico exitoso como Ricardo Ferretti, no se recuerda en el registro una racha tan mala como la que ahora posee el técnico brasileño dirigiendo a los Tigres.
Estadio Nou Camp -
  • El "Tuca" nunca había perdido tres encuentros consecutivos, en su segunda era dirigiendo a Tigres
  • El técnico sufrió el partido en la limitada zona técnica del Nou Camp
  • La Policía de León "corrió" a golpes a la afición de Tigres

En los registros de un técnico exitoso como Ricardo Ferretti, no se recuerda en el registro una racha tan mala como la que ahora posee el técnico brasileño dirigiendo a los Tigres. Tres derrotas de manera consecutiva es algo muy pesado para el técnico que le dio un título a esa afición y dirigencia tan ávidas y necesitadas de capitalizar el derroche monetario en títulos en las vitrinas.

Justamente esta, la tercera en fila, fue una de las más sufridas para el brasileño. La reducida zona técnica de la banca visitante, que no supera los 20 metros cuadrados en sus dimensiones, fue una auténtica jaula para el timonel, que a veces, de plano, abandonó dicha zona.

Desde temprano sufrió las de Caín con los errores defensivos que cometió su improvisada línea de cuatro en el fondo.

Una de las virtudes de los equipos del "Tuca" es algo de lo que más ha padecido en las últimas tres jornadas, y que se ha manifestado ampliamente en los marcadores.

Brazos en la cintura y un silencio sepulcral, que a veces fue cambiado por gritos que se escucharon hasta el otro lado del estadio, fueron la estampa de un técnico que ya parece desesperado, y a quien los resultados no le respaldan.

Chivas, Puebla y ahora los Panzas Verdes, han sido los victimarios de un equipo que presumía de orden defensivo, pero sobre todo, un equilibrio en todas sus líneas. En este caso, Ferretti tuvo que prescindir de una importante cantidad de jugadores de su cuadro titular, y eso también le hace verse desesperado.

En los minutos finales, aparentemente resignado, el "Tuca" se cruzó de brazos, meneaba la cabeza de un lado a otro, en clara señal de desaprobación a su equipo, y terminó abandonando la cancha, cabizbajo, resignándose a sufrir su peor humillación como técnico: perder tres encuentros de manera consecutiva. BARRA DE TIGRES SE ENFRENTÓ CON LA POLICÍA MUNICIPAL En diversos momentos del encuentro, la parcialidad de Tigres que hizo el viaje, y que fueron ubicados en una de las cabeceras del estadio, tuvo permanentes roces con la autoridad municipal que les resguardó a lo largo de sus 70 minutos de estadía en el vetusto inmueble leonés.

Desde que cayó el primer tanto de "La Fiera", se dieron algunos enfrentamientos entre una pequeña parte de la afición local, con burlas y mentadas para los regiomontanos que hicieron el viaje. Pero al buscar responder los auriazules, la Policía tomó parte e intervino para menguar los ánimos alterados.

Esto derivó en constantes enfrentamientos entre los azules y los de Tigres, quienes, de plano, fueron echados del estadio al minuto 65, haciendo uso de la fuerza pública.

A empujones, golpes y toletazos, que fueron respondidos también con agresiones por parte de los aficionados regiomontanos, armando la "cámara húngara" entre la autoridad y la afición visitante.

Sin embargo, faltando diez minutos para que finalizara el encuentro, toda la afición felina del norte del país, ya había abandonado el Nou Camp, dejando sin aliento al equipo de Ricardo Ferretti.

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