Pumas vs. León, rugidos por un carioca

La principal rivalidad entre Pumas y León no se originó en la cancha sino en los escritorios, por un jugador que hoy ni siquiera pertenece a cualquiera de estas instituciones, Leandro Augusto.
 La principal rivalidad entre Pumas y León no se originó en la cancha sino en los escritorios, por un jugador que hoy ni siquiera pertenece a cualquiera de estas instituciones, Leandro Augusto.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México -
  •  Ex directivos del León acusaron a Pumas de fraude por Leandro
  • También presumen pruebas sobre alineaciones ilegales del brasileño con el cuadro de la UNAM

La principal rivalidad entre Pumas y León no se originó en la cancha sino en los escritorios, por un jugador que hoy ni siquiera pertenece a cualquiera de estas instituciones. Leandro Augusto se convirtió hace más de 10 años en una manzana de la discordia para las directivas de los dos equipos que se enfrentarán este domingo en Ciudad Universitaria. Fichado por los Panzas Verdes en el Invierno 2000, el mediocampista brasileño se fue a Pumas dos torneos después, cuando los de Guanajuato se habían salvado del descenso. Sin embargo, mientras el promotor Guillermo Lara finiquitaba la transacción con los universitarios, el propietario del León en aquella época, Robert Zermeño, vendía al jugador al Atlas. Ese movimiento implicó acusaciones de fraude, señalamientos de complicidad, la intervención de la Federación Mexicana de Futbol y todavía hoy existe algún rencor, según reconoce Roberto Zermeño Jr., hijo del entonces dueño del León y quien se asume como uno de los que le dieron cabida al contención en nuestro país. “A este mercenario (Leandro) lo trajimos a jugar a México con nosotros en el año 2000, y resulta que la UNAM… representada por Javier Jiménez Espriu, en complicidad con el Promotor Guillermo Lara y por supuesto estando de acuerdo Leandro, nos lo ROBARON”, escribió Zermeño Reyes en diciembre pasado en su cuenta de Twitter. A pesar de que Leandro pretendía ser vendido por los Esmeraldas, aun cuando su contrato por un año había terminado, el sudamericano fue tentado por la institución universitaria sin pasar por la directiva guanajuatense desde seis meses antes, lo que todavía no era permitido por FIFA en aquel entonces, según afirma Zermeño, quien también aclara que de cualquier modo ya habían pagado por ser dueños de los derechos federativos del jugador. Lo grave, según el hijo del ex directivo del León, es que Pumas pagó por Leandro desde un semestre antes con un depósito de 299 mil 950 dólares a la cuenta personal en Miami de un directivo del Botafogo, de nombre Antonio Rodríguez, lo cual después habría sido justificado por Jiménez Espriu como el pago de un préstamo que les había hecho Lara. Aunque la FMF le dio finalmente la razón a Pumas, Zermeño Jr. acusó hace unos meses que Leandro jugó de manera ilegal durante tres años como universitario, ya que su pase internacional llegó a México hasta el 2004. "El asunto lo peleamos en la Federación, en Controversias, se entiende que definitivamente pesó más la UNAM, ya luego nos comentaban en corto que de alguna u otra manera los Pumas nos iban a retribuir ese daño", relató Zermeño Jr. vía telefónica a Medio Tiempo. Como prueba de esto último, mencionó que hay una carta de Alberto de la Torre, entonces Presidente de la FMF, dirigida a la Confederación Brasileña de Futbol para solicitar el pase internacional de Leandro con fecha del 11 de mayo del 2004 (cuando el mediocampista ya llevaba seis torneos en Pumas), y luego el documento firmado el día 17 de mayo de aquel año. Hoy en Tijuana, lejísimos de León y la Ciudad de México, Leandro se mantiene como quien originó la más grande disputa entre Pumas y Panzas Verdes.

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