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Llega el Cuau a los 40 años de edad

Blanco cumple hoy 40 años de edad. (Video: Jorge Bustos)

Juan Martín Montes | MEDIOTIEMPO
Ciudad de México, jueves 17 de Enero del 2013

Un día le bajó los pantalones a Isaac Terrazas en pleno vagón del Metro, cerca de la Estación Hidalgo. En el autobús entre el hotel de concentración y el Estadio Azteca abría la ventana y le gritaba de todo a taxistas y taqueros.
 
Oriundo de Tlatilco -que no de Tepito- es agradecido como pocos, le encantan las enchiladas que guisa su madre y con los años se convirtió en uno de los jugadores íconos del futbol nacional, no sólo del América.
 
Ese ha sido Cuauhtémoc Blanco, quien este jueves cumple 40 años de edad. Y lo hace en activo, según destaca Terrazas, uno de sus amigos y compañero desde que como adolescentes viajaban a Coapa en transporte público.
 

"Hay muy pocos como él: ídolo, querido, amado, idolatrado, odiado; es una persona que es blanco o negro, pero no es gris, es un verdadero ídolo"
“Hay muy pocos como él: ídolo, querido, amado, idolatrado, odiado; es una persona que es blanco o negro, pero no es gris, es un verdadero ídolo en toda la extensión de la palabra. Mueve masas, fíjate”, aseguró Terrazas a Medio Tiempo.
 
“Él llegó al América cuando tenía 15 años, un chavo que llegó medio tímido y después ya se convirtió en un verdadero relajo”.
 
En medio del relajo, Blanco se hizo de una segunda piel con las camisetas del América y la Selección Mexicana. Con la primera consiguió el título del Clausura 2005 y fue campeón de goleo en el Invierno 98, entre muchos otros logros que incluyeron participaciones en Copas Libertadores.
 
Con la del Tri jugó tres Mundiales y se convirtió en el único mexicano en marcar en cada uno de ellos (1998, 2002 y 2010). A pesar de su retiro en el 2008, para Sudáfrica 2010 volvió y fue el revulsivo y la esperanza, al grado que la parafernalia mundialista incluyó veladoras con el “Temo” en calidad de santo.
 
“San Cuau talentoso de jugadas divinas, llévanos al Mundial con una Cuauhtemiña”, decía la leyenda en la veladora.
 
En comunicación constante con el todavía jugador de Dorados de la Liga de Ascenso, Terrazas recuerda que fue antes de Navidad el encuentro más reciente con el “Temo”, quien reunió a muchos de sus compañeros en las Reservas del América, tanto los que llegaron a Primera División como los que no.
 
“Estuvimos hasta altas horas de la madrugada, y nos llevó mariachi, imagínate”, relató.
 
Pero compañero de Blanco también en el Veracruz y la Selección Mexicana en Francia ‘98, las anécdotas de Terrazas sobre el delantero son “20 mil”.
 
“Un día en el Metro, él se bajaba en Hidalgo, agarrábamos el Metro con él y Germán (Villa). Un día yo traía pants, no traía boxers y me dejaron en pelotas en el Metro”, recordó.
 
“Cuauhtémoc me bajó los pants, no sabes, me puse loco, loco, loco; se burlaban, me tuve que bajar porque qué pena. De esas son 20 mil”.
 
Precisamente durante el Mundial de Francia ’98, Blanco reunió una vez a Villa y a Terrazas para recordarles que ése había sido el sueño de los tres desde que eran canteranos americanistas.
 
Desde esa época se mantuvieron por muchos años juntos tanto fuera de la cancha como dentro de ella, pues uno era carrilero, el otro mediocampista y el último lateral, todos por la banda derecha.
 
“Nos dijo a Germán y a mí ‘lo logramos’ porque ese era nuestro sueño cuando teníamos 16, 17 años: llegar a la Selección y jugar un Mundial”, recordó.
 
“Nos dijo ‘¿se acuerdan?’. ‘A huevo’ le digo, claro que sí padre”.
 
Originario de Naucalpan y ahora dedicado a un negocio de lámina acanalada con su padre, Terrazas compartía la sangre de barrio con Cuauhtémoc, a quien también le destaca su sinceridad.
 
“Él es muy agradecido con su ‘má’, con su jefa, con su familia y siempre tiene espacio para los niños”, agrega.
 
“Pero tiene un defecto para muchos, para mí no, que habla y dice lo que él cree y quizás por eso no le cae bien a la gente y lo más padre es que nunca jugó en las Chivas”.
 
Personaje trascendental en el futbol mexicano, amado y odiado, Blanco llega a los 40 años de edad aún como futbolista profesional y alargando una carrera que parece ya no da para mucho más.

[MEDIOTIEMPO]

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