Critica Villoro a 'empresarios sin escrúpulos'

Juan Villoro siempre quiso ser futbolista pero dos defectos se lo impidieron: la pierna derecha y la pierna izquierda.
JUAN VILLORO.mov
Ciudad de México -
  • El escritor consideró que la Selección Mexicana hoy permite nuevas ilusiones

Juan Villoro siempre quiso ser futbolista pero dos defectos se lo impidieron: la pierna derecha y la pierna izquierda.

El escritor participó en una tertulia para celebrar la inauguración de la librería Futbología, en la Colonia Condesa, donde consideró que la Selección Mexicana hoy permite nuevas ilusiones pero en la que también señaló algunos defectos del balompié azteca.

“¿Cómo tener un sentido de la identidad en una Liga como la mexicana?, donde empresarios sin escrúpulos de pronto pueden tener varios equipos contra lo que sugiere la FIFA, por ejemplo", señaló.

También criticó que la identidad es más problemática porque equipos como Necaxa o Atlante abandonan sus sedes originales.

"No hay un respeto por el grupo que rodea a un equipo, salvo en algunas entidades y en algunas directivas"

"O donde un equipo que pertenece a una comunidad, como mi querido Necaxa, que jugaba en el DF y se va a jugar a la Patagonia, desde el punto de vista de la lejanía sentimental, como Aguascalientes", lamentó.

“No hay un respeto por el grupo que rodea a un equipo, salvo en algunas entidades y en algunas directivas".

Seguro de que el futbol es reflejo de cada sociedad y su época, consideró que en nuestro país la afición está cambiando porque ahora es igual de entregada pero más crítica, además de que se permite varias identidades, con seguidores que pueden sentir la misma pasión por el Pachuca y el Real Madrid.

Sin embargo, el escritor celebró al futbol como el deporte que regresa al ser humano a su origen y que cuenta como ninguna otra disciplina con democracia física.

"El futbol puede ser practicado por un regordete y no muy rápido y se llama Maradona, por alguien que estuvo a punto de padecer enanismo y es Lionel Messi, por un poliomelítico con los pies torcidos y es Garrincha", mencionó.

Contrario a la tecnología para respaldar a los árbitros, porque consideró que lo imponderable aumenta la pasión, también destacó que hoy la actitud de los futbolistas aztecas es distinta, donde el grito ya no es “¡sí se puede!”, sino “¡sí se debe!”.

"Durante mucho tiempo la afición mexicana fue muy entregada, tuvo una capacidad de autoengaño maravillosa y entonces iba al estadio y lo llenaba", recordó.

"El público le perdonaba muchas cosas a la Selección, el grito de guerra de ¡sí se puede! es una demostración empírica de que muchas veces tuvimos que decir ‘ni modo, no se pudo'".

Por ello, consideró que los triunfos a nivel mundial, como los de la Sub-17 y el Tri Olímpico, han cambiado el ambiente.

“Estamos en un viraje muy interesante porque la Selección nos ha autorizado a tener mayores ilusiones", señaló.

"Ya hay una sensación de que México no solamente puede sino debe dar mejores resultados".

Además, pronosticó que en el Mundial de Brasil 2014 es casi imposible un nuevo "Maracanazo" porque seguramente la “verdeamarelha” será eliminada antes de la Final.

Y como con nostalgia, recordó que su inspiración para escribir de futbol nació de escuchar al cronista Ángel Fernández, cuando todavía tenía la ilusión de jugar de manera profesional, para lo cual incluso se probó en las Fuerzas Básicas de Pumas.

"Yo hubiera querido ser futbolista como tantos que escribimos de futbol, pero como mi admirado Roberto Fontanarrosa, solamente tuve dos defectos para ser futbolista: uno fue la pierna izquierda y otro fue la pierna derecha, de ahí en fuera yo era espléndido".

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